Las 10 mejores croquetas de España

No hay dos croquetas iguales, pero no tiene perdón hacer una mala. Con el peso que tiene este bocado en la gastronomía española, hay que tener poco respeto por el comensal para ofrecerle una mala. O, poniéndonos en lo peor: una congelada. Pero aquí no vamos a hablar de esas croquetas incomibles, sino de las que conjugan un relleno de calidad, una bechamel maravillosa y un rebozado crujiente. Esas son las que nos interesan. Vamos con 10 de las mejores croquetas de España.

Francis Paniego hace unas croquetas perfectas. Foto: Echaurren

Echaurren (Ezcaray, La Rioja). Francis Paniego sigue haciendo la croqueta perfecta. Siguiendo la receta de su madre, Marisa Sánchez, su versión sigue contando con una bechamel suave y melosa y un sabor a jamón irresistible. Se pueden tomar tanto en Echaurren Tradición como en el restaurante gastronómico, como un paso más del menú degustación. También las tienen en Tondeluna (Logroño), la casa informal de Paniego en la capital riojana.

Las croquetas de Casa Marcial son una institución. Foto: Casa Marcial

Casa Marcial (Arriondas, Asturias). Junto a las de Echaurren, las más conocidas de España. Las prepara de jamón serrano y también destacan por una bechamel fina y sabrosa y un rebozado delgado y ligeramente crujiente. También se sirven en La Salgar (Gijón) y los restaurantes Gloria (Madrid y Oviedo) e incluso en los Ibérica de los Manzano en Inglaterra.

Las croquetas de Casa Ángela, entre las mejores de Barcelona. Foto: Casa Ángela.

Casa Ángela (Barcelona). Este restaurante cercano a la Sagrada Familia sorprende con unas croquetas de carrillera de cerdo o de chipirones, con un relleno guisado a fuego lento. Si a eso sumamos el rebozado con panko, tendremos unas croquetas casi perfectas.

Las fantásticas croquetas de A Quinta Da Agua. Foto: A Quinta Da Agua.

A Quinta da Auga (Santiago de Compostela). En el restaurante Filigrana del hotel Relas & Châteaux elaboran unas croquetas redondas. El relleno es de jamón ibérico y el panko vuelve a ser el responsable de un bocado crujiente.

Las croquetas de La cocina de Frente, de la carne del cocido. Foto: Mikel Ponce

La cocina de frente (Madrid). Este nuevo local consagrado al cocido madrileño cuenta con la sabiduría en los fogones del cocinero Juanjo López, de La tasquita de Enfrente. Como no podría sr de otra forma, la croqueta se elabora con la carne del cocido.

En el cacereño Atrio, las croquetas son muy buenas. Foto: Atrio

Atrio (Cáceres). En nuestra casa, elaboramos las croquetas con jamón ibérico, intentando buscar un contraste entre el interior meloso y un exterior crujiente”, explica Toño Pérez, cocinero del dos estrellas Michelin Atrio, que cuenta con unas croquetas maravillosas.

Croquetas ibéricas de Garra Bar. Foto: Garra Bar

Garra Bar (Madrid). En esta barra castiza del hotel Barceló Torre de Madrid, con un espectacular diseño de Jaime Hayón, elaboran unas croquetas sabrosas, de pequeño tamaño, para comer sin parar. Las preparan con jamón ibérico o bacalao, a las que han bautizado como chulapas.

Arzábal es famoso por sus croquetas. Foto: Arzábal

Arzábal (Madrid). Desde hace unos cuantos años se cuentan entre las favoritas de la capital. Se elaboran con leche de oveja de raza latxa, uno de sus secretos. Otro de los puntos claves, hacerlas con cariño y dedicándoles el tiempo que se merecen.

El Mesón de Gonzalo, en Salamanca, cuenta con buenas croquetas. Foto: El Mesón de Gonzalo

El Mesón de Gonzalo (Salamanca). Tienen mucha fama las croquetas de este restaurante salmantino. Elaboradas con jamón ibérico, cuentan con un rebozado homogéneo y crujiente que esconde un interior cremoso. Irresistibles.

Croquetas de pitu caleya de Quince Nudos. Foto: Quince Nudos

Quince Nudos (Ribadesella, Asturias). Que Asturias es tierra de buenas croquetas nadie lo pone en duda. Las que hace el chef Bruno Lombán a partir de carne de pitu de caleya (pollo de corral) se cuentan entre las mejores.

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