Kenia: el líder opositor Raila Odinga rechaza los resultados electorales y los tilda de “ilegales”

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© Reuters/Thomas Mukoya

El ex primer ministro y excandidato presidencial Raila Odinga refutó este martes los resultados de las elecciones presidenciales del pasado 9 de agosto y anunció una batalla legal para impugnarlos. Sus declaraciones se producen un día después de que la Comisión Electoral difundiera las cifras que dieron la victoria al vicepresidente William Ruto y luego de que cuatro de siete comisionados electorales también rechazaran los cómputos.

De "nulos e inválidos" califica el líder opositor de Kenia, Raila Odinga, los resultados de las elecciones presidenciales del pasado 9 de agosto.

La figura de la oposición keniana aseguró este martes 16 de agosto que impugnará los cómputos de los reñidos comicios con "todas las opciones legales", luego de que fuera declarada su derrota frente al vicepresidente William Ruto.

"Lo que vimos ayer fue una parodia y un flagrante desprecio por la Constitución (…) Nuestra opinión es que las cifras anunciadas por (el presidente de la comisión electoral, Wafula) Chebukati son nulas y sin valor y deben ser anuladas por los tribunales", aseguró Odinga en una conferencia de prensa, en la que también pidió a sus seguidores no tomar "la Justicia por sus manos".

El lunes 15 de agosto, la Comisión Electoral independiente divulgó el cómputo de la votación, según la cual Ruto se impuso con el 50,49% de los votos frente al 48,5% de Odinga.

Sin embargo, cuatro de los siete comisionados electorales anunciaron abruptamente que no podían respaldar las cifras. Aseguraron que los números finales del presidente sumaron 100,01% y que el exceso de votos habría dado una "diferencia significativa". También señalaron que no tuvieron la oportunidad de discutir los resultados antes de que fuera emitida una declaración.

Kenia se enfrenta a semanas de disputas legales

Tras la denuncia de Odinga, la nación se enfrenta a semanas de disputas y la posibilidad de que la Corte Suprema ordene nuevas elecciones. Los líderes religiosos, en tanto, instan a la calma.

La campaña del líder opositor tiene siete días, contados a partir de la publicación de los resultados el lunes 15 de agosto, para presentar una petición ante el alto tribunal. Luego, la corte cuenta con 14 días para emitir un fallo.

Odinga, de 77 años, ha perseguido la Presidencia durante un cuarto de siglo, en cinco elecciones consecutivas.

Su reclamo se presenta pese a que se había considerado ampliamente que la Comisión mejoró sus acciones para garantizar la transparencia en estas elecciones. El órgano electoral invitó a los kenianos a seguir el recuento por sí mismos, al publicar en línea los más de 46.000 formularios de resultados de todo el país.

Este martes, el Grupo de Observación de Elecciones anunció que su sistema de conteo de votos paralelos "corrobora los resultados oficiales", un control importante del proceso.

Pero Odinga afirmó que solo el presidente de la Comisión podía ver los resultados finales antes de la declaración. "La ley no confiere al presidente poderes de dictador", dijo, e insistió en que las decisiones del órgano deben tomarse por consenso.

La campaña de Odinga esperaba la victoria después de que el presidente saliente Uhuru Kenyatta, en un sorprendente giro político, respaldara a su exrival Odinga en lugar de a su propio vicepresidente.

Temores por posible estallido de violencia

El pronunciamiento de Odinga trae de nuevo la incertidumbre a un país considerado en los últimos años como la democracia más estable de África Oriental, pero con una historia de violencia postelectoral.

Los reclamos de impugnación del líder opositor aumentan los temores de violencia como la que detonó en 2017, cuando más de 100 personas fueron asesinadas después de que la Corte Suprema anulara los resultados electorales, tras citar anomalías en el proceso de votación.

Una década antes, en 2007, más de 1.200 kenianos murieron en un estallido de enfrentamientos generalizados después de los comicios presidenciales.

Los recuerdos sobre el derramamiento de sangre postelectoral siguen frescos en la memoria del país, donde la participación en las pasadas votaciones cayó al 65%.

Muchos de los 56 millones de kenianos en todo el territorio expresaron frustración y falta de confianza en que los candidatos abordaran los problemas del aumento de los precios, las altas tasas de desempleo y la corrupción generalizada.

Ruto, de 55 años, apeló a los kenianos a elegir teniendo en cuenta las diferencias económicas y no étnicas que durante décadas han marcado la política del país.

Se retrató a sí mismo como un extraño de orígenes humildes que desafió a las dinastías políticas de Kenyatta y Odinga, cuyos padres fueron el primer presidente y vicepresidente de Kenia, tras la independencia de la nación.

Pero el declarado ganador de las elecciones también ha enfrentado múltiples acusaciones de apropiación de tierras y sobornos, alegaciones que ha negado.

Mientras el resultado electoral se resuelve, un número creciente de líderes africanos siguen emitiendo declaraciones de felicitación para Ruto y el mandatario saliente permanece en silencio.

Con Reuters y AP