Las imágenes de una empleada del hogar limpiando una ventana, ¿precariedad o imprudencia?

Este jueves el periodista Miguel Ángel Campos compartía a través de su cuenta de Twitter dos imágenes que han reactivado un debate, el de la situación de las empleadas el hogar, que nunca ha sido zanjado porque un gran número de ellas -el 90% de quienes se dedican a esta profesión son mujeres- siguen desprotegidas. En esas fotografías se ve a una mujer limpiando los cristales de una ventana en altura y desde la fachada del edificio sin ningún tipo de protección. Una escena con una doble lectura. Por un lado, quienes señalan a quien limpia. Por otro, a quienes la contratan.

“Esta mañana, en una señorial casa del centro de Madrid. Siglo XXI, y aún arriesgan sus vidas empleadas del hogar”, decía en su mensaje Campos para dar paso a las imágenes. En la primera, la mujer, que lleva un uniforme de esos de bata azul claro con cuellos blancos, aparece en cuclillas sobre el alféizar, descalza; mientras se sujeta con una mano a una de las hojas de la ventana, con la otra sostiene un trapo o balleta para limpiar el exterior. La segunda foto es similar, salvo por el hecho de estar erguida.

Se desconoce el contexto, pero lo cierto es que las imágenes están dando de qué hablar generando dos puntos de vista en paralelo pero relacionados. Están quienes señalan directamente como culpable a la propia empleada poniendo en duda que quienes le pagan el sueldo le hayan pedido que se arriesgue de esta manera para limpiar unos cristales.

No creo que le ordenen hacerlo, la gente por lo general es sensata. En una oficina donde trabajé, la mujer de la limpieza hizo algo así y aún nos acordamos de la bronca que le cayó”, se puede leer en uno de los comentarios. Hay también quien pide presunción de inocencia para los propietarios de la vivienda: “Primero deberíamos de saber si es una orden o es iniciativa propia y si es con conocimiento de los dueños o no. Digo yo que la presunción de inocencia también debe prevalecer, y lo digo con conocimiento de causa porque lo he vivido personalmente”.

En el otro lado del debate están quienes dan por hecho, con la misma información al respecto, que la culpa es de los propietarios basándose en la idea de que nadie haría algo así por iniciativa propia. “Un buen ‘puro’ en multas para los dueños por poner en riesgo a una trabajadora”; “Es que si no lo hace, la pobre va a la puta calle. No creo que la señora lo haga por gusto” y “vergonzoso en estos tiempos" son algunos de los comentarios que se pueden leer en este sentido.

En la Cadena Ser, medio para el que trabaja Campos, han recogido la noticia y señalan que ocurrió en la calle San Marcos, en el barrio de Chueca (Madrid) y que desde donde se encontraba la mujer había una caída de entre 8 y 10 metros. La SEDOAC (asociación de trabajadoras del servicio doméstico) ha declarado a dicha emisora que a día de hoy no existe una ley que las cubra en caso de accidente laboral y que esa es la razón por la que "muchas se quedan sin atención o lo camuflan como enfermedad común” ocultando la realidad de un sector en el que trabajan 600.000 personas según el INE.

En Público recogen un informe de CCOO que cifra en 700.000 el número de personas que trabajan como empleadas o empleados del hogar. De las cuales estarían aseguradas solo 420.000.

En estas imágenes de una empleada del hogar en el centro de Madrid hay quienes ven una imprudencia por su parte y quienes señalan a los dueños como únicos culpables. (Foto: Captura de Twitter / @MACamposP)