Kate Warne, la primera mujer detective en Estados Unidos

Mundialmente célebre es el nombre de Allan Pinkerton, a quien los libros de Historia señalan como el primer detective privado de los Estados Unidos, fundador de la ‘Agencia Nacional de Detectives Pinkerton’ pionera en el continente americano (que con el paso del tiempo su importantísima base de datos sirvió de germen para la creación del FBI) y escolta personal de Abraham Lincoln durante la Guerra de Secesión.

Kate Warne fue la primera detective privado de EEUU e ideóloga del logo de la agencia Pinkerton (imagen vía pinkerton.com)

Todo ese protagonismo que se le ha otorgado durante la Historia a Pinkerton, gracias a las oportunas y brillantes resoluciones de los casos que se le asignaban, no hubiese sido posible de no contar con un preparado equipo de detectives que se convirtieron en referente para las posteriores agencias de investigación que se crearon en otros lugares del planeta.

Pero, tal y como ha pasado a lo largo de la Historia con otras mujeres, el nombre de Kate Warne ha sido obviado muy a menudo de las crónicas y relatos sobre la agencia Pinkerton, cuando en realidad se trató de una detective que trabajó para la famosa agencia (la primera mujer que lo hizo) y que resolvió un gran número de importantes casos (aunque el mérito y menciones se los llevó Allan Pinkerton).

Kate Warne era neoyorquina y se sabe que nació alrededor de 1830 (no se conoce con exactitud la mayoría de sus datos personales). En 1856 acudió a las oficinas de la agencia de detectives Pinkerton de Chicago en respuesta a un anuncio que había visto en la prensa.

Allí le ofrecieron el puesto de secretaria pero ella dijo a Allan Pinkerton que deseaba trabajar como investigadora privada, algo que sorprendió al famoso detective quien, en un principio, puso en duda la capacidad de la joven para realizar dicha tarea.

Ella explicó que estaba muy capacitada para el puesto y que, además, el contar con una mujer en la agencia podría servir para resolver casos en los que la pericia femenina fuese necesaria. Ella como mujer podría entablar amistad con las esposas de algunos sospechosos y así sacarles la información necesaria para resolver el caso. También podría coquetear con estos, ya que entre los criminales era muy común alardear frente a sus conquistas de las fechorías que habían cometido.

El argumento de Kate sirvió para que Pinkerton la pusiera a prueba por un corto periodo y posteriormente quedase contratada como una de sus mejores y más valiosos detectives.

Resolvió varios casos que fueron transcendentales para que la ‘Agencia Nacional de Detectives Pinkerton’ cogiera una gran notoriedad en todo el país, hasta tal punto que se convirtió en la mano derecha de Alan Pinkerton cuando éste fue requerido para brindar protección al entonces recién elegido Presidente de los Estados Unidos, Abraham Lincoln.

Fue la propia Kate Warne quien destapó una trama con la que se pretendía asesinar al mandatario en Baltimore, durante el viaje que Lincoln realizó en tren por varios Estados, tras ganar las elecciones, en el que para despistar a los asesinos se tuvo que disfrazar de mujer (con las ropas que le prestó la propia detective).

A lo largo de doce años, Kate Warne fue una de las investigadoras más valiosas (incluso realizó tareas de espionaje durante la Guerra de Secesión), siendo la primera mujer detective de la Historia de los EEUU.

Falleció prematuramente a los 35 años de edad, a causa de unas complicaciones pulmonares y a pesar de que se rindieron algunos homenajes, la Historia (a lo largo del siguiente siglo) no fue del todo justa con su memoria, quedando su nombre semiolvidado en de los libros y crónicas sobre la famosa agencia de detectives a la que perteneció y tan buenos resultados dio.

Fuentes de consulta e imagen: pinkerton.com / truewestmagazine / mentalfloss / asisonline / museumhack

 

Más historias que te pueden interesar: