China y la epidemia del coronavirus: tres preguntas y respuestas

Las autoridades chinas extienden la cuarentena a unos veinte millones de personas en dos ciudades afectadas por la epidemia del nuevo coronavirus | imagen STR/AFP via Getty Images

Ayer por la tarde las autoridades chinas decretaron el cierre de las entradas y salidas a una de las ciudades más importantes del país: Wuhan con unos once millones de habitantes. Hace tan solo unos minutos, la clausura se ha extendido también a la ciudad prefectura de Huanggang con unos siete millones. En total, casi veinte millones de chinos permanecen ahora mismo en cuarentena debido a la epidemia causada por el coronavirus que, según los datos más recientes, ya ha causado 17 muertos y más de 560 infectados.

Para conocer el origen, desarrollo y las posibles consecuencias de esta epidemia, contamos con la inestimable ayuda del conocido microbiólogo e investigador Ignacio López-Goñi, con el que haremos una exhaustiva recopilación de unos acontecimientos que se están sucediendo a un ritmo vertiginoso.

¿Cómo se inició la epidemia?

“A principios de diciembre de 2019 Se detectan varios casos de una neumonía atípica de origen desconocido en la ciudad de Wuhan, en el centro de China. La mayoría de esas infecciones están relacionadas con un mercado de pescados y mariscos, en el que se comercializaban animales vivos”. Las autoridades Chinas cierran el mercado a principios de año pero a partir de los primeros días de enero de 2020 se confirma la presencia de un virus en 15 de los 59 casos de neumonía, se descarta que se trate de un virus de la gripe y se apunta hacia un nuevo tipo coronavirus diferente al SARS y MERS.

El 10 de enero un equipo de investigadores chinos publica el genoma del coronavirus causante de la epidemia. “Esto es un hecho sin precedentes”, explica López-Goñi, “hay que tener en cuenta que el virus del SIDA tardó más de dos años en ser identificado, y en esta ocasión, apenas pasaron unos días para que tuviéramos el genoma completo del coronavirus”.

Los primeros análisis filogenéticos lo relacionan con el grupo 2B de los coronavirus, dentro de la misma familia que el SARS. El virus es bautizado como “2019-nCoV”.

Imagen al microscopio de un coronavirus similar al que ha provocado la epidemia en China | Wikicommons

Este tipo de coronavirus (denominados así porque vistos al microscopio parece que tienen una corona a su alrededor) tienen su vector de propagación en animales como los murciélagos, los camellos, las serpientes, etc. No suelen ser transmisibles a seres humanos, pero de vez en cuando, un coronavirus posee una mutación que le hace capaz de infectar personas mediante zoonosis (es decir, saltan de infectar a un animal a seres humanos). En la epidemia de SARS (síndrome respiratorio agudo y grave) que se produjo también en China en el año 2003, el reservorio del coronavirus se encontraba en murciélagos, que a su vez se lo transmitieron a civetas que eran vendidas en un mercado de la ciudad de Cantón… de ahí pasaron a los seres humanos.

En el caso de esta nueva epidemia, hace tan solo unas horas hemos sabido que el coronavirus 2019-nCoV tenía su reservorio en serpientes. El descubrimiento se ha publicado rápidamente y no ha sorprendido a los expertos ya que en el mercado de Wuhan existían diferentes puestos con serpientes vivas para la venta.

¿Cómo se transmite entre humanos?

Hasta hace muy poco existían dudas si el virus se transmitía entre humanos, pero en los últimos días se han detectado diferentes casos entre el personal sanitario, es decir, en personas que están tratando a infectados por lo que se da por confirmada la posible transmisión entre humanos. Al igual que el SARS de 2003, el contagio entre humanos se realiza por contacto directo y principalmente por vía aérea por lo que hay que extremar las precauciones con los estornudos, toses, etc. Son necesarias las medidas más básicas lavado de manos, una higiene estricta, mascarillas para evitar la dispersión de los virus al estornudar...

¿Qué ocurrirá a partir de ahora?

La globalización nos ha traído incontables beneficios pero también determinados inconvenientes que se hacen evidentes en casos como este. Aun no se puede hablar de pandemia, puesto que los casos que han surgido en otros países son el resultado de viajes y pasajeros procedentes de China. El nuevo coronavirus se ha clasificado como enfermedad contagiosa de categoría B, y por tanto está sujeta a cuarentena en las fronteras. China está aplicando medidas de prevención y control máximo. Australia, Estados Unidos y Tailandia han comenzado realizar controles a los pasajeros que llegan de China.

La tasa de mortalidad del SARS en 2003 fue aproximadamente del 10%, y aunque todavía es muy pronto para decir cuál es la tasa de este nuevo coronavirus, por su parecido a otros coronavirus anteriores los expertos no esperan una tasa de mortalidad muy diferente.

Los síntomas son fiebre, tos seca, dificultad respiratoria, diarrea... por el momento, los casos de fallecimiento en esta nueva epidemia se han producido en personas con patologías previas o de avanzada edad. No existe ningún tratamiento o vacuna específica, más allá del tratamiento de los síntomas propios de una neumonía.

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