La gripe ya está aquí (y no viene sola)

En lo que respecta a este virus, los hombres son el sexo débil. Pero hay otro grupo muy vulnerable a esta infección común que, además, puede desencadenar problemas de salud mayores

Los hombres tienen un sistema inmunológico más débil y podrían ser más vulnerables a la gripe, según aseguran diversos estudios.

Los cambios ambientales y de temperatura causan estragos en nuestro organismo. En otoño los casos de gripe se multiplican y su virulencia aumenta cada año. Además, se trata de una infección común que, a pesar de tener unos síntomas claros, nunca cursa del mismo modo y es muy variable en función del sexo y la edad de las personas.

El último descubrimiento señala que la infección por la gripe H1N1, también llamada gripe porcina, puede aumentar el riesgo, en particular de los niños, de desarrollar diabetes tipo 1 (DT1). Esta es la principal conclusión de una nueva investigación presentada en la Reunión Anual de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes, celebrada en Lisboa, Portugal.

Los investigadores descubrieron que un grupo de noruegos (de 30 años de edad o menores) que estaban infectados con el virus de la gripe H1N1 -u hospitalizados con influenza durante la pandemia de 2009-2010- presentaban el doble de probabilidades de desarrollar DT1 que la población general.

La DT1 es una enfermedad crónica autoinmune en la que el sistema inmunológico destruye las células necesarias para controlar los niveles de azúcar en la sangre. Cada año, se diagnostican en el mundo más de 65.000 nuevos casos de diabetes tipo 1, pero no está clara la causa exacta de su aparición.

Por un lado, se sabe que hay ciertas personas heredan una susceptibilidad genética a la enfermedad, pero también hace falta un detonador ambiental para que surja. Y las infecciones virales podrían ser ese activador.

Además de vacunarse todos los años, las personas con diabetes deben tomar precauciones diarias para protegerse contra la influenza.

La infección con la gripe H1N1 se ha relacionado previamente con el desarrollo de trastornos autoinmunes, incluyendo la narcolepsia.

Para realizar este estudio, la Dra. Paz Lopez-Doriga Ruiz y sus  olegas del Instituto Noruego de Salud Pública y el Hospital Universitario de Oslo, en Noruega, analizaron los registros de salud noruegos de 2,28 millones de personas (de 30 años y menos) entre junio de 2009 (cuando una pandemia de gripe H1N1 se extendió a través de Noruega) y junio de 2014 para investigar si el diagnóstico de gripe pandémica está relacionado con un mayor riesgo de DT1.

Se ajustaron los resultados por factores influyentes, incluyendo el año de nacimiento, sexo, lugar de nacimiento, educación y vacunación contra la influenza pandémica.

Después de la pandemia de 2009, 2.376 personas fueron diagnosticadas con DTq. Aquellos que informaron de haber sufrido una enfermedad similar a la influenza durante la pandemia tuvieron un 18 por ciento más probabilidades de ser diagnosticados posteriormente con DT1 que aquellos que no sufrieron gripe. Esta asociación fue aún más fuerte en niños de 15 años o menos, que tenían un 25 por ciento más posibilidades de desarrollar DT1.

Los resultados también mostraron que los noruegos con influenza H1N1 confirmada por laboratorio o que fueron hospitalizados con un diagnóstico de gripe durante la temporada pandémica tuvieron un riesgo doble de desarrollar diabetes tipo 1 en comparación con la población noruega en general. Por el contrario, los diagnosticados con enfermedad similar a la influenza en la atención primaria no estaban en un riesgo significativamente mayor de desarrollar DT1, bien porque sus casos fueron menos graves o porque eran de una variedad de la gripe H1N1, según los autores.

Algunos medicamentos contienen azúcar y de ahí la preocupación de los padres cuando sus hijos diabéticos contraen la gripe. Pero basta con conocer o preguntar al médico cuáles son los fármacos sin sacarosa.

Los autores concluyen: “Este estudio puede apoyar la hipótesis de que las infecciones respiratorias pueden contribuir al desarrollo de la diabetes tipo 1, debido al estrés y la inflamación en los individuos predispuestos”.

Entonces, ¿cómo cuidarnos si tenemos diabetes?

La Asociación Diabetes Madrid recomienda seguir estas pautas para controlar la diabetes cuando tenemos un resfriado o gripe:

1. Mide tu glucosa en sangre cada 1 a 3 horas.

2. ¡Hidrátate bien! bebe a lo largo del día entre 100-300 ml cada hora (líquidos no azucarados: agua, agua con gas, refresco sin azúcar, tés, infusiones, gelatina sin azúcar, sopas, caldos).

3. Si te encuentras mal, llama a emergencias. Ten a mano teléfono de médico y/o educador en diabetes (si hay vómito, diarrea, fiebre o intolerancia a los alimentos llama a tu médico o acude al hospital).

4. Toma las medicinas. Nunca dejes de tomar los medicamentos  que te hayan prescrito.

5. Puedes requerir de dosis extras de insulina de acción rápida. Consulta con tu médico estas situaciones para que tengas un esquema que aclare las modificaciones en las dosis de acuerdo a tus mediciones de glucosa en sangre.

6.  Medir cetonas en sangre si la glucemia es superior a 250 mg/dl ¡Revísalo! ten siempre tiras de cetonas disponibles, no caducadas. La presencia de cetonas puede requerir dosis extras de insulina rápida y otros protocolos, pregunta a tu médico o educadora en diabetes al respecto si no lo tienes claro.

7.  Descansa. El reposo es importante ya que de esta forma el ciclo de la enfermedad se cumple y la recuperación puede llegar más rápido sin problemas.

8. ¡Intenta prevenir! Infórmate acerca de las vacunas antigripales. Si no pudiste remediarlo, habla con tu médico o farmacéutico sobre los medicamentos para la gripe, recuérdales los medicamentos que utilizas para tu diabetes, algunos antigripales pueden contener azúcar o incluso en dosis altas puede tener interacciones con algunos antidiabéticos orales.

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