La solución al problema de alopecia que más nos choca (quedarse sin cejas)

Microblading: la novedosa técnica para rellenar y dibujar las cejas

Lilly Collins, la Blancanieves actual, es el ejemplo perfecto de cómo se llevan las cejas hoy: anchas y muy pobladas. Si la naturaleza no te ha dotado con ellas, no sufras, hay otros modos de conseguirlas. (Foto: Getty)

El cabello no es el único pelo que perdemos con el paso del tiempo. La edad y la depilación repetitiva pueden provocar la pérdida temporal o permanente del vello de las cejas. Aunque este trastorno puede ser benigno, también deben contemplarse las múltiples enfermedades que pueden asociarse a esta alteración. Si estás perdiendo pelo en esta zona podría ser consecuencia de algún problema de salud. Por ejemplo, puede ser resultado de la glándula tiroides, de una enfermedad autoinmune llamada alopecia areata o de la tricotilomanía, un trastorno de naturaleza psiquiátrica que causa un impulso irresistible de arrancarse el cabello.

Además la toma de medicamentos como píldoras anticonceptivas, la aspirina, anticoagulantes, medicamentos para la artritis, anticonvulsivantes, etc., los cambios hormonales, la dermatitis atópica y las carencias micronutricionales pueden generar una pérdida progresiva de la densidad de las cejas.

Otras causas conocidas son enfermedades como el lupus, las infecciones como la lepra y la sífilis secundaria, neoplasias como los carcinomas escamosos, de células basales o el melanoma maligno, o debido a agentes externos como la quimioterapia o la radioterapia.

Sea por el motivo que sea quedarse sin pelo en las cejas supone un ‘trauma’ para muchas personas puesto que ocasiona un trastorno estético importante. Con el tiempo, las cejas se han ido transformando en un elemento esencial de nuestro aspecto, hasta el punto de que se trabaja sobre ellas como si se tratase de la parte más importante de nuestro rostro. Y puede que sea cierto porque las cejas dibujan el marco del ojo y juegan un papel importante en la expresión de la mirada.

Máxime hoy en día, que han ganado protagonismo a marchas forzadas (Aunque Audrey Hepburn ya las lucía) gracias al empuje de personajes conocidos como Carlota Casiraghi, Cara Delevingne, Salma Hayek o Sofía Vergara entre otras muchas.

En el caso de los hombres son aún más importantes porque son un distintivo de masculinidad. De ahí que el diseño de cejas se haya convertido en una de las técnicas más demandadas de los centros de estética.

Si notas que te estás quedando sin cejas, deja de depilarte y acude a un especialista para un diagnóstico certero. (Foto: Getty)

Como te decía antes cuando hablábamos de las causas de esta alopecia, si las has llevado muy finas durante años puede que tengas un problema porque la depilación continua en esta zona también puede hacer que perdamos definitivamente nuestro pelo. Así que olvídate de las pinzas u otros medios que hayas estado usando para definirlas y veamos qué se puede hacer para recuperar su aspecto natural.

En los centros especializados podrás recibir el tratamiento más efectivo para conseguir unas cejas repobladas, pero yo hoy quiero contarte en qué consiste el ‘Microblading’.

Los orígenes del Microblading se remontan a Asia, y más precisamente al Tébori, técnica japonesa de tatuaje a mano que se sigue utilizando hoy en día por su precisión. El Microblading tuvo gran éxito en América Latina en la última década gracias a su buen resultado y bajo coste, y empezó a llegar a Europa y Estados Unidos en 2015, dónde se encuentran cada vez más profesionales dedicados a esta técnica y hasta empresas especializadas en formación, productos y materiales específicos para el Microblading.

No se debe perfilar toda la ceja. Lo mejor es quitar exclusivamente el pelo del entrecejo y la zona baja de los párpados. La zona alta debe estar tal cual, como mucho deshazte de algún pelo suelto o rebelde.(Foto: Benefit)

Este método consiste en un relleno pelo a pelo, y de momento solo se aplica a las cejas. El trazado se hace manualmente con una pluma o pen dotada de una pequeña cuchilla en la que se insertan entre 6 y 16 agujas, según el trabajo a realizar. Estas pequeñas agujas irán rasgando la piel y depositando el pigmento, dejando un efecto muy natural y en 3D. Los trazos son muy nítidos, no dejan derrames ni efecto borroso como puede suceder con la micropigmentación.

Otra diferencia con la micropigmentación es que el Microblading introduce el pigmento en la epidermis, es decir a un nivel más superficial, dejando un resultado menos permanente y que suele durar entre un año y un año y medio, en función de diferentes factores como la piel, la edad o los cuidados posteriores.

De igual manera, al ser un tratamiento más superficial, el tiempo de cicatrización es más corto. Al ser una técnica manual en la que se dibuja cada pelo, el resultado es mucho más natural y los trazos más finos y precisos. Se pueden usar diferentes tonos y varias capas de color para obtener el resultado más natural posible.

Antes de la intervención se aplica una crema anestésica para adormecer la zona. Es normal sentir una ligera molestia, pero no llega a ser doloroso como puede ser la micropigmentación. Una sesión suele durar entre una y dos horas, en función de la zona a tratar.

David Gandy sí que sabe sacarle partido a unas buenas cejas (¡incluso con calvas!): ayuda a marcar sus facciones, siendo perfectas cuánto más simétricas, definidas, gruesas y naturales. (Foto: Getty)

Una vez finalizando el tratamiento el color puede parecer un poco oscuro, pero irá perdiendo intensidad a lo largo de los días posteriores. El proceso de cicatrización dura más o menos una semana, tiempo en el que no se debe maquillar la zona ni exponerla al sol. Además habrá que lavarla con cuidado y aplicar protección solar alta. Un mes después de la aplicación se hará un control y un retoque para fijar el color en caso de que haya perdido intensidad. Posteriormente solo necesitará un retoque anual.

La ventaja de este tratamiento, a parte de su resultado muy natural, es que se puede usar tanto para cubrir huecos pequeños como para dibujar cejas inexistentes, como en casos de alopecia o cáncer. Es apta para todo el mundo, la única contra indicación es si se padece diabetes o problemas de tiroides, ya que el pigmento podría desvanecerse y desaparecer.

Una sesión de Microblading puede costar entre 150€ y 200€ y podrás reservarla a través de Bucmi en Nails To You y Clínica Julia Lara.

También te puede interesar:

El alto precio (que seguro no querrás pagar) de las pastillas ‘crecepelo’ que toma Trump

Pelucas, injertos, prótesis capilares… ¿cuál es la mejor solución?

¿Lavarse el pelo a diario o usar sombrero provoca alopecia?