Kiko Matamoros tira la piedra y esconde la mano con Rocío Carrasco

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Imagen promocional de 'En el nombre de Rocío' (Mediaset)
Imagen promocional de 'En el nombre de Rocío' (Mediaset)

En el nombre de Rocío se ha convertido en un jarrón chino para Mediaset en su emisión en abierto. Algo muy bonito, pero que no sabe dónde colocarlo para que encaje y parezca resultón. Los capítulos de la nueva serie documental de Rocío Carrasco han pasado ya por la noche del Deluxe, la semana pasada se emitió en martes, y esta semana lo ubicaron en la noche del lunes, para competir con MasterChef. La entrega vista anoche resultó muy extraña, no solo por cambiar de día, sino porque tuvo como invitado a Kiko Matamoros, quien siempre se ha mostrado contrario al relato de la hija de Rocío Jurado. Y ayer volvió a demostrarlo, tirando la piedra y escondiendo la mano en varias ocasiones, en las que intentó mermar con la credibilidad de la Carrasco.

Se supone que En el nombre de Rocío lo que quiere es denunciar todas las injusticias que Rocío Carrasco ha vivido con su familia. Cómo el dinero que tenía su madre, Rocío Jurado, provocaba comportamientos poco adecuados en sus seres más allegados. Qué episodios sucedían de puertas para dentro de la casa de La Más Grande y que la prensa desconocía, lo que alteraba la imagen que todos tenían de su matrimonio con Ortega Cano.

Por eso mismo chocaba ver sentado allí a Kiko Matamoros, porque él no cree a Rocío Carrasco, como ya ha demostrado tantas veces. Recordemos que en el verano de 2021, cuando estuvieron ambos frente a frente, Kiko Matamoros le dijo a Rocío: “Vencerás pero no convencerás”, dando a entender que había vencido en parte de su relato sobre el infierno que había vivido con Antonio David Flores, pero que no había convencido a todos, apelando a términos como la “honestidad” y la “objetividad”.

La actitud que tuvo en el plató de Telecinco este 12 de septiembre no iban muy lejos de las del año anterior. En uno de los capítulos que se vieron, Rocío Carrasco se hace eco de unas declaraciones que dio Matamoros en Sálvame, y que cuenta que Rocío Jurado se orinó encima una vez tras una pelea con Ortega Cano, en la que tuvo que intervenir varios miembros de su familia. Al respecto, Carrasco aseguraba que “la información que da Matamoros en Sálvame es información que le da Rosa porque, de ser cierta, si no se lo ha dicho ella, no se lo ha podido decir nadie más.Me parece humillante que alguien cuente eso”, se lamentaba la presentadora de televisión, recordando que ella también estaba aquella noche. Del mismo modo, desmentía que Rocío se encarase con Ortega Cano,ni le insultase. “Ella, llegado un momento, no tenía el valor para hacer todo eso que han dicho. No estaba capacitada para echarle huevos a José”, reflexionaba.

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Unas palabras que luego Matamoros pudo responder en el plató, pero sin arrojar tanta luz como debería al respecto. Aseguró que Rosa Benito nunca le dio información de la relación de la Jurado y Ortega Cano, porque él la habría contado. “Que se lo haya dicho a otras personas no lo sé. A mí no me tiene por qué venir de Rosa. Estaba Amador, estaba Ortega, estaba Rocío Carrasco… Eso puede trascender y lo puede contar cualquiera”, aseguraba Kiko, dejando un aire de enigma a su alrededor.

Es decir, desmiente a Rocío Carrasco, pero no da pruebas. No es que deje dudas sobre el relato de la protagonista de la serie documental, sino que directamente la deja por embustera, pero él no aclara cuál es la supuesta verdad, no le corrige y le descubre dónde está su error. Simplemente, dice que las cosas no son así, y punto.

La cosa fue a más en otro de los temas que se trataron en el episodio. Juan de la Rosa fue el secretario de Rocío Jurado, su hombre de confianza, su “hermano elegido” según Rocío Carrasco. Sobre él, Kiko aseguró tener “información de primera mano de cosas que se han vivido en esa casa y la salida de Juan de la Rosa de esa casa no es cómo la contáis o cómo se la han contado a Rocío. Una vez más, sin embargo, optaba por no dar detalles de todo lo que sabía, alegando que velaba por su “integridad judicial”. O lo que es lo mismo, que no quería exponerse a posibles denuncias ni nada que se le parezca.

MADRID, ESPAÑA - 13 DE ABRIL: Kiko Matamoros llega al aeropuerto, 13 de abril de 2022, en Madrid, España. (Foto de Francisco Guerra/Europa Press vía Getty Images)
MADRID, ESPAÑA - 13 DE ABRIL: Kiko Matamoros llega al aeropuerto, 13 de abril de 2022, en Madrid, España. (Foto de Francisco Guerra/Europa Press vía Getty Images)

Ahí Paloma García-Pelayo le afeó la actitud a Kiko, sobre todo, porque él ha hecho muchas referencias a la forma en la que Rocío utiliza los silencios, y que, según Matamoros, es una señal de que sabe más cosas de las que realmente estaría diciendo. “Hay una realidad que no conoce Rocío o no quiere contar”, aseguraba, añadiendo que hay testigos que respaldarían su relato. “Pero no he venido aquí a que me metan mañana una querella, porque no me apetece”, zanjaba el tema, volviendo así a hacer uso de ese silencio que critica en otros. “Es por una historia que yo conozco en la que tiene que ver Ortega Cano, Rocío Jurado, Antonio David y Juan de la Rosa”, fue lo único que se animó a decir.

El papel de Kiko Matamoros en el debate de anoche de los episodios de En el nombre de Rocío no enriqueció el programa precisamente. Juega mucho a tirar la piedra y esconder la mano, a decir que él sabe algo que tú no, a dejar dudas en el aire. Veremos si siguen contando con él en futuras entregas, pero lo cierto es que su silla no se la ha ganado para la semana que viene.

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