El regreso de Lopetegui, el símbolo de lo mal que se hicieron las cosas en el Real Madrid

Vuelve Julen Lopetegui este sábado al Santiago Bernabéu, un entrenador bien recordado en el coliseo blanco pese al poco tiempo que pasó en el Real Madrid y el símbolo de lo mal que se hicieron las cosas la temporada pasada.

La desilusión con Julen fue enorme, porque era imposible no empatizar con él cuando en su presentación rompió a llorar después de haber sido despedido de mala manera de la selección por un único y exclusivo motivo: fichar por el Real Madrid. A Lopetegui no se le echó ni por haber firmado por otro club ni por haber ocultado sus negociaciones, fue por la presión mediática que hubo porque se iba a dirigir al club blanco. No hay más.

Julen Lopetegui abraza a Marcelo en el Camp Nou (REUTERS/Albert Gea)

Con esas circunstancias, las ganas de que triunfara eran enormes y por eso fue tanta la decepción con una propuesta futbolística que en el Madrid no parece la más adecuada. Su llegada me recuerda un poco a la de Setién ahora en el Barça, se le fichó por esa apuesta por el fútbol de toque que tanto vende entre prensa y aficionados y tan pocos resultados da si no tienes los futbolistas adecuados para ello, que en el mundo son escasísimos.

Iba a ser el Real Madrid de Isco, y con eso está dicho todo. El fútbol lento, de posesión, de control del juego, el toque por encima de buscar el gol. Y claro, salió mal, muy mal. Hubo un día, ante la Roma, que parecía que iba a funcionar. Pero no. Un 5-1 ante el Barça acabó con su proyecto.

No fue solo culpa suya, pues cogió un equipo que daba síntomas evidentes del síndrome del estomago lleno, algo que solo se curaba de una forma, con un año en blanco y de batacazos constantes. Lopetegui es un buen entrenador y lo está demostrando el Sevilla, pero también es el ejemplo de los técnicos que no triunfan en el Madrid, ese perfil bajo, trabajador y metódico (Benítez, Juande...) que no acaba de enganchar con un vestuario tan complicado.

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