La sal podría adelgazar y no engordar, según un nuevo estudio

Siempre hemos asociado el consumo de sal a la retención de líquidos y, por tanto, al incremento de peso. Esta norma ha permanecido prácticamente inmutable desde tiempos inmemoriales y ningún doctor ni nutricionista ha osado desafiarla… hasta ahora. Han sido unos astronautas rusos los que han dado con lo que podría ser un nuevo paradigma de la relación de la sal con nuestro cuerpo.

(Foto: Pixabay)

El experimento se llevó a cabo con astronautas de la estación espacial MIR. Los astronautas recibieron comida con más sal añadida de la habitual y, en lugar de beber más agua, bebieron menos. Lo que ocurrió fue que, en lugar de reducirse el nivel de orina, éste aumentó, contradiciendo la lógica que dice que, a menos agua ingerida, menor excreción. El investigador alemán Jens Titze, que fue el que recabó las muestras, concluyó que solo había una posible explicación para este fenómeno: que el cuerpo era capaz de generar más agua cuando el consumo de sal era más alto.

Para intentar ir más allá en estas conclusiones, el doctor Titze realizó un estudio con ratones en el laboratorio. Cuanta más sal añadía a su alimentación, menos agua bebían los roedores. Sin embargo, los ratones eran capaces de conseguir agua de algún modo. La conclusión fue que, a mayor consumo de sal, aumentaba el nivel de las hormonas glucocorticoides de los ratones. Esto llevaba a una ruptura de la grasa y el músculo y su conversión en agua para que el cuerpo la usara.

Hasta ahora, los científicos sabían perfectamente que un organismo con hambre es capaz de quemar su propia grasa y músculo para sobrevivir, pero el hecho de que pueda suceder algo similar en el caso de las dietas ricas en sal es todo un descubrimiento.

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Una de las posibles implicaciones de este descubrimiento es que la sal podría llegar a jugar un papel importante en la pérdida de peso. Generalmente, los científicos habían llegado a la conclusión contraria y asumían que una dieta demasiado “salada” contiribuía al aumento de peso. No obstante, esta nueva posibilidad evidenciaría que la sal es capaz de aumentar el gastro energético.

Sin embargo, el doctor Titze asegura que no recomendaría comer mucha sal para perder peso. Aunque sus conclusiones fueran correctas, un exceso de sal podría llevar a tener que comer más cantidad a largo plazo para cubrir las calorías extra quemadas. Hay que tener en cuenta que la cantidad de sal diaria recomendada por la OMS no debería superar los 5 gramos o menos de una cucharadita al día, teniendo en cuenta la de cualquier procedencia, ya sean alimentos procesados, comidas hechas o alimentos preparados en el hogar. Actualmente, la media que tomamos es de 10 gramos, con lo que una persona normal ya duplica la tasa considerada saludable. Como para incrementar el consumo de sal aún más…