Kiko Matamoros está jugando con su pan

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Por Mike Medianoche. - Para tener trabajo dentro del universo de Sálvame hay que remar a favor de obra. Esto lo llevan diciendo años en el programa, una frase que sirve tanto a los espectadores para saber cuáles son las reglas del juego como para los colaboradores, que tienen que esforzarse en hacer espectáculo para mantener su silla como titular. Sin embargo, un emblemático colaborador parece estar sacando los pies del tiesto y esto no ha gustado nada al dueño del cortijo, Jorge Javier Vázquez, quien le cantó las cuarenta a Kiko Matamoros por dar más contenido a otros programas que al suyo. En otras palabras, le está advirtiendo que está jugando con su propio pan, y que tiene que pensar mejor qué dice en qué programa.

Todo comenzó este fin de semana. Al parecer, Kiko y su novia Marta López Álamo han partido peras, y él, en un enfado un tanto pueril, dejó de seguirla en Instagram. En Sábado Deluxe saltaron las alarmas, y como él era uno de los colaboradores de la noche le preguntaron si estaban bien y a qué se debía ese unfollow. Kiko echó balones fuera, diciendo que todo era un simple error, que entre ellos todo estaba tan bien como siempre. Jorge Javier Vázquez, que presentaba Deluxe este pasado 6 de noviembre, no ponía en duda las palabras de su compañero y se dejó el tema tal y como estaba.

Pasamos al domingo, en la hora de la sobremesa. Socialité abordó de nuevo el mismo tema, y le dedicaron una pieza que intentaba hacer ruido a toda costa. Con más conjeturas que pruebas hablaron de celos, de traición y de un vídeo en Instagram de Marta López Álamo que no habría gustado a Matamoros. Unas imágenes que habrían provocado el ya conocido por todos unfollow a su novia, pues no era de su agrado el espectáculo que ofrecía con la hija de Terelu Campos. Para echar un poco más de salseo al tema se dijo que Matamoros habría descubierto “algo de ella que no le gusta nada, y que de ahí los problemas en el paraíso. Sin detalles, sin fuentes, tan solo mencionando que Kiko en el Deluxe estaba muy serio y que miraba mucho el móvil.

Ese mismo día 7 de noviembre, por la tarde, Matamoros trabajó en Viva la vida, donde ejerce su habitual papel de comentarista, y le volvieron a preguntar una vez más por el vídeo. Entonces sí habló alto y claro: reconoció que se había enfadado con su chica por un vídeo que había compartido de él bailando con Alejandra Rubio. “Marta subió un vídeo a Instagram que a mí no me gustó que lo subiera, porque siempre le digo que, cuando suba algo mío, quiero que me lo enseñe antes”, se justificó. Reconocía que no había maldad alguna en este gesto, pero que a él le colocaba en una situación “que no quiero que se malinterprete, sobre todo, porque ese viernes había discutido con Carmen Borrego, tía de Alejandra, y no quería que pareciese una provocación.

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Así pues, el sábado Kiko mintió en el Deluxe, o si lo preferimos, se guardó la verdad para darla solo un día más tarde, cuando a él le vino en gana. Un gesto que a Jorge Javier Vázquez no le ha gustado un pelo, y que no dudó en recriminarle este lunes durante la emisión de Sálvame. Porque entendemos que no quiere que a él le tomen por tonto, ni tampoco a su público, ese que ya ha vuelto a plató con mucho entusiasmo.

Por eso, este lunes, cuando le tuvo frente a frente, Jorge le puso los puntos sobre las íes. Necesitaba una explicación de ese feo, esa patraña que le soltó dos días antes por la noche y de la que no tardó ni 24 horas en desdecirse. “Me resulta curioso que viniendo aquí más días que a Viva la vida cuentes allí más cosas y aquí el sábado no lo contaras. Dosificas, no pones todos los huevos en la misma cesta”, le reprochó el de Badalona a Matamoros, que tuvo una tarde muy movida pues volvió a chocar con Carmen Borrego.

Para justificar sus actos, Matamoros señaló a Socialité: el programa de María Patiño es el que le había hecho cambiar de actitud, pues decían cosas que no eran ciertas, aseguraba. Para intentar que su comportamiento no manchase su trabajo actual, continuó argumentando que él pone “los huevos donde los tengo que poner y es en el momento, me da lo mismo que sea aquí (Sálvame) que allí (Viva la vida)”.

Las palabras de Jorge Javier podrían encerrar, como expresábamos al principio, un toque de atención a Kiko Matamoros. Para continuar en pie de guerra en el universo de Sálvame tiene que ser más generoso, pensar primero en el programa que le lleva dando de comer desde hace más de una década, y luego en el resto. Porque está claro que si abandona Sálvame, o le echan, y se queda solo con el programa de los fines de semana verá severamente mermado sus ingresos, tanto por las horas que aparece en pantalla como por los contratos publicitarios derivados de su imagen mediática.

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