Así sufrió Kate Winslet el acoso y la burla de los tabloides durante el éxito de 'Titanic'

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Kate Winslet tenía apenas 22 años cuando el mundo entero posó toda su atención sobre ella, su talento pero también su cuerpo. El éxito descomunal de Titanic en 1997, logrando ser la película más taquillera de la historia hasta el estreno de Avatar en 2009, creó la magia necesaria para lanzarla directo al estrellato después de llevar un tiempo haciendo sus primeros pinitos profesionales en películas de menor envergadura.

A través del papel de Rose, Kate Winslet supo convencernos con la madurez de una actriz en ciernes creando una química natural con Leonardo DiCaprio que todavía se palpita cada vez que volvemos a ver laa película. Su ascenso sucedió de la noche a la mañana, convirtiéndola en una de las actrices más codiciadas de la industria pero también exponiéndola al escrutinio mediático debido a su físico. Y es que mientras Leonardo DiCaprio vivía el acecho de su vida amorosa señalado como el guapo de turno de la industria, Kate lidiaba con los comentarios y críticas por su peso de los tabloides. Dos caras muy diferentes de la moneda del éxito.

LOS ANGELES - DECEMBER 19: The movie
LOS ANGELES - DECEMBER 19: The movie "Titanic", written and directed by James Cameron. Seen here from left, Kate Winslet as Rose and Leonardo DiCaprio as Jack. Initial USA theatrical wide release December 19, 1997. Screen capture. Paramount Pictures. (Photo by CBS via Getty Images)

La actriz de 45 años echó la vista atrás hace poco para recordar el trato “cruel” que recibió de los tabloides durante aquellos inicios tras Sentido y sensibilidad (1995) y Titanic (1997). Durante una entrevista con The Guardian, Kate discutió el criticismo que tuvo afrontar sobre su peso cuando recién comenzaba en la industria del cine.

En mis 20s, la gente hablaba mucho sobre mi peso. Y me llamaban para comentar mi propio físico” dijo al periódico británico. “Y luego me pusieron la etiqueta de ser osada y franca cuando solo me estaba defendiendo”.

Winslet, que actualmente vive uno de los momentos más dulces de su carrera gracias al derroche de talento que plasma en la serie de HBO, Mare of Easttown, compartió haberse quedado atónita después de leer artículos escritos sobre ella durante la época del auge de Titanic.

Era casi ridículo lo impactantes, críticos y crueles que eran los periodistas sensacionalistas conmigo", dijo. "¡Todavía estaba averiguando quién diablos era yo! Comentaban mi talla, estimaban lo que pesaba, imprimían la supuesta dieta que estaba haciendo. Fue crítico, horrible y muy perturbador de leer . Pero... también me hizo sentir tan... tan conmovida. Por lo diferente que todo es ahora".

La actriz y madre de tres niños explica que no se defendió tanto como debería haber hecho por aquel entonces, pero que ahora está convencida que el movimiento #MeToo lo ha cambiado todo finalmente. “Las mujeres ahora tienen un sentido de conexión inherente las unas con las otras”.

Y efectivamente, Kate fue el blanco de muchos artículos centrados en destacar sus curvas como si la forma de su cuerpo o los kilos fueran dignos de crítica, o hablaban de su figura como un ejemplo alejado al perfeccionismo delgado de entonces. Incluso podemos recordar la vez que Joan Rivers comentó que si Kate hubiera perdido 2 kilos, Leo se hubiera podido subirse a la dichosa puerta del final de la película.

Sin embargo, dicho escrutinio tuvo sus consecuencias. Dañó mi autoestima” relevó.No quería ir a Hollywood porque recuerdo pensar ‘Dios, si esto es lo que dicen de mí en Inglaterra, ¿qué pasará cuando llegue allí?”

Añade que aquellas críticas la llevaron a cuestionarse el significado de la belleza. “Me sentía muy sola. Por la simple razón de que nada te prepara realmente para eso” concluía. Sin embargo, dejó de prestar atención a las habladurías después de tener a su primera hija a los 25 años y desde entonces se ha convertido en un símbolo de autoestima y empoderamiento en la industria, siempre diciendo lo que piensa y sin permitir que los canónes de belleza de su industria dictaminen su trabajo.

Sin ir más lejos, Kate dio una lección de naturalidad y personalidad durante las grabaciones y promoción de su más reciente trabajo, Mare of Easttown, negándose rotundamente a cualquier tipo de retoque en el montaje o las imágenes promocionales. Por ejemplo, se negó a que el director eliminara "su barriga" de una secuencia y devolvió el póster promocional en dos ocasiones porque lo habían retocado tanto que no se veían sus arrugas.

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