Kevin Bacon vive un trauma con 'Footloose' cada vez que le invitan a una boda

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Un papel que siempre nos viene a la mente cuando pensamos en Kevin Bacon es el de Ren MacCormack, aquel joven de Footloose que se mudaba a un pueblo del medio oeste de Estados Unidos donde el baile estaba prohibido. Sin duda, un personaje mítico que permanece en la memoria de todos los que adoran este clásico musical de los 80, aunque no muy del agrado del propio Bacon cuando se encuentra en un contexto muy concreto, que llega a molestarle hasta el punto de tener que caer en sobornos.

Kevin Bacon como Ren MacCormack en Footloose (Foto: CBS via Getty Images)
Kevin Bacon como Ren MacCormack en Footloose (Foto: CBS via Getty Images)

Es innegable que Footloose y Ren son de sus trabajos más importantes, pero cuando es invitado a una boda siente que esta película y, más en concreto, su banda sonora, no hacen más que ponerle en un aprieto. Según ha contado en entrevistas, cuando asiste a una ceremonia nupcial y en el baile el DJ pone la canción de Footloose para honrar su presencia, se siente incomodado ante el exceso de atención. Acorde a sus palabras, la gente comienza a rodearle y espera que se ponga en el papel de Ren a realizar su icónico baile, cosa que no le gusta nada porque siente que él no debería acaparar el protagonismo, sino que este debería ser al 100% de los novios.

Por esta razón, en las bodas a las que es invitado, Bacon se dedica a sobornar a los DJs para evitar que suene Footloose y que todas las miradas se giren hacia él. Durante años este fue un rumor que se difundió por las esferas de Hollywood, sin embargo, el propio Bacon ya ha salido a comentar en varias ocasiones que este hecho ocurre tal cual, que llega a dar cantidades de 20 dólares o más a las personas que pinchan en estas ceremonias para evitar que todos se centren en su figura.

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“Voy al disc jockey y le doy 20 dólares y le digo ‘por favor, no pongas esa canción, porque primero de todo la boda no gira sobre mí, sino sobre los novios. Es horrible, así que intento evitarlo lo máximo posible”, le dijo Bacon a Conan O’Brien en 2013 mientras el plató bromeaba con la melodía de la canción. Y no hablamos de un hecho casual en unas pocas bodas, porque, años más tarde, en una entrevista con The Guardian, Kevin Bacon volvió a dejar claro lo mucho que le molesta este hecho cuando le invitan a una ceremonia y que esto ha seguido sucediendo a lo largo de los años. De hecho, bromeaba con que en las bodas de sus hijos hasta estaría dispuesto a pagar muchísimo más de 20 dólares a los DJ para evitar ser el protagonista.

“En realidad, 20 dólares suenan un poco baratos ahora, ¿no? Pero una boda es la única maldita noche en la que los novios se convierten en las estrellas más importantes. Entonces, cuando alguien pone ese disco, de repente, lo quiera o no, lo he convertido, y eso es lo fundamental que me molesta”, afirmaba para el medio británico. “En lo que respecta a las bodas de mis hijos, pagaré mucho más de 20 dólares, así que te garantizo que nadie reproducirá esa canción”, matizaba.

Al final, por muy importante que pueda ser Footloose para su vida y carrera, tener su legado siempre encima puede ser agotador, sobre todo al sentir que importuna a otras personas con su fama. Más allá de lo cansado que pueda estar Kevin Bacon de escuchar una y otra vez la misma canción y que se le asocie con este clásico de los 80, que en un evento donde celebra la unión de dos personas queridas acabes robando la función no debe sentirse para nada cómodo. Y si hablamos de una gran estrella de Hollywood con un buen puñado de dólares entre manos, la opción de sobornar a DJs no es desde luego descabellada para evitar un mal trago.

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