La venganza navideña de Lady Di

La venganza de Lady Di no se sirvió precisamente fría. La princesa del pueblo también sabía jugar duro. Cuando pensamos en Lady Di, casi siempre, la vemos como una víctima, o sólo la vemos como una víctima. Sin embargo, Diana de Gales también supo utilizar sus “armas” para molestar a su entonces marido Carlos de Inglaterra y a la realeza británica. Y logró molestar mucho y de una manera muy original. Ocurrió en fechas navideñas. El 23 de diciembre de 1985 fue el día elegido por la princesa del pueblo para retar al príncipe de Gales. Lady Di sirvió su venganza en forma de un espectacular baile, protagonizado por ella misma.

OTTAWA - JUNE 1983: Prince Charles and Princess Diana at a reception in Ottawa, Canada in June 1983 on their Royal Tour. (Photo by David Levenson/Getty Images)

Carlos y Diana estaban sentados juntos en el palco principal de la Royal Opera House de Londres. Tenía lugar la importante fiesta de Navidad de la Fundación Friends of Covent Garden. Era tarde ya y las actuaciones llegaban a su término. De pronto se apagaron todas las luces. Carlos de Inglaterra descubrió atónito cómo su esposa ya no estaba en el palco y no sabía dónde se había marchado. Empezó a sonar la canción “Uptown Girl” de Billy Joel. Se encendieron los focos. Todos los ilustres invitados a la Gala se quedaron desconcertados. En el centro del escenario estaba la propia Lady Di. La princesa se había cambiado de ropa y lucía un vaporoso vestido blanco. Junto a ella estaba el famoso bailarín Wayne Sleep. Nadie entendía nada. Nadie se esperaba lo que iba a suceder. Carlos de Inglaterra miraba perplejo a su mujer. El príncipe no podía sospechar lo que iba a pasar. Comenzaba la venganza de Lady Di.

Diana, Princess of Wales (1961 - 1997) with dancer Wayne Sleep after a performance of 'Song and Dance' at the Bristol Hippodrome, Bristol, England, April 1988. (Photo by Princess Diana Archive/Getty Images)

Diana sonreía como nunca. Al ritmo de la música, la princesa y Wayne realizaron un magnífico baile que incluía todo tipo de movimientos. Diana pasaba su pierna por encima de Wayne, algo que resultaba fácil porque Wayne era sensiblemente más bajo que la princesa. Luego el bailarín sujetaba a Lady Di por debajo de su pierna para realizar una pirueta. El auditorio miraba las escenas con gran sorpresa. Algunos asistentes mostraron allí mismo su indignación. No les parecía un baile apropiado para la esposa del príncipe de Gales. Pero, la venganza no estaba sólo en el baile. La canción elegida por Diana llevaba un mensaje. La canción era una flecha a la realeza británica. El tema de Billy Joel habla de una relación entre un hombre y una mujer de distintas clases sociales. La letra de la canción dice: “Ella está cansada de sus juguetes de la clase alta y de todos los regalos de sus chicos de la zona residencial”. Aquellas palabras taladraron los oídos del príncipe Carlos y de los monárquicos británicos. Sin embargo, algunos quisieron ver en este acto sólo el disfrute de una princesa a la que le gustaba el pop de los 80. Otros, por el contrario, vieron en el baile, y en la canción elegida por Lady Di, una clara ofensa contra al príncipe y contra la Familia Real británica. Una acalorada y feliz Diana saludó al público al terminar su actuación. La venganza estaba servida, y no fría precisamente, insisto.