'Palo y astilla' y su mensaje para disfrutar de nuestros padres y agradecer su sacrificio

Paula Olvera
·7 min de lectura

Desde que estalló la crisis del coronavirus transitamos una época en la que las emociones están a flor de piel, añorando a nuestros seres queridos más que nunca. En mitad de este caos emocional que nos inunda se ha estrenado en laSexta Palo y astilla, que se concibe como un homenaje a las madres y padres de personajes relevantes de nuestro país. La primera entrega ha arrancado con la historia de vida de Iñaki Gabilondo quien, por cierto, últimamente es tendencia tras despedirse de su sección diaria en el programa La voz de Iñaki. Desde luego, este debut ha resultado muy emotivo, consiguiendo empatizar con los espectadores que nos hemos rendido al trabajo más personal de Mamen Mendizábal.

(©Atresmedia)
(©Atresmedia)

Seguro que más de una vez has escuchado el refrán “de tal palo, tal astilla” que se emplea para referirse a las personas que adquieren algunas cualidades de sus padres o del entorno en el cual crecen y que, en sentido explícito, alude a la astilla que se desprende de un palo y que tiene las mismas características de éste. Un dicho que centra el título del nuevo (y recomendado) programa de Mamen Mendizábal emitido en el prime time de laSexta tras El intermedio.

La primera entrega, con Iñaki Gabilondo como invitado, ha sido una auténtica declaración de intenciones puesto que Palo y astilla pretende ser un agradecimiento y un homenaje a los padres y madres de las grandes personalidades de España. De esta manera, el formato producido por LACOproductora (la misma de El cielo puede esperar de #0) hace visible el ingente esfuerzo que hicieron los progenitores de personajes populares para lograr que sus hijos e hijas llegaran a alcanzar sus metas, sus sueños y, en definitiva, para que tuvieran más oportunidades que ellos.

Se trata de una aproximación muy personal y emocional a los vínculos sentimentales de rostros conocidos con sus progenitores, abordando a los invitados desde una óptica diferente con un enfoque más humano para descubrir sus vivencias familiares. Si bien el lanzamiento del programa estaba previsto para 2019 la espera ha merecido la pena. Y también los cambios ya que se reeditaron los dos primeros capítulos para reforzar el hilo conductor de la narración y se incluyó además nuevo material que le diera mayor empujón a las entregas que están protagonizadas, entre otros, por el periodista Xavier Sardà, el humorista Gran Wyoming, el cocinero Alberto Chicote y el actor José Sacristán.

En el primer programa Iñaki Gabilondo ha compartido con Mamen Mendizábal cómo le han influenciado sus progenitores a lo largo de su vida y la importancia que han tenido para él. El periodista de San Sebastián no es dado a ahondar en su vida privada y mucho menos en su papel como hijo de José y María Luisa, así que ha sido un auténtico descubrimiento que se abra en canal, compartiendo su lado más personal y trasladándonos al entorno en el que creció. Concretamente al mercado de La Bretxa que es donde está el germen de esta familia compuesta por nueve hermanos y donde se forjaron los valores que han vertebrado su vida profesional como la trascendencia del diálogo y la convivencia.

Si bien el peso de este programa con formato documental recae sobre los invitados, con la ayuda de fotos de sus álbumes personales, vídeos y testimonios de personas cercanas, creo que los buenos comentarios que ha recibido la primera entrega en Twitter se explican por el gran trabajo de Mamen Mendizábal. Para quienes conocemos a esta periodista por su labor al frente de La Sexta Noticias, y posteriormente en el programa de actualidad y análisis Más vale tarde, ha sido una grata sorpresa descubrir la faceta más sentimental y menos encorsetada de la comunicadora.

En esta primera entrega la periodista madrileña se ha emocionado con el relato de vida de Iñaki Gabilando, especialmente cuando el periodista de 78 años ha recordado la lección de su padre el día que le tuvo que pedir dinero, y es en esta verdad y emoción verdadera de la charla tan íntima con su compañero de profesión que he acabado completamente rendida a Palo y astilla. Un programa que propone conversaciones pausadas y reflexiones profundas.

Con este formato Mamen Mendizábal salta por segunda vez al prime time tras su trabajo en horario estelar con el programa de investigación Scoop. Y la verdad es que el debut ha sido positivo ya que se ha estrenado por encima de la media de la cadena reuniendo a 1.3 millones de espectadores. Si bien un día más Mujer, la serie turca de Antena 3, sigue liderando con un 18.7% de cuota de pantalla y haciendo sombra a la despedida de Ven a cenar conmigo: Gourment edición en Telecinco (que ha firmado un 11.4% de share), Palo y astilla ha logrado un 8%. Por su parte, La noche D en Televisión Española ha subido un punto en su segunda semana de emisión (10.7%).

Después de disfrutar de la primera entrega me he convencido de que todos, de un modo u otro, nos parecemos a aquellas personas que nos dieron la vida y que en la mayoría de ocasiones se asumen como nuestros pilares. Y es que detrás de cada historia de éxito hay un origen, unas raíces que marcan y explica su sentido. Sumidos en plena pandemia y con sentimientos encontrados cada día, creo que este programa invita a reflexionar qué conversación tenemos pendiente con nuestros padres y aprovechar, si todavía viven, para agradecerles su dedicación.

Me quedo con las últimas y emotivas palabras del protagonista que ha despedido el programa con una oda de amor hacia sus progenitores con la que cualquiera se puede sentir identificado: "Queridos aitas, ya veis. Estos chicos han venido aquí haciendo muchas preguntas sobre vosotros y sobre mí. No sé si he sido correcto, si he dicho lo debido, si he acertado al explicar lo que nos contasteis, lo que nos quisisteis decir, lo que nos quisisteis enseñar. No erais de mucho hablar. Lo cierto es que según iba tratando de recordar pensaba sobre todo que a mí me hubiera gustado mucho conoceros mejor. ¡Qué poco conocemos los hijos a los padres! Y a medida que se va haciendo uno más viejo más lo lamenta. Cuántas conversaciones hubiera querido tener que no tuve. Me hubiera gustado mucho saber cómo os enamorasteis, qué planes teníais, qué sueños teníais, cómo hablabais sobre el futuro o qué esperabais que pudiera ocurrir”. Y el periodista ha añadido "Os fuisteis sin explicarnos muchas cosas. Me iré yo también sin haberos podido explicar otras más".

Más historias que te pueden interesar:

Imagen: ©Atresmedia