La asombrosa historia de la cerveza y el desarrollo de la humanidad

La cerveza es un importante elemento de cohesión social desde la antigüedad. (Foto Getty Images)

A muchos nos cuesta resistirnos a la tentación de compartir con los amigos mientras disfrutamos de una cerveza fría.

Lo asombroso es que ese ritual de beber esa mezcla de agua y granos fermentados data de hace unos 13 mil años y podría haber contribuido con la evolución de la humanidad.

Los arqueólogos han debatido durante décadas sobre el papel que jugó la cerveza en el desarrollo de la agricultura, específicamente si fue una de las motivaciones para que los hombres del neolítico se dedicaran de manera tan incesante a la domesticación de los granos.

Y aunque algunos descartan esas hipótesis, investigadores como Patrick McGovern ha conseguido pruebas de la existencia de la cerveza en la excavación de Jiahu, en China, desde hace 9.000 años.

La bebida ritual

El líquido encontrado dentro de vasijas estaba preparado de arroz, jugo de frutas y miel.

Pero en el sitio también hallaron esqueletos de chamanes, como se les llama a los hombres sabios de las culturas antiguas, capaces de invocar a los espíritus y de elaborar pociones para curar y transformar la realidad. Estos líderes espirituales fueron enterrados junto a caparazones de tortuga con piedras, flautas, recipientes con distintos preparados, que posteriormente fueron considerados elementos que representaban la inmortalidad.

En Jiahu también encontraron los primeros caracteres de la escritura china.

Los investigadores creen que no es una casualidad que la cerveza estuviera presente en ese lugar. Por el contrario, aseguran que es una prueba de la importancia que tuvo la cerveza en la formación de los primeros estadios de la sociedad china.

La cerveza también estuvo presente en otros hitos culturales en diferentes regiones del mundo.

Agricultura y diplomacia

Los americanos no se quedaron atrás. La investigadora Dolores Piperno ha encontrado pruebas sobre la domesticación del maíz en México desde hace 8.700 años. Ese hallazgo respaldaría las teorías que aseguran que los tallos del maíz fueron usados en la producción de la cerveza americana.

En Cerro Baúl, una montaña sagrada conocida como la "Masada de los Andes" en el sur de Perú, que era un centro de encuentros diplomáticos entre imperios pre-incaicos, se han encontrado evidencias sobre la producción y consumo de cerveza, en medio de prolongados encuentros para resolver disputas territoriales hace 1.400 años.

Los arqueólogos han demostrado que Godin Tepe, en las Montañas Zagros de Irán, fue un lugar habitado hace 5.400 años. Fue un lugar y un momento crucial para la humanidad porque en esa época los hombres produjeron la primera ley, el primer sistema de irrigación y el primer sistema formal de escritura grabado en las tabletas cuneiformes de arcilla.


Y también produjeron bebidas alcohólicas. En el sitio Godin Tepe hallaron el primer vino del que se tiene registro y también una jarra de boca ancha de 50 litros, que contenía una sustancia amarillenta y resinosa.

El investigador Rudolph Michel reveló que la sustancia era oxalato de calcio, un compuesto resultante de procesar y almacenar cerveza de cebada, que tiene un sabor amargo y pudiera ser tóxico. Se cree que la jarra encontrada fue usada para almacenar el oxalato de calcio y separarlo de la cerveza apta para el consumo.

Y fueron los mismos sumerios los primeros en designar una diosa para la cerveza, llamada Ninkasi, que significa la mujer que llena la boca.

Se ha encontrado abundantes pruebas de la fabricación y el consumo de cerveza en los festines de los primeros faraones egipcios, en el norte de África, hace más de 5.000 años. El arqueólogo Jeremy Geller encontró una gran fábrica de cerveza en un centro llamado Hierakonpolis. Al igual que otras civilizaciones, los primeros egipcios lograron producir distintas variedades como "cerveza dulce", "cerveza de la eternidad", "cerveza que no se amarga".

Más que un trago

El etnoarqueólogo estadounidense John Arthupropone que muchas culturas actuales la cerveza en considerada un alimento más que una bebida recreativa, ya que forma una parte importante del consumo diario de calorías. También aporta más proteínas, vitaminas y minerales que el pan sin levadura y el bajo contenido de alcohol mata las bacterias que pudieran estar presentes en el agua sin filtrar.

En el Africa Sub-Sahariana hasta un cuarto de todos los granos cosechados son utilizados para la producción de cerveza. “La cerveza une a la gente y sirve para reforzar la hospitalidad y el sentido de comunidad durante las actividades ceremoniales y cotidianas”, escribió Arthur.

La cerveza puede ser usada para pagar tributo a los jefe y es esencial para la redistribución de la riqueza en muchas sociedades africanas, aseguró el investigador.

El éxito comercial

Con tales antecedentes no es de extrañar que la cerveza, en sus distintas variantes, sea la bebida alcohólica más popular del mundo. También posee un impresionante tercer lugar en la clasificación general de bebidas, después de agua y del té, con una producción anual de 1.940 millones de hectolitros anuales. Los mayores consumidores son los chinos, seguidos por los estadounidenses y los brasileños.

El crecimiento de la producción de cerveza en Estados Unidos ha sido tan impactante que el economista jefe de la Asociación de Fabricantes de Cerveza Bart Watson dijo que se han creado 7.500 nuevas fábricas en los últimos 10 años, convirtiéndose en uno de los mayores éxitos industriales de la historia estadounidense.

Los productores contribuyeron con 79.100 millones de dólares a la economía estadounidense en 2018 y generan 550.000 empleos a tiempo completo, según cifras de la Revista Forbes.

Resulta sorprendente que el líquido burbujeante compuesto de agua, malta, lúpulo y levadura que hoy bebemos entre amigos es una versión sofisticada de la mezcla de granos fermentados que tomaron los líderes de las civilizaciones antiguas y que contribuyo al desarrollo de la civilización actual.