La visita médica más engorrosa para los hombres (y no es el urólogo)

Las enfermedades que aluden al recto son vistas por la mayoría de los hombres con mucha distancia pero, al igual que las afecciones en próstata y testículos, pueden provocar muchos sinsabores. ¡Fuera prejuicios!

No debes mirar para otro lado si tienes problemas de esta índole, lo ideal es consultar al especialista.

Actualmente los jóvenes son más conscientes de la necesidad de acudir a los especialistas para recibir la atención y la ayuda oportuna. Y es que muchos problemas de salud se deben tratar en etapas tempranas porque “es más fácil emprender acciones que puedan controlar o erradicar problemas de cáncer, por ejemplo”

En concreto, los problemas más frecuentes en la urología del hombre pueden surgir a partir de los 20 años con la temida eyaculación precoz, que puede llegar a afectar a casi el 40 por ciento de la población masculina.

De los 30 a los 40 la preocupación principal de los hombres es la infertilidad. Hay muchas causas que pueden alterar el número o la calidad de los espermatozoides, genéticas, congénitas, hormonales, vasculares (varicocele), infecciosas, obstructivas, tóxicas.

Y más adelante llega la disfunción eréctil y la pesadilla de los viajes nocturnos al baño. Conocer y saber como prevenir estas afecciones urológicas te evitará muchos quebraderos de cabeza (y a tu pareja también).

Acudir a los especialistas médicos, bien sea al urólogo o al proctólogo, debe ser algo tan normal como para la mujer lo es acudir al ginecólogo

Como decíamos la hiperplasia benigna de próstata, incontinencia urinaria, disfunción eréctil, infección de orina y cánceres urológicos son algunas de las patologías más prevalentes dentro de la urología, y la única manera de hacerles frente es acudiendo a los especialistas para pedir ayuda.

La disfunción eréctil puede estar provocada por enfermedades que aún no han dado la cara como hipertensión arterial, diabetes, arteriosclerosis, cardiopatía isquémica… Para evitar su progresión es importante reconocerlo al primer síntoma.

Entonces, ¿por qué les cuesta tanto a los hombres acudir a esta visita anual? Tanto el urólogo (especialista médico en los padecimientos del tracto urinario) como el proctólogo (hace lo propio con las enfermedades que afectan al recto) son los profesionales adecuados para ayudarte a controlar las enfermedades masculinas más comunes.

¿Pero qué patología es la que más preocupa a los hombres de nuestro país?

El cáncer de próstata se origina cuando las células de la próstata, una glándula exclusiva de los varones, que está situada en la pelvis, comienzan a crecer sin control. La próstata contribuye, con su secreción, a la formación de la mayor parte del volumen y de los componentes químicos del líquido seminal o eyaculado por lo que mejora las condiciones para la movilidad, supervivencia y transporte de los espermatozoides, de cara a la fecundación.

Según los últimos estudios de incidencia publicados por la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) es el segundo tumor más frecuente en España detrás del de colo-recto con más de 33.000 diagnosticados al año. Por su parte, la Sociedad Americana de Cáncer (American Cancer Society) estima que uno de cada siete varones sufrirá este tumor a lo largo de su vida, la mayoría en edad avanzada, ya que alrededor de seis de 10 casos se diagnostican en hombres de 65 años o más, y en pocas ocasiones se presenta antes de los 40 años.

Los consejos de salud en estadios iniciales mejoran los síntomas y si se añaden a tratamientos farmacológicos mejoran más aun. ¡No temas preguntar!

En general, en las fases más tempranas de la enfermedad, el paciente no presenta síntomas, o éstos son mínimos como disminución de la fuerza del chorro miccional, aumento de la frecuencia urinaria, urgencia miccional, hematuria (sangre en la orina) y disfunción sexual.

En cuanto al tratamiento de este tumor, este es multidisciplinar y depende del grupo de riesgo en el que se encuentre la enfermedad en el momento del diagnóstico, así como de la edad del paciente y de su estado general. Normalmente se trata de una combinación de cirugía, tratamiento con radiaciones, hormonoterapia y quimioterapia.

Ante cualquier molestia o anomalía no dudes en acudir al especialista. Y para prevenir nada mejor que llevar una alimentación sana y practicar ejercicio frecuente. La dieta mediterránea y evitar el sobrepeso, el tabaco y el alcohol son una buena forma de eliminar factores de riesgo posibles en la aparición de problemas prostáticos.

También te puede interesar:

El problema de salud que más frustra y acompleja a los hombres, ¡que no te pase a ti!

Comer nueces puede ayudar a mejorar la calidad del esperma