La realidad poco conocida sobre Corea del Norte que tanto cautiva en Netflix

Escena del drama "Crash Landing On You" que muestra a los personajes principales esperando durante horas en el campo mientras regresa la electricidad y pueden continuar su viaje en tren hacia la capital norcoreana de Pyongyang. (Imagen (Content Wavve/NBCUniversal).

En la era de la hiperconexión, tenemos al mundo al alcance de un clic. Las imágenes satelitales de los buscadores nos revelan el aspecto de todo, hasta de lugares tan enigmáticos como la capital norcoreana de Pyongyang.

Lo que la tecnología aún no nos revela son los pensamientos y emociones de las comunidades que habitan en esos centros urbanos que parecen caminos de hormigas desde el aire.

Esa mirada íntima de la vida de una aldea remota de Corea del Norte de la serie Crash Landing on You es lo que atrapó la atención de los surcoreanos que poco o nada saben de la cotidianidad de 25 millones de personas que aisladas detrás de una frontera militarizada dentro de la Península Coreana.

La cara redonda del mandatario Kim Jong-un es la referencia omnipresente de Corea del Norte. Aparece en multitudinarios desfiles militares, inaugurando fábricas, o supervisando instalaciones militares en las ciudades donde viven los privilegiados.  Y las noticias giran en torno a las amenazantes decisiones de su régimen totalitario, dejando a la imaginación cómo viven y cómo se relacionan los norcoreanos.

Los niños de la aldea juegan a atrapar libélulas con aros recubiertos de telas de araña (Captura de pantalla Netflix).

Los realizadores de la cadena tvN apostaron por revelar ese mundo desconocido que no captan las imágenes de la agencia estatal de noticias y su éxito fue total. Se convirtió en el segundo drama más visto por cable en la historia de Corea del Sur.

La idea surgió de una anécdota de la actriz Jung Yang, quien estuvo a punto de cruzar por accidente la línea fronteriza que divide las dos coreas cuando viajaba en un barco que se desvió por mal tiempo.

El éxito internacional de la serie, que cuenta la historia de amor entre el capitán del ejército norcoreano, Ri Jung Hyuk (Hyun Bin), y la rica heredera surcoreana Yoon Se-ri (Son Ye-jin), también fue inmediato luego de que fuera transmitida por Netflix.

Lo que se preguntan algunos espectadores es qué tan cierta es la representación de la realidad norcoreana presentada en el melodrama.

La vida hogareña

Las calles de tierra, carretas impulsadas por bueyes, las frecuentes interrupciones del servicio eléctrico muestran a una nación detenida en el pasado que causa estupor a una joven heredera de un imperio empresarial en Corea del Sur, quien literalmente cayó allí por accidente.

Desertores que han visto la serie coincidieron en que la producción dio en el clavo en la ambientación de los hogares norcoreanos, donde cuelgan cortinas plásticas sobre las bañeras para crear baños de vapor y conservar el calor en los helados inviernos del norte.

"Me trajo recuerdos de la infancia", dijo Noel Kim, quien desertó cuando era joven. "Así me bañé toda mi vida, especialmente en invierno cuando el agua era escasa, dijo Kim en un video de YouTube.

Para disfrutar de un sauna casero, los aldeanos norcoreanos hierven el agua en una cocina de leña, llevan el agua hirviendo en una olla al baño, la vacían en una gran ponchera y luego colocan las cortinas plásticas sobre el recipiente para conservar el vapor. (Captura pantalla Netflix)

El acceso a la información proveniente de Corea del Norte es tan limitado que los productores debieron conformarse con entrevistar a músicos, empresarios, conductores, esposas de militares nacidos y criados en el norte pero que actualmente viven en el sur.

La Youtuber Kang Nara dijo que la serie pudo representar los pequeños detalles de los hogares norcoreanos.

Las mesas de comedor son bajas, no tienen sillas y las familias comen sentadas en el suelo. "A las familias ricas de Corea del Norte les gusta alardear de sus bienes al colocar lazos en las ventanas".

Los almacenes subterráneos para conservar hortalizas y pastas se siguen usando en el interior de Corea del Norte ante la ausencia de refrigeradores. (Captura pantalla Netflix).

Otro acierto fue retratar viejas prácticas que aún son necesarias por la carencia de servicios, como el uso de bodegas subterráneas para conservar alimentos como el kimchi, un plato tradicional en las dos coreas, preparado a base de col fermentado. "Como en la Corea del Norte rural no tienen electricidad, tampoco tienen refrigeradores. Tienen cuevas para almacenar el kimchi. Eso estuvo bien recreado".

El mismo idioma

El coreano se jacta de ser uno de los idiomas más "científicos del mundo" porque su alfabeto, llamado Hangul, fue creado por un grupo de estudiosos en el siglo XV por la dificultad de la población de aprender los complicados ideogramas chinos.

Y hasta la Guerra de Corea de la década de 1950 todos los coreanos hablaban el mismo idioma, con mínimas diferencias que se expresaban en los dialectos regionales.

Pero el mandatario Kim Il-Sung autorizó una serie de modificaciones en la gramática desde la separación definitiva de los dos territorios, lo que acentuó las diferencias lingüísticas entre el norte y el sur.

Las familias norcoreanas comen sentadas en el suelo como lo muestra la imagen de Crash Landing on You. El dialecto logrado por los actores surcoreanos también es muy semejante al original. (Captura pantalla Netflix)


Para la audiencia de Crash Landing on You fue una sorpresa comprender con claridad el dialecto que utilizan los personajes norcoreanos. La realidad es que aunque el gobierno totalitario ha forzado modificaciones en el alfabeto y la gramática, los habitantes han conservado su manera de hablar.

Kang Nara aplaudió la pronunciación casi natural de los actores. "No sé dónde aprendieron el dialecto norcoreano, pero son muy buenos. Especialmente el soldado Pyo Chi-su lo aprendió hasta la Z", dijo la influencer .

Para lograr esa exactitud en el uso del lenguaje, los productores contrataron a un desertor norcoreano dentro del equipo de escritores y a un experto lingüístico que revisaba todos los guiones.

El cabello en su lugar

En Corea Norte existen estrictas normas la vestimenta y los peinados que pueden usar sus ciudadanos. Hay 18 tipos de peinados autorizados para las mujeres y 28 para los hombres, que son supervisados por unidades de patrullaje del Sindicato de Mujeres, quienes se dedican a interrogar a las personas que no cumplan con los reglamentos.

El capitán Ri Jung Hyuk le ata el cabello con un pañuelo a la heredera surcoreana Yoon Se-ri para cumplir con las estrictas normas estéticas impuestas por el gobierno de Corea del Norte. (Captura de pantalla Netflix)

En una de las escenas, el soldado norcoreano Jeong-hyeok le ata el cabello de Se-ri con un pañuelo para evitar la censura de las mujeres casadas del vecindario. Y en otra la chica va a la peluquería y elige uno de los peinados permitidos.

“Se considera inaceptable que una mujer tenga el cabello suelto y despeinado, como Se-ri. Todas usan una cola...Tener el cabello suelto es considerado un símbolo del capitalismo y no está permitido".

 

Los trenes que no llegan

El caricaturista también comentó al The Straits Times sobre las similitudes del drama con la realidad del país que abandonó en 2011. El artista alabó el realismo de los mercados locales donde se venden todo tipo de objetos, incluyendo objetos contrabandeados desde Corea del Sur.

Uno de los capítulos se desarrolla en un viaje que la pareja protagonista realiza desde el interior hasta Pyongyang. El tren se detiene a la mitad del camino debido a un fallo eléctrico, lo que los obliga a pasar la noche en la intemperie mientras regresa al energía. "Esa escena es muy real". dijo.

Lo que no ha sido del agrado de los que vivieron el régimen norcoreano es la idealización del soldado apuesto, honesto y culto que se enamora de la heredera sureña.

"El programa glamoriza demasiado a los soldados, hasta un punto que es casi incómodo", dijo Choi, quien explicó que los hombres entran en el ejército a los 17 años y cumplen servicio militar entre 10 y 13 años. "Durante esa época son duros y despiadados".

Kan Nara asegura que nunca vio a un soldado tan guapo como Hyun Bin.

 

Lo que el régimen no ha podido borrar

A pesar de la desconfianza inicial al extranjero, los norcoreanos son representados en la serie como personas amigables, solidarias, de sonrisa fácil.

Esa lectura coincide con un documental grabado durante las 40 visitas que realizaron tres periodistas a Corea del Norte en el transcurso de 8 años, y que fue publicado por la agencia alemana DW.

El sentimentalismo, la solidaridad, el buen sentido del humor son rasgos distintivos del pueblo norcoreano. (Captura Netflix)

"Corea del Norte es un país atrapado en una campana de vidrio. Un país que marcha a su propio paso. Es impenetrable, frustrante, extenuante. Pero su gente es abierta, curiosa y llena de vida", asegura el programa que muestra a la gente riendo, celebrando bodas, vacacionando en la playa y viendo lo mejor que puede a pesar de sus circunstancias.