La 'novia de Brasil' en medio de la polémica: la actriz que aspira calmar la guerra ideológica de la cultura

La actriz brasileña Regina Duarte sale del Palacio de Planalto en Brasilia después de reunirse con el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, el 29 de enero de 2020. La famosa artista aceptó la designación como nueva secretaria de cultura del gobierno federal.(Photo by SERGIO LIMA/AFP via Getty Images)

Regina Duarte es sinónimo de la televisión brasileña. Y a partir de esta semana tendrá el desafío de desempeñar un papel que va más allá de la ficción: Secretaria Especial de Cultura del Gobierno Federal de Brasil.

La actriz de 72 años ha trabajado de manera incansable desde que debutó en la desaparecida Excélsior TV en 1965 en roles legendarios que marcaron pauta en las telenovelas cariocas. Primero un papel de huérfana la convirtió en la novia de Brasil (Minha Doce Namorada, 1971) y luego alcanzó fama internacional al dar vida a mujeres complejas en Una Mujer llamada Malú (1979-1980), Vale todo (1988), Roque Santeiro (1985), Páginas de la Vida (2007).

Y como si tratara de un giro inesperado en un guión dramático, una mala actuación de otro artistas prestado a la política la que empujó a aceptar un cargo gubernamental. Su predecesor, Roberto Alvim, fue destituido por grabar un video en el que emulaba al ministro de propaganda Nazi, Joseph Goebbels.

Alvim describió su estrategia nacionalista para impulsar "un arte sagrado" que ayudaría al nacimiento de una "nueva civilización" brasileña, en un video de unos siete minutos en el que se escuchaba la ópera Lohengrin, del compositor alemán Richard Wagner. Adolfo Hitler reconoció su pasión por las obras wagnerianas al punto de escribir en su libro Mein Kampf (Mi lucha) que la experiencia de escuchar la obra Lohengrin transformó su vida.

La comunidad judía en Brasil, que ha resultado una importante aliada de Bolsonaro, pegó el grito en el cielo ante un discurso que despertó profundas heridas de la persecución antisemita.

Y fue allí cuando Bolsonaro llamó a la novia de Brasil a formar parte de su gabinete.

Duarte es un personaje querido por el público pero también entre los intelectuales de todas las tendencias, inclusive entre los partidarios del llamado "marxismo cultural".

Analistas creen que Bolsonaro decidió cortar por lo sano y apartar a las figuras de la derecha radical para desplegar una estrategia más pragmática en la que Duarte encaja como anillo al dedo.

Lucha democrática

Más allá de las simpatías políticas, Duarte ha demostrado ser una partidaria de la democracia.

El inicio de su carrera artística ocurrió un año después del golpe militar contra el presidente el presidente João Goulart, mientras su padre Jesús Nunes Duarte era miembro activo del ejército aunque ella nunca declaró su apoyo al régimen dictatorial.

Por el contrario, Regina dijo, en una entrevista en un programa estelar de TV Globo en 2018, que su interés en la política comenzó a mediados de la década de 1970 y que una oportunidad tuvo que arrastrarse por debajo de una reja de un comercio para escapar de la policía.

Años más tarde se subió en una tarima en el Valle de Anhangabaú, en el centro histórico de Sao Paulo, junto a Luiz Inácio Lula da Silva para apoyar la campaña Diretas Ya! movimiento popular nacido en 1983 que presionó para que el pueblo brasileño tuviera el derecho de elegir a sus gobernantes en elecciones directas y transparentes.  En ese contexto, Duarte no estaba apoyando de manera directa al que luego sería presidente, sino que participaba en un acto que respaldaba los comicios democráticos.

Hay que recordar que Brasil se encontraba entonces en dictadura. Aunque la mayoría de los representantes del Congreso aprobaron un proyecto de ley que permitía las elecciones directas, el partido del entonces presidente João Baptista de Oliveira Figueiredo boicoteó la propuesta y fue derrotada por falta de quórum, mientras que las Fuerzas Armadas amenazaban con declarar un estado de emergencia si las elecciones directas eran aprobadas.

Las elecciones directas llegaron en 1985. La era democrática comenzó de manera accidentada con la elección de Tancredo Neves, quien falleció antes de asumir el cargo, y fue sustituido por el vicepresidente José Sarney.

Duarte participó de manera activa en la campaña electoral de 1985 al apoyar la candidatura de Fernando Henrique Cardoso a la alcaldía de Sao Paulo.

La inmensa popularidad de su personaje en la novela Roque Santeiro no fue suficiente para lograr el triunfo de su candidato en ese momento. Años más tarde, Duarte volvió a respaldar a Cardoso pero no para dirigir la ciudad más poblada de Brasil sino en la lucha por la reelección de la presidencia de la república.

Para 2002, Duarte había definido su posición política conservadora y apoyó al candidato José Serra, del PSDB, quien perdió de manera estrepitosa frente a Lula.

Luego del estallido de los escándalos de corrupción destapados por el "Lava Jato" y del desplome de la economía brasileña en medio de acusaciones de malversación, Duarte no dudó en apoyar la propuesta de Bolsonaro durante los comicios presidenciales de 2018.

La menos mala

Aunque conocedores del medio aseguran que el medio cultural brasileño vive una verdadera guerra ideológica entre los que apoyan las ideas de la derecha y de la izquierda, la llegada de Duarte a la secretaría de Cultura ha sido aceptada por algunos íconos de la cultura progresista de Brasil.

El cantante Gilberto Gil, quien fue ministro de Cultura durante el gobierno de Lula entre 2013 y 2008, publicó un mensaje alentador en su cuenta de Twitter para Duarte.

La empresaria y productora cultural Paula Lavigne consideró que la designación de Duarte es una buena noticia dentro de las circunstancias.

"Creo que en la situación de desmantelamiento total de la cultura en la que vivimos, contar con Regina Duarte puede ayudar. Ella es de derecha, pero no es nazi: reducción de daños", dijo al periódico O Estado de S. Paulo.

Otros lamentan que la celebrada actriz haya decidido tener un final triste para la historia de su vida.

Duarte parece hacer oídos sordos a las críticas y se prepara para encabezar el efervescente mundo de la cultura en Brasil.