Repoblar los lagos lanzando peces desde aviones

Cada verano cientos de miles de peces son lanzados desde el aire para repoblar los lagos de montaña de Utah | Utah Division of Wildlife Resources (DWR)

Tarde o temprano tendremos que afrontar los serios problemas por los que están pasando algunas de nuestros más importantes ríos, lagos o albuferas. El caso del Mar Menor es un triste ejemplo de crisis medioambiental que necesita urgentemente soluciones: empezando por recuperar el hábitat perdido, conservarlo, protegerlo para el futuro y finalmente conseguir la vuelta de la vida. En este aspecto, y al igual que reforestamos zonas de bosque incendiadas, también podemos echarle una mano a la Naturaleza repoblando la vida acuática… lo realmente curioso es descubrir algunos de los métodos que se utilizan para realizar esa repoblación.

Uno de los métodos más contundentes es el que llevan a cabo los funcionarios del Departamento de recursos naturales de Utah, utilizando hidroaviones para arrojar cientos de miles de peces, desde el cielo directamente a sus lagos de montaña cada verano para repoblarlos. Esta práctica se lleva realizando desde 1956 y ahora, gracias a un video publicado por el Departamento hemos podido comprobar cómo lo hacen:

Más de 200 lagos de montaña en Utah se abastecen cada año mediante este método aéreo de lanzamiento de peces. Los lagos a menudo están lejos de cualquier camino y llegar por carretera utilizando camiones cisterna es, en muchas ocasiones, imposible o muy difícil, lo que hace que el transporte terrestre sea más estresante para los peces en comparación con los transportes aéreos.

La pregunta que todos nos hemos hecho al ver el vídeo es, pero… ¿sobreviven a esa caída? La respuesta más evidente es que sí sobreviven, —de otra manera no se llevaría utilizando este método desde la década de los ’50—,  pero ¿cuántos?

Es una incógnita que también intrigaba a los propios investigadores del Departamento, por lo que realizaron un estudio utilizando una red bajo el lugar de lanzamiento, y verificando a los pocos minutos de la caída las tasas de supervivencia iniciales. Resulta que hasta el 95% de los peces sobreviven sin dificultades a la caída, demostrando así que es un método muy eficaz para devolver la vida acuática a esos lagos remotos.

La clave de esta alta supervivencia se encuentra al tamaño de los peces utilizados. Se lanzan peces jóvenes que apenas miden unos centímetros (de 1 a 3 pulgadas, es decir, de 2,5 a 7,6 centímetros) que caen al agua casi “como hojas” como explica uno de los investigadores a Live Science. Además, según Microsiervos, cada avión puede transportar hasta 35.000 peces, consiguiendo así que los lagos de montaña vuelvan a la vida después de cada verano.

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