El despertar de Lola en 'La isla de las tentaciones 3' lo cambiará todo

Teresa Aranguez
·7 min de lectura

La primera impresión no siempre es la que cuenta, sobre todo en La isla de las tentaciones 3. Para prueba, ahí tenemos a Lola. Aquella niñita apocada y tímida que parecía no haber roto un plato y se dejaba conquistar a la antigua usanza por Simone, ha despertado la fiera que lleva dentro. Y se agradece. Ha pasado de llorar a moco tendido por el remordimiento que tiene con Diego a poner a todos en sus sitio, desde su amiga Lucía hasta al insistente italiano.

Las imágenes de su novio besando a Carla habrían desatado su furia y sacado su verdadero carácter. Que se prepare la isla y España entera que llega el huracán Lola.

Lola en 'La isla de las tentaciones 3' (Twitter/@islatentaciones)
Lola en 'La isla de las tentaciones 3' (Twitter/@islatentaciones)

Aunque fue de las primeras en casi, casi morder la manzana con Simone, lo suyo con el tentador no ha sido más que un juego de niños. Ahora te miro, luego te abrazo, ahora me dices unas palabras bonitas, pero poco más. Un tonteo que no ha pasado de la raya pero que a su novio Diego le ha servido para dar rienda suelta a sus instintos más básicos con Carla. ¿Quieres jugar? Pues jugamos los dos. La chica estaba confundida y se dejó querer sin pensar que su inocente escarceo le costaría caro. O, visto de otra forma, sacaría la verdadera cara de su novio que a la primera de cambio le ha engañado.

Cada uno que lo interprete a su manera. Lo cierto es que Lola ya no es la que era. Ha pasado del remordimiento constante por hacer y deshacer con el italiano a soltarse literalmente la melena. La que ayer se dejaba hacer mimitos y carantoñas por su tentador, hoy no quiere cuentas con él, bueno sí, pero las justas. Se ha arrepentido y ahora resulta que Diego, ese que se puso las botas con dos en un video, es bueno y no quiere perderle. Quizás se confundió por la falta de cariño en casa y vio en Simone unos brazos cariñosos en los que acurrucarse un ratito. 

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Se acabó lo de ir mirando al suelo y flagelarse. Lola ha resurgido como el Ave Fénix y así lo ha dejado saber en la casa. Ha sacado su mala leche, incluso con su amiga del alma Lucía, a quien le cantó las cuarenta sin cortarse un pelo. La sevillana que también anda con el corazón partío por las trastadas de su novio Manuel, tuvo una actitud algo infantil con su tentador Carlos. Ahora conqueteo, ahora no, ahora ven, ahora te vas. Todo fruto de sus ganas de venganza por lo que le ha hecho con Stefany y Fiama. Sin embargo, la realidad es que por más que quiera ponerse al límite ella no es como su novio, y ha sido ese tira y afloja lo que Lola no le ha pasado.

Las supuestas íntimas amigas que hasta duermen juntas tuvieron una acalorada discusión. Bueno, más bien Lola. La leonesa le criticaba a su compañera que tratara a Carlos como a un pañuelo. O pasas por el aro o no, pero ese juego de niña chica no le pareció coherente. “No me chupes que me da asco”, le soltó Lucía a su pretendiente. Una frase para Lola muy desafortunada que sumada a sus actitudes algo infantiles producto de su confusión han hartado a su amiga.Todo tiene un límite y estoy intentando todo el rato que lo pases bien, que te animes. Y tú todo el día pensando en ti...Te hablo mal porque es la única manera de que entiendas las cosas", le soltó sin pelos en la lengua. Fue tal la bronca que la sevillana acabó pidiendo perdón hasta al apuntador, primero a Carlos y luego a su compañera de cama.

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Ok, quizás Lucía estuvo un poco borde con el chico pero, ¿y ella con Simone? Su interés por él, por la razón que sea, llámese Diego o decepción, ha decrecido y ha pasado de buscar sus caricias ha prácticamente ignorarle, incluso tacharle de agobiante. Está en todo su derecho, para eso van, para probar, seguir o parar. Lo mismo que su amiga. Así que seamos justos, o todos o nada.

El agobio de Lola también ha afectado a Simone, a quien ya no mira con los mismos ojos. De hecho, el avance de su nueva cita les hemos visto discutir, más a ella que a él. Parece que lo que le hacía sentir se ha esfumado por la ventana. También es cierto que el tentador no la deja respirar, ya casi parece su guardaespaldas y eso, más sus todavía sentimientos hacia Diego, le han hecho pisar el freno. Algo en su interior tampoco le da buena espina, así que se acabó el cuento de hadas y el chollo del italiano.

El avance del nuevo minuto del programa especial de hoy martes (sí, Telecinco sigue estirando el chicle con otro especial más y nosotros encantados de la vida) muestra la reacción de Lola al ver a su chico besándose con Carla y llamándola tacaña a ella. Su reacción no ha sido precisamente la de esa chica sumisa del comienzo sino enfurecida a no poder más. Parecía la niña del exorcista, pasó del llanto al cabreo en milésimas de segundo. Aquí comienza el programa para Lola.

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Si las filtraciones no engañan, Lola podría haberle hecho ya ojitos a Carlos y haberse dado hasta un beso con él sin importarle si era el tentador de su amiga ni el posible dolor que haría sentir a Simone. Igual que Diego se quiso vengar, ella parece que podría hacer lo propio con otro chico. Nadie lo hubiera esperado viendo su sentido de culpa constante y su comportamiento temeroso del inicio. Lola ha salido por fin del cascarón y empieza a mostrar su verdadera cara, la de una chica alegre, con ganas de vivir y mucho genio. Y si hay que pelear, gritar y discutir, pues se hace. Se acabaron las medias tintas con ella.

Aunque sus actitudes han ido cambiando en los últimos días, el verdadero punto de inflexión y lo que la va a desatar por completo van a ser las imágenes y palabras de Diego. "Ella no tiene un duro y si tuviéramos un hijo y nos separáramos, me iba a tocar pagar todo a mí", le dijo su todavía chico a Carla. El perfil que dio de ella fue el de una niña poco activa, tirando a vaga, sin ahorros, que no le gusta ejercitar como a él y con pocas luces. Un gesto bastante ridículo de su parte para ganarse los besos de Carla y justificar así su comportamiento. Pero ese ya es otro asunto.

Parece que Diego no le perdona el tonteo con Simone y las palabras hacia su persona asegurando que era un chico frío, que no la cuidaba y no le apetecía hacer planes. La guerra ha comenzado. Hasta ahora lo de Carla era un tonteo inocente sin llegar a pasarse de la raya, pero el beso de su novio ha dado la vuelta a las tornas y llega esa Lola explosiva que todos estamos esperando.

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El programa está alargando esas esperadas escenas de besos en la villa de las chicas todo lo que puede, pero la espera tiene sus días contados. Lo de Lobo y Marina ya es inevitable y lo de Lola jugando a Lolita empieza a ser historia. Con la hoguera de esta noche renace una nueva Lola con muchas sorpresas y locuras por hacer. Se ha hecho de rogar para sacar su lado más salvaje, pero ya está aquí y promete ser pura candela. Yo no me lo pierdo.

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Imagen: Twitter/La isla de las tentaciones