Kurt Cobain: Sus últimas lágrimas en España antes de suicidarse

Hay almas sensibles y talentosas que no están hechas para este mundo. Quizá por eso Kurt Cobain, líder de Nirvana, no aguantó más la fama, lo comercial, el circuito establecido y decidió partir, quitándose la vida el cinco de abril de 1994. Pocos días antes, estuvo en España, donde lloró y dejó una significante carta escrita.

Kurt Cobain lloró en España antes de suicidarse Instagram.com/aynestaley.aic.forever

Cobain era un auténtico ídolo en los años noventa y mantenía una relación con Courtney Love, su esposa. Según ella misma relató en una entrevista con Rolling Stone tras la fatídica muerte de Cobain, él creyó que ella ya no le amaba, “pero todo estaba en su cabeza”, afirmaba Courtney.

De su boca también salió una historia que atañe a nuestro país y es que, dos de los últimos conciertos de Nirvana tuvieron lugar en Madrid y en Barcelona en febrero de 1994, teniendo en cuenta que el concierto final sería en la Terminal Eins de Munich el 1 de marzo del mismo año.

Nadie sabe lo que pasaba por la cabeza de aquel jóven de 26 años que, aparentemente, lo tenía todo. Lo cierto es que un mes después decidió quitarse la vida con una escopeta en Seattle y fue encontrado tres días después por su electricista, en el invernadero de su casa.

Días antes había conseguido escapar de un centro de rehabilitación donde le ingresaron para luchar contra su adicción a la heroína, pero sus ganas de morir eran más grandes que su lucha contra las adicciones.

Kurt Cobain y sus lágrimas desde España

Kurt Cobain llegó a España un día antes de su concierto en Madrid y lo hizo solo, luego llegaría el resto de la banda. Su esposa Courtney estaba de gira con su música y era la primera vez en toda su relación que pasaban 40 días separados y eso, al líder de Nirvana, le estaba pasando factura.

Tanto es así que Cobain, desde el Hotell Villa Magna en el Paseo de la Castellana de Madrid, llamó llorando a Courtney Love. Durante esa emotiva llamada desesperada, Courtney afirmó que: “Kurt odiaba todo y a todos. Odio, odio, odio. En Madrir se paseó entre su público y había críos fumando heroína en papel de plata, ellos le llamaban ¡Kurt! ¡Mira, Heroína! y le levantaban el pulgar como diciendo que todo iba genial. Ahí me llamó llorando, no quería ser un icono de yonquis.”

 

Quizá por eso, no hizo ningún evento promocional ni entrevista y fueron los miembros de Nirvana quienes, sin su cantante, atendían a la prensa, en el caso de nuestro país, a los 40TV.

Kurt vomitaba sangre, estaba enganchado a la heroína y los médicos le daban morfina y calmantes. Además, tras su último concierto, padecía también bronquitis y laringitis severa.

Dos folios escritos a mano desde Madrid

Aunque Kurt gritaba que necesitaba ayuda con sus actos, nadie pareció verlo o quizá todos lo sabían pero él no se dejaba ayudar. El caso es que, sin salir durante horas de su habitación de hotel en la Castellana, escribió dos páginas enteras a mano.

Su desgarrador contenido plasmaba sus demonios internos que acabaron ganando la batalla. Entre sus líneas se podía leer: “Recuerdo que alguien me dijo que si pruebas la heroína una vez, te quedas enganchado a ella. Por supuesto yo me reí y burlé de aquello, pero ahora creo que es totalmente cierto.”

Su escrito proseguía contando su propia experiencia de consumo: “Empecemos desde el uno de enero, droguémonos por primera vez. Conscientemente no lo haces más durante un mes. Febrero tres días seguidos y una vez más a final de mes. Marzo quizás nada. Abril cinco días seguidos, te saltas tres, una vez más. Mayo 10 días seguidos”.

Sin quererlo, en esa carta, Kurt escribió ‘Abril Cinco’, día en que se suicidaría ya cumplidos los 27 años.

La reflexión final de la carta era: “El uso de drogas es escapismo, quieras admitirlo o no. Cada yonqui que he conocido ha luchado en contra de ello al menos cinco años y la mayoría termina luchando durante 15 o 25 años, hasta que al final se convierten en esclavos de otra droga: el programa de los 12 pasos, que es en sí mismo otra droga/religión. Si te funciona, hazlo. Si tu ego es demasiado grande, empieza en el primer paso y ve a rehabilitación psicológica, de todas formas tienes por delante al menos entre cinco y 10 años de batalla por delante.”

Cobain se marchó de este mundo con una hija de dos añitos y una mujer que, según dice ella, le amaba. Lo tuvo todo pero no pudo soportarlo. Se marchó lleno de odio y enganchado a la peor de las drogas pero, con su suicidio, nació un mito que todavía hoy es recordado con respeto y admiración no sólo por su música sino por todo lo que su personalidad y sus debilidades aportaron a varias generaciones.

Aquí te dejo una canción de su último concierto, el fin de Nirvana con Kurt Cobain: