La caótica vida del Príncipe Harry le llevó a terapia

Para muchos es el ‘hermano payasete’ de la Familia Real Británica, pero lo cierto es que el Príncipe Harry no ha tenido una vida fácil y, en ocasiones, se ha alejado del buen camino. Ahora confiesa que la terapia le ha ayudado muchísimo.

Gtres

Durante una conversación con un periodista del Telegraph, Harry confiesa que su vida se le iba de las manos. En sus propias palabras: “Me he pasado la mayoría de mi vida diciendo que estaba bien… la mayoría de nosotros no profundizamos más. Ahora sí que te puedo decir que estoy bien. Estoy un poco nervioso, tengo esa tensión en el pecho, pero al margen de eso estoy bien.

Siempre en el ojo del huracán, Harry no supo gestionar la muerte de su madre, Lady Di, en 1997. Tan sólo era un niño de 12 añitos que acababa de perder a la persona que más amaba así que decidió escoger la negación y aislarse en su propio mundo.

Perder a mi madre a los 12 años me hizo suprimir todas mis emociones hasta los 20 y pico largos. Esto me ha afectado muy seriamente en mi vida personal y profesional. Yo me protegí escondiendo la cabeza bajo tierra e incluso rechazando pensar en mi madre.”

“Cuando William tenía 28 años mi vida era un auténtico caos y, gracias a su ayuda, acudí a un terapeuta e hice varias sesiones de terapia que me ayudaron mucho. También el boxeo fue un gran canalizador para afrontar mis problemas”.

Tras estos últimos años, Harry  ha logrado sentar la cabeza y da un consejo a todas aquellas personas que se sientan atrapadas en sí mismas por cualquier situación o pérdida: “No importa quien seas ni lo que hagas, hablar de ello siempre es el primer paso”, sentencia el pelirrojo. Valientes declaraciones, ¿no crees?