El triángulo de Tom, Melyssa y Sandra boicotea el debate de 'La Isla de las tentaciones 3'

Teresa Aranguez
·8 min de lectura

La historia se repite. Tom Brusse y Melyssa Pinto son los reyes del mambo, de Twitter y de lo que se pongan por delante. Al menos, televisivamente. El archiesperado reencuentro entre la expareja en el debate de La isla de las tentaciones 3 casi 5 meses después de su escandaloso final fue tan poderoso que por segundos parecía que estábamos todavía en la segunda edición. Un dejavú de tales dimensiones que sumado a la chispa evidente entre los exes y la ruptura en pleno directo de Sandra Pica con Tom opacaron por completo el resto de contenidos de la nueva entrega en la isla.

La puesta en escena de este triángulo enganchó tanto que, sin comerlo ni beberlo, hizo más pupa de lo esperado al debate, que quedó desinflado, pobre y sin fuerza después.

Melyssa, Sandra y Tom en 'La isla de las tentaciones 3' (Twitter/@islatentaciones)
Melyssa, Sandra y Tom en 'La isla de las tentaciones 3' (Twitter/@islatentaciones)

Sabían que era el gancho de la noche y así lo estuvieron vendiendo desde que Sandra Barneda se sentó este fin de semana en Viva la vida. Tom y Melyssa son una bomba juntos así que había que explotar su primera intervención como colaboradores del debate a lo grande. ¿Cómo iba a dejar pasar Telecinco algo así? Lo hicieron a lo grande, con preliminares y todo. Ella en una sala VIP esperando su turno para entrar en plató. Primero apareció Tom como un flan, y después una espectacular Melyssa que dejó a su ex boquiabierto. “Muy elegante”, le soltó el francés así de primeras. El programa nos tuvo más de una hora con la miel en los labios hasta el esperado reencuentro. La espera valió la pena.

Esta vez no se percibía mal rollo entre ellos. Al contrario. Se les sentía tranquilos y conciliadores, bueno, y nerviosos. Los dos así lo confesaron, incluso Tom llegó a decir que tenía el corazón a mil. Se supone que si alguien no te importa y ya tienes una novia con la que eres feliz, una situación así no debería alterarte lo mínimo ¿no? Pues aquello parecía como la primera cita, al menos para el francés. En realidad mirarse se miraron poco, y eso ya dice mucho. Como aseguró Nagore por lo bajini, no podían sostener las miradas demasiado tiempo. Ahí cada uno que saque sus propias conclusiones.

Lo que se suponía podía acabar en insultos y malas palabras se convirtió en un capítulo inesperado con arrepentimiento y perdón incluidos. "Me arrepiento de la manera que lo hice, te quería pedir perdón por todo el daño que te hice, no te lo merecías", expresó un Tom aparentemente sincero. Y a nosotros, que nos gusta un culebrón, ya nos imaginábamos la boda y los hijos entre ambos. Nada que ver. Aunque Melyssa escuchó atenta y aceptó sus mil perdones ella se mantuvo firme y en su sitio, al menos aparentemente. El daño causado por Tom fue tan grande que la herida sigue abierta. "Noto que he perdido mucho del amor que tenía dentro, veo que no puedo dar todo de mí en mi nueva relación", dijo la influencer, quien también dejó claro no estar enamorada de Tom. “Sería un poco masoquista”, apuntó.

Eso no sabemos si será cierto, lo que está claro es que la cosa se puso buena y cada vez que abrían la boca subía el pan. De repente y sin darnos cuenta, ya nos habíamos olvidado de que estábamos en la tercera edición. Estábamos embobados viendo a la pareja protagonista de La isla de las tentaciones 2, la que nos hizo sufrir, enfadar y emocionarnos para bien y para mal. ¿A quién le interesaba lo demás? La jugada de Telecinco de enganchar con Tom y Melyssa les salió cara. Sí, nos atraparon, pero cargándose el atractivo del resto de los videos y contenidos venideros.

Los colaboradores, siempre con las pilas puestas, estaban pegados a sus invitados y el debate estuvo más agitado que nunca, tanto que Melyssa tuvo que decirles que no se montaran películas. Allí ya firmaban todos por una reconciliación olvidándose, como siempre, de la pobre Sandra, quien tardó cero coma cero en llamar y dejar a su chico compuesto y sin novia en pleno directo. Hasta ella se dio cuenta del comportamiento tontorrón de Tom. El chico hizo lo correcto, lo que todos esperábamos, pedir una disculpa pública por el desparrame que protagonizó en su día. Lo que a Sandra no le hizo ni pizca de gracia es que le dijera que siempre la iba a llevar en su “corazón”. ¿A qué viene eso? Le soltó con una mala leche que se hacía sentir en el salón de casa.

Si lo llegan a planificar, no les sale tan bien. Sin proponérselo, Telecinco abrió otro melón y dio lugar a otra telenovela que nos mantuvo enganchados durante los casi 45 minutos que duró la intervención. Lo más curioso de todo fue ver la cara de Tom al ser abandonado en vivo. Frío como un témpano de hielo. Vamos, Tom en estado puro y como ya le conocíamos. La historia se repetía, pero al revés. Ahora Sandra era la supuesta engañada, y Melyssa la tercera en discordia, quien, con cierta sonrisa picarona, no es que se alegrara del todo, pero no disimuló estar disfrutando un poquito del panorama. Era la viva imagen de quien ríe el último, ríe mejor. Con un panorama así, ¿qué importaba todo lo demás?

La intensidad del asunto fue tal que llegó un punto del debate en que uno ya no sabía si estaba en la segunda o tercera edición. Todos nos metimos de nuevo en esa trama y no queríamos salir de ahí. Hasta Nagore, Terelu Campos y Kiko Matamoros se convirtieron en los alcahuetes de la expareja y se dedicaron a contar lo que pasaba entre Tom y Melyssa en la publicidad. En una de esas llegaron a decir que hubo un flirteo evidente y unas miradas demasiado cómplices entre la exparejita. Gestos que, los que nos fijamos en estas cosas, se repitieron en más de una ocasión. Cuando uno hablaba el otro intervenía y todo acababa con una sonrisa tonta. No nos extraña que Sandra se cabreara.

Parece que en este caso, lo de donde hubo fuego, cenizas quedan, va a ser que sí. La cosa se fue tanto de las manos que Sandra Barneda, consciente del apogeo del tema, anunció con voz poderosa que había que pasar página y hablar del asunto que les había reunido allí, La isla de las tentaciones 3. Lo de Melyssa y Tom se estaba alargando demasiado, si hubiesen querido habría dado para otras dos horas. La gente en plató y en casa estaba entregada a la causa y todo lo demás ya importaba poco. En más de una ocasión, se iban por las ramas y se retomaba el tema de Tom y Melyssa, pero ahí teníamos a Sandra para decir ‘hasta aquí’ y dar un buen tirón de orejas a sus colaboradores, recordándoles que ese no era el asunto que les ocupaba.

Y mientras ellos retomaban la realidad en plató, las redes ardían en llamas. En Twitter fueron trending topic y Melyssa, una vez más, se hizo con el título de diosa. Los comentarios sobre la expareja y el momentazo que nos acababan de regalar se multiplicaban por milésima de segundo.

Ya no había vuelta atrás. Fueron las estrellas de la noche, lo suyo no está cerrado del todo y ahora, con la crisis entre Tom y Sandra, mucho menos. Así que nos da en la nariz que este nuevo giro del guión no va a pasar desperdiciado por la cadena que seguro le saca provecho con alguna de sus jugadas maestras. Por ejemplo, llevar a Melyssa y enfrentarla con Sandra en el próximo debate. En fin, hagan sus apuestas, que posibilidades hay muchas. Pero, ojo, entre la filtración del vídeo de Marina e Isaac, la saturación con tanta infidelidad y la nueva puesta en escena de los extortolitos, La isla de las tentaciones 3 podría perder todo el encanto y pinchar antes de tiempo. De momento, vamos a darle el beneficio de la duda.

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Imagen: Twitter/La isla de las tentaciones 3