Kiko Rivera se arrodilla ante el miedo a sus deudas y cede en la venta de Cantora

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MADRID, SPAIN - JULY 11: Kiko Rivera and Isabel Pantoja attend 'Supervivientes' Tv show gala on July 11, 2019 in Madrid, Spain. (Photo by Europa Press Entertainment/Europa Press via Getty Images)
Kiko Rivera "malvende" Cantora para saldar sus deudas y asegurar un futuro tranquilo a sus hijos (Photo by Europa Press Entertainment/Europa Press via Getty Images)

Desde que empezó la pesadilla familiar de los Pantoja hace ahora dos años con la herencia envenenada de Paquirri, Cantora pasó de ser la joya de la corona familiar, el legado del torero y su refugio en vida, a ser el principal motivo de penurias y discordia entre Kiko Rivera e Isabel Pantoja.

Cantora es una finca valorada en más de 10 millones de dólares según los expertos pero mucho me temo que la tonadillera y su hijo acaban de venderla (al menos, han firmado ya la per-venta según lo publicado en la prensa nacional) por una cantidad menor a un empresario que, por ahora, permanece en el anonimato.

Esta venta significa el fin de una era, atrás quedaron los ostentosos años de la cantante en Cantora o su mítico arrebato a las puertas de la finca con su “¡No me vas a grabar más!” así como las reuniones familiares con tito Agustín, la abuela Ana e Isa Pantoja junto a su hermano cuando la familia estaba unida.

El legado de Paquirri tristemente se despedaza dado que se ha convertido en un lastre de importantes deudas que Kiko Rivera teme que puedan salpicar a sus hijos si no las saldaba él en vida.

El principal interesado en la venta siempre ha sido el DJ y, según su testimonio público, era Isabel Pantoja la que se mostraba reticente o pedía precios desorbitados a los posibles compradores. Sin embargo José Antonio Avilés, de ‘Viva la vida’, asegura que “la persona que compra Cantora cuenta que es Kiko Rivera quien no para de poner impedimentos para llevar a cabo la firma de la compra”.

Y es que Kiko quería más dinero, según recoge ‘La Razón’. El marido de Irene Rosales quería obtener una cantidad superior por su parte de la finca que, si no me equivoco, equivale al 49%, es decir, casi la mitad de Cantora.

Sin embargo Rivera ha tenido que arrodillarse y pasar por el aro de la venta de Cantora dado que su principal objetivo era saldar todas las deudas derivadas de la misma y quedarse al día, al menos, en ese aspecto para proteger así a su familia.

Es triste ver que Cantora se vende casi por obligación y es que, aunque a Isabel le cueste vivir allí desde que doña Ana falleció, la finca de su amado Paquirri no se hubiera vendido de no ser por la necesidad y la situación económica que enmarca al asunto.

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Además de esta espectacular finca, Isabel Pantoja habría vendido también el ático de la playa de Fuengirola que cuenta con casi 250 metros y por una cantidad de 650.000 euros, que se dice pronto.

A la espera de la firma definitiva de la venta del gigante Cantora, Kiko Rivera y su madre podrían respirar tranquilos y es que, según Kiko, él no sabía lo que firmaba cuando su tío Agustín le hizo estampar su firma en “la hipoteca que va a salvar a tu madre”, según su propio relato.

Aunque madre e hijo se hayan tenido que poner de acuerdo a la fuerza para vender Cantora, su relación personal no atraviesa el mejor momento y es una pena ver que, si Cantora ya se ha vendido, muchos familiares importantes en la vida de Paco ni siquiera podrán despedirse de la finca en la que tantos buenos momentos pasados han vivido y todo por una mala gestión del capital que se ha ganado a lo largo de toda una vida trabajando.

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