'La isla de las tentaciones' debuta en Telecinco con críticas por su tufo machista

Tras el anuncio de que Telecinco no iba a emitir la segunda entrega de GH Dúo tras la polémica por cómo trataron el supuesto abuso sexual sufrido por Carlota Prado en la edición de 2017, muchos profetizaron el final de los realities para la cadena de Fuencarral. Pero nada más lejos de la realidad ya que en la noche del jueves comenzó La isla de las tentaciones, un formato que recuerda a la extinguida Confianza ciega de Antena 3 y que ya está recibiendo críticas de los espectadores por las humillantes palabras del concursante Gonzalo Montoya a su novia Susana Molina.

La cosa arrancó calentita...

(©Mediaset)

Y es que en el nuevo programa de Telecinco este joven, al que conocimos en Gran Hermano 14ha hecho gala de cierto carácter machista con su pareja de la que se enamoró en la casa de Guadalix de la Sierra, allá por 2013, en una edición que precisamente ganó la murciana. Aunque muchos ni lo recordábamos. Tras celebrar siete años de relación decidieron dar un paso más participando en este nuevo reality show (que fue grabado hace un año en República Dominicana) donde pondrían a prueba su amor.

En este contexto, en la primera entrega los comentarios vertidos por el joven sevillano a su novia parecen no haber sentado muy bien a la audiencia por lo que más que su fidelidad lo que se ha puesto contra las cuerdas ha sido su carácter chulesco. Así, Gonzalo no ha dudado en mostrar cierto desprecio hacia su chica en el vídeo de presentación asegurando, sin medias tintas, que “era bastante carga para yo pasármelo bien con mis amigos”.

Pero ahí no quedó la cosa ya que el concursante soltó otro perla aún peor: “Me gusta salir más con mis amigos que con mi pareja, mejor estar solo que tener un pokemon al lado”.

Estas desafortunadas palabras en el arrance del reality, que hacen un flaco favor a la cadena, no han pasado desapercibidas en la red donde ha sido blanco de las críticas por la falta de respeto y la actitud pueril hacia su novia.

Son muchos los televidentes que llevaron a Twitter su opinión sobre la actitud de Gonzalo cada vez más celoso del protagonismo y de la belleza de Susana tras ser una de las participantes que más collares recibió por el ejército de aspirantes a enamorados. Una circunstancia que puso nervioso al concursante, un perro viejo en esto de la televisión, sacando a pasear su inseguridad disfrazada de competitividad.

Pero vayamos al grano. En plena lucha contra la violencia machista, esta actitud retrógrada no se debería permitir en televisión y mucho menos que un concursante falte al respeto sin miramientos a su pareja. Y es que estas situaciones extremas son muy peligrosas porque se va más allá de abordar el poliamor o las relaciones abiertas, presentándose la imagen de la mujer subyugada además de poner sobre la palestra los comportamientos tóxicos entre parejas que llegan casi a las manos. Por tanto estas imágenes no aportan nada los espectadores. Lo único que aporta es dar protagonismo a la polémica, como sucedió en redes con un estallido de críticas en contra del concursante.

Más allá de que Gonzalo ha llamado poderosamente la atención con sus comentarios machistas,  la polémica no ha tardado en aflorar respecto al propio reality. Si bien todo lo que hace el grupo de comunicación es sometido al veredicto de las redes sociales, la recepción del formato no ha sido la esperada para el prime time. Y es que existen muchos comentarios que critican al programa de falto de frescura, malo y guionizado con una exultante Mónica Naranjo al frente ahora metida a presentadora, ejerciendo un papel más de mediadora en los enfrentamientos entre las parejas.

En este programa producido en colaboración con Cuarzo TV, que se ha emitido simultáneamente en Telecinco y Cuatro, el amor ha sido llevado al extremo pero no da la sensación de ser cien por ciento auténtico. En este sentido, para dar ese toque de realidad que se pierde al conocer que es un programa ya grabado, Sandra Barneda se pone al frente de los debates intentando levantar una audiencia que ha sido en Telecinco del 13.7% y de 9.5% en Cuatro.

En definitiva, a pesar de que La isla de las tentaciones se concibe como un formato ligero, entretenido y de fácil visionado, los comentarios machistas de Gonzalo y el hecho de no tener la emoción del directo han frustrado este culebrón que ya ha dejado caer lo difícil que es que los concursantes superen las tentaciones propuestas.

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