La emancipación no es reversible para la Justicia: el caso de un joven que no puede exigir a sus padres que le mantengan

Un joven ha visto como un juez de Barcelona le negaba la petición de que sus padres volviesen a encargarse de su manutención seis años después de haberse emancipado porque, según él, quería retomar los estudios y necesitaba el dinero cumplir su propósito. Sin embargo, el magistrado ha dejado claro en la sentencia que en su caso, y dado su historial y las pruebas existentes, no hay vuelta atrás y “debe asumir las responsabilidades de sus decisiones”, como recoge El País.

El juez considera que, como adulto, debe hacerse cargo de su manutención. (Foto: Getty Images)

El caso ha acabado en la Audiencia Provincial de Barcelona después de que otra sentencia en primera instancia ya desestimase su petición. Según se puede leer en este nuevo veredicto y como recoge el citado diario, los padres no tienen la obligación legal de volver a hacerse cargo de su manutención y pasarle una pensión.

La emancipación se remonta a cuando el joven tenía 18 años. Antes de eso, y una vez divorciados sus padres, estuvo viendo en casa de ambos hasta que decidió irse con sus abuelos paternos al complicarse la relación con su padre, que le exigía más dedicación en los estudios o que, si no quería seguir estudiando, se pusiese a trabajar.

Es un hecho probado que el dinero recibido en aquella época por una beca se lo gastó en costearse un tatuaje. Al llegar a la mayoría de edad, decidió emanciparse. Una situación que, estima el juez, no es reversible ya que siendo adulto no es incondicionalmente responsabilidad de sus padres.

“Es él quien lleva las riendas de su vida y quien debe valorar qué posibilidades tiene de compatibilizar el estudio con el trabajo necesario para su mantenimiento”, dice el juez, que alega también que “no ha demostrado que ha tratado de adecuar su sistema de vida a sus posibilidades y tampoco consta que hubiera realizado todo lo posible para cubrir sus propias necesidades como persona adulta”.

El argumento del joven es que sus padres están obligados a pasarle una pensión dada su intención de retomar los estudios y que no es algo que deban hacer sus abuelos. Sin embargo, el tribunal considera que es responsabilidad suya como adulto estudiar cuáles son sus posibilidades y decidir en consecuencia ya que sus progenitores no están obligados a sostener, dice la sentencia, sus “ilusiones o expectativas”.

El veredicto podría haber sido distinto en el caso de que su formación hubiese sido continuada en todo momento ante de cumplir los 18 años y se hubiese mantenido una vez superada la mayoría de edad. Al no haber continuidad, no puede exigir que ahora que ha cambiado de idea otros se hagan cargo de las costas de su decisión.

Desde El País explican que la pensión de manutención no finaliza al cumplir el hijo los 18 años de manera automática, sino que se estudia cada caso y sus circunstancias y se decide en consecuencia.