Madre que llamó a su hijo Bryant no puede contener la emoción

Terry y su marido llamaron Bryant a su hijo por la admiración que le tenían al jugador.

Pasear por las inmediaciones del Staples Center es darse un baño de realidad. Es llegar a la conclusión de que ya es hora de dejar de pellizcarse, porque no se trata de un mal sueño. Kobe Bryant se ha ido para siempre, pero su recuerdo, no. Su imagen envuelta en una corona de flores, su nombre escrito hasta la saciedad junto a palabras de lo más emotivas, el silencioso caminar de alrededor de 1,500 almas que fijan su energía en honorar a su ídolo. La procesión es constante, y las muestras de cariño, y los sollozos, y los vítores de MVP. Parece mentira, pero es verdad. 

En las enormes pantallas que pueblan la plaza del LA Live, justo en frente del estadio, brillan su sonrisa y la de su hija ‘Gigi’. Muchos todavía no entienden cómo es posible que sus restos mortales estén a 50 kilómetros de distancia y que tanto ellos como las otras siete personas que ocupaban el helicóptero se fueran de manera tan repentina. 

Los ojos de Terry llevan aguados 24 horas y no hay quién le quite el nudo de la garganta y la presión en el pecho. Tanto ella como su marido pusieron a su hijo el nombre de Bryant. 

“Escoger el nombre para mi hijo siempre fue la decisión más fácil porque a los dos siempre nos gustaba mucho Kobe”, confesó a Yahoo! Para ella eso lo dice todo. No habla de momentos estelares ni de partidos inolvidables, no venera su capacidad de sacrificio o su calidad como jugador. Lo que Terry explica es la manera tan profunda con la que Kobe ha impactado en su familia

“Para mí es una inspiración porque ha traído a la familia junta para ver los juegos. Nosotros llamamos a nuestro hijo Bryant porque fue una inspiración y por su manera de pensar y jugar.  Porque entretuvo a tanta gente que lo ha amado todos estos años. Le cortaron su vida muy pronto y es triste que a su hija también le haya pasado lo mismo”.

Dialogar con las personas que dejan su ofrenda o admiran las que otros llevan a este santuario es notar cómo las voces se quiebran con el paso de las palabras. Tonos bajos, contenido reflexivo, gestos hieráticos y ojos cansados. Como el de una chica de origen mexicano que nos confesó que a ella le gusta el baloncesto por Kobe. “Fue una persona muy grande en este mundo, y por eso todos lamentamos su muerte”. Aguanta estoica las lágrimas

Este otro aficionado, también de origen mexicano, quiso dedicarle unas palabras al campeón. Eligió un adoquín más largo que los demás y agachado, colocó el bolígrafo bajo una frase antológica: “Rest in Power, Kobe”. Cambiar poder por paz quedó neutralizado con el hashtag de este fan: #LosCaminosDeLaVidaNoSonComoYoPensaba escribió. Él ya había llorado todo lo que debía llorar y no había más hueco que para el confort de estar arropado por miles de personas que se sienten como él.  

“Sé que a veces es raro que alguien llore por una celebridad y sienta algo especial, pero estando aquí uno se siente a gusto, se siente en paz. Ojalá que todos los demás se sientan igual y puedan disfrutar su vida”, afirmó reflexivo. 

Sí, pasear por las inmediaciones del Staples Center es darse un baño de realidad, porque hay mucha certeza en la manera en la que Kobe ha servido de inspiración para tantas personas. Es increíble comprobar con cuánta efectividad ha tocado los corazones de sus fans, hasta tal punto que le tienen en mente cuanto sufren adversidades. 

“Es una motivación para mí. Cuando estoy batallando pienso en él. Me empuja para hacer algo mejor en mi vida. Siempre saca lo mejor de mí. Es el mejor jugador y el mejor en todo. Ganó el Óscar, escribió libros… Era mi héroe”, comentó un joven.

Hablar en pasado cuando se menciona a Kobe parte el alma, pero tenerlo presente reconforta a tanta gente que es como si siguiera vivo.

Más historias que te pueden interesar: