Kim Kardashian quiere hacer justicia para los niños menos afortunados

Kim Kardashian en la gala Baby2Baby credit:Bang Showbiz
Kim Kardashian en la gala Baby2Baby credit:Bang Showbiz

La imagen pública de Kim Kardashian ha cambiado mucho desde los tiempos en que se la consideraba una celebridad sin una ocupación conocida, famosa por el mero hecho de ser famosa. En los últimos años la empresaria ha encontrado su lugar tanto en el plano profesional, donde se ha posicionado como una exitosa mujer de negocios, como en el personal al descubrir su vocación activista que trabaja para reclamar una reforma del código penal en Estados Unidos.

Este sábado Kim recibió el premio Giving Tree en la gala Baby2Baby -el galardón más importante de la velada- por su trabajo en defensa de la infancia y aprovechó la ocasión para seguir apoyando a la organización sin ánimo de lucro en su misión por proporcionar acceso a los productos y servicios esenciales a los niños en situación de pobreza.

"Como muchos sabéis, abogar por la justicia es una de mis mayores pasiones", aseguró durante su discurso de agradecimiento. "Para mí, la justicia tiene muchos significados, pero en última instancia, se reduce a lo que es justo, lo que es correcto y lo que hace que nuestro mundo sea mejor, especialmente para nuestros niños. Seguiré utilizando mi voz y mis recursos para compartir su misión, mientras todos nosotros ayudamos a Baby2Baby a llevar la equidad, la igualdad y la justicia a tantos niños, que se han visto privados del acceso a elementos básicos".

Kim es muy consciente de que ella se encuentra en una posición privilegiada a la hora de apoyar las iniciativas que considera más importantes, bien sea dándoles dinero o visibilidad, pero insiste en que cualquiera puede marcar la diferencia sin importar cuántos seguidores tenga en Instagram.

"Todo el mundo en esta sala tiene el poder de hacerlo algo. Incluso el más pequeño de los esfuerzos ayuda. Nuestro apoyo es más necesario ahora que nunca antes, para cerrar la brecha de la necesidad y unirnos a la lucha por el cambio. Y me gustaría dar las gracias a mis padres. A mi madre Kris, mi columna vertebral, el latido de nuestra familia, por enseñarme lo que significa poner a sus hijos y el cuidado de los demás por encima de todo lo demás. Y a mi padre, que me enseñó a una edad muy temprana la compasión, la gratitud y la importancia de utilizar esta bendita vida que se nos ha dado para bendecir a los demás".