La máquina que convierte la fruta pasada ¡en alcohol!

Echa un vistazo a tu frutero: veamos, hay un plátano que parece que ha tomado demasiado el sol, una pera a punto de convertirse en puré y unas ciruelas que han vivido tiempos mejores. En resumidas cuentas, hay piezas de fruta que, siendo realistas, ya no vas a comerte (salvo que te guste que tengan esa textura espachurrada). Pues bien, desde ahora, su destino es mucho más brillante y estimulante que un viaje sin retorno al cubo de la basura: un aparato recién presentado en el CES 2017 de Las Vegas, una de las citas más importantes del mundo de la teconología, las convierte en alcohol (en algo parecido a sidra, concretamente).

(Foto: Alchema)

No se trata de magia sino de ciencia: Alchema, que así se llama el invento, es un aparato de color plateado y de funcionamiento parecido a una licuadora que fermenta los restos de fruta. Tan solo hay que añadir levaduras, que son las convertirán el azúcar de la fruta en alcohol, y las especias que deseemos para conseguir hacer nuestra propia sidra. Se le da al botón de ‘start’ y… a esperar dos semanas (sí, realmente, si deseamos algo para beber al momento no es la opción más rápida).

Quizá estéis pensando en que no tenéis claro si podéis combinar granada con pera o fresas con kiwi. En el caso de Alchema, todo está previsto para que cualquier persona, sin conocimientos sobre el arte de la creación alcohólica, sea capaz de formular sus propias bebidas. En la ‘app’ con la que se controla el aparato desde el móvil se incluye un recetario con multitud de combinaciones. La aplicación también avisa de la progresión de la sidra en el interior de Alchema e incluso de cuando está lista. Alchema alberga en su interior contenido como para rellenar tres botellas de litro y el porcentaje de graduación alcohólica oscila entre el 3,2 y el 10,8 %.

(Foto: Alchema)

Con estos mimbres, seguramente habrá muchos que os estaréis frotando las manos pensando en cuánto dinero vais a ahorrar con este aparatuqui. Pues bien, mejor pensad en otra cosa porque su precio es de 499 euros, lo que convierte a Alchema en un ‘gadget’ idóneo para todos aquellos que quieran consumir su propio alcohol pero no para los que lo hagan pensando en ahorrarse un dinerito. Ah, y para los que quieran algo rapidito y en el momento, tampoco. Esos tendrán que seguir tirando de la cervecita fresquita de la nevera.