La logística alfa de los héroes de acción: Diesel, Statham y Johnson comparten número de golpes para no parecer débiles

Héroes de acción vanidosos donde todos deben ser tipos duros invencibles. Así es el cine de acción moderno y así quieren Vin Diesel, Dwayne Johnson y Jason Statham que los veamos en el cine hasta el punto de que tienen sus propios métodos para asegurarse que no reciben más puñetazos que su oponente. Y por ende, ninguno es menos macho que el otro.

Dwayne Johnson y Jason Statham en Fast & Furious 8 (Cortesía de Universal Pictures)

Aunque parezca absurdo, es esencial en la imagen de tipo rudo e invencible que venden en Hollywood. Esa misma que los coloca como protagonistas de los mayores blockbusteres del género y que los convierte en reclamo de taquilla internacional.

Un reportaje de The Wall Street Journal ahonda en esta cuestión y revela el secreto mejor guardado de la saga Fast & Furious, en donde sus protagonistas tienen un ego susceptible. Al parecer, el primero que levantó la voz de alarma fue Vin Diesel cuando se dio cuenta que su oponente en la séptima entrega, Jason Statham, estaba recibiendo más golpes que él durante un ensayo. Y se le ocurrió sugerir la incorporación de una cláusula en el contrato que hiciera más pareja la ecuación. Hablamos de números de puñetazos, de golpes en la cabeza, de patadas y choques corporales.

[Crítica de 'Fast & Furious: Hobbs & Shaw': acción de infarto para ver más de lo mismo]

Pero a los productores les pareció muy complicado y descartaron la idea. Y a cambio fueron los actores mismos los que tomaron cartas en el asunto.

Los tres comenzaron como enemigos en la saga -que acaba de estrenar su primer spin off con Johnson y Statham- para poco a poco convertirse en aliados a regañadientes luchando contra amenazas constantes, siempre con los coches más veloces y mucho musculo al aire. Y los tres quieren estar a la altura.

Al parecer, Jason Statham (51) negoció un acuerdo con el estudio que limita hasta qué punto puede ser golpeado en cámara. A cambio, Diesel (52) hace que su hermana menor (que también es productora de la saga) contabilice y controle los golpes que recibe. Mientras Johnson (47) trabaja con productores, editores y coordinadores de peleas para asegurarse que devuelve tantos golpes como recibe.

TWJ recuerda un claro ejemplo, cuando Diesel empuja a Johnson contra una pared en Fast & Furious 5 (2011), y ocho segundos más tarde Johnson hace lo mismo sobre Diesel. Y así los dos brillan con los mismos niveles de fuerza.

Dwayne Joyhnson y Jason Statham en Fast & Furious: Hobbs & Shaw (Autor: Daniel Smith; © 2019 Universal Pictures. All Rights Reserved.)

Según un vocero de Universal, cada pelea está preparada para que “cada personaje tenga su momento y que todos aparezcan como oponentes formidables” porque “cada personaje (de la saga) es un héroe para alguien que está mirando, y eso nunca lo olvidamos”.

Esta nueva necesidad de mantener el heroísmo a través de la fuerza muscular es muy diferente a la que vimos en años anteriores. Por ejemplo, Rambo, James Bond, así como los héroes interpretador por Schwarzenegger, no perdían prácticamente nunca una pelea. Incluso en otras décadas, las estrellas de Hollywood masculinas del género estaban dispuestas a morir en pantalla con tal de mantener el halo de heroísmo sobre el personaje. Pero ahora es diferente, aseguran los ejecutivos consultados por el periódico. “Las estrellas de acción de hoy son más sensibles en mantener su perfil de macho alfa”.

A diferencia de otros actores que pasan por las salas de montaje, para ver cómo están quedando sus escenas o pedir más primeros planos, en el caso de los héroes de acción de hoy en día “quieren más músculos” dijo un editor de Fast & Furious.

Si hacemos memoria, las peleas entre los tres no tienen un claro ganador. Siempre sucede algo que los termina separando. Y todos contentos.

Para seguir leyendo:

La regla secreta (que todos los actores conocen) para dar besos de cine

El renacer de Keanu Reeves: pasó 14 años en la lista negra de un estudio por rechazar Speed 2

La razón por la que Linda Hamilton volvió para Terminator: Destino oscuro (pero no otras secuelas)