Lydia Lozano exhibe la letra pequeña de trabajar en Sálvame

Esta semana Lydia Lozano se ha postulado como el talismán de Telecinco. La cadena ha vuelto a tirar de la colaboradora de Sálvame para remontar las maltrechas audiencias de Secret Story: la casa de los secretos, consciente de que es el verdadero espíritu del entretenimiento. Alguien que mezcla corazón y diversión y que consigue transmitirlo a otros formatos. Sin embargo, Jorge Javier Vázquez se ha pasado tres pueblos con la tertuliana en su llegada a la casa de Guadalix de la Sierra para un nuevo asalto.

Si bien Lydia Lozano es una burbuja que ayuda a flotar a la cadena, dado que siempre está dispuesta a animar un cotarro, esta vez Jorge Javier Vázquez se las ha hecho pasar canutas.

Lydia Lozano exhibe la letra pequeña de trabajar en Sálvame
©Mediaset

Desde Secret Story andan un tanto desesperados porque la segunda edición del reality, que esta vez está protagonizado por concursantes anónimos, no está funcionando como se esperaba. Sin ir más lejos, la primera semifinal del Benidorm Fest, el festival emitido en Televisión Española (TVE) que elige al ganador -o ganadores- que representará a España en Eurovisión 2022, se impuso al programa de telerrealidad de Telecinco en el prime time del miércoles 26 de enero con un 12.5% de cuota y 1.581.000 espectadores frente a un 10.9% de cuota de pantalla y 1.358.000 espectadores del formato producido por Zeppelin TV.

El escalabro de audiencia no queda ahí dado que en la noche del 27 de enero el programa de la cadena pública volvió a imponerse con un 14.2% de cuota pantalla y 1.728.000 espectadores mientras que Secret Story: Última hora anotó un escueto 8.2% y 1.273.000 espectadores. Y es que Telecinco ha intentado levantar las audiencias de mil maneras, incluida a costa de Lydia Lozano, pero todo apunta a que las historias no terminan de enganchar y que algo falla.

Para entender cómo Secret Story ha intentado atraer a los espectadores introduciendo a Lydia Lozano para generar espectáculo, hay que comentar primeramente que la misión inicial que tenía la colaboradora esta semana era arramplar con objetos como platos, sartenes, sillas o cuchillos justo cuando los participantes atraviesan un momento muy delicado de la convivencia.

GUÍA | Los pasos que tienes que seguir para poder ver un vídeo de Twitter no disponible por tus preferencias de privacidad

Pues bien, tras quitar dicho material culinario el pasado martes, a Telecinco no se le ha ocurrido otra cosa que volver a contar con la colaboradora de Sálvame. Con la diferencia de que, en esta ocasión, a Lydia Lozano su compañero Jorge Javier Vázquez le ha gastado una broma de mal gusto durante su desembarco en la casa de Guadalix de la Sierra. Un mal trago que parte del instante en el que presentador catalán comenta a la tertuliana que se habían cerrado las puertas de la casa y que se tenía que quedar a pasar la noche.

“Quedaros aquí. Todos, pasando. Que creo que no hay nadie. Todos. Quedaros aquí. Porque hay que robar hoy con inteligencia. Para fastidiarles bien. Dejarme que de una vuelta y lo miro”, decía entusiasmada Lydia Lozano a un equipo de élite conocido como black chumineros cuando Jorge Javier Vázquez conectó en directo con ella.

“Te hemos ocultado algo”, confesaba entonces el presentador de Sálvame. “Se acaban de cerrar las puertas de Secret Story. Vas a pasar la noche del jueves en Secret Story”. Una bomba que cayó como un jarro de agua fría a la colaboradora, hasta el punto de que terminó de rodillas y suplicando que no le hicieran esa faena: No. No, por favor. Es una broma Jorge, no me voy a quedar aquí. Esto ya me lo hicisteis una vez. Por favor, te lo pido. Hago lo que tú quieras, de verdad”.

Aunque Lydia Lozano pidió por activa y por pasiva que no le podían exigir algo así, Jorge Javier Vázquez siguió por un rato en sus trece informándole que “abandonarás la casa mañana a las ocho de la mañana”. Si bien se notaba que, de alguna manera, la tertuliana también se prestaba al espectáculo, lo cierto es que se quejó todo lo que pudo asegurando que simplemente había venido a quitar el sofá de los concursantes: “Dime que no es verdad. No, no. Por favor”.

Pese a que Kiko Hernández le subrayó que no dormiría en una cárcel y Jorge Javier Vázquez le recalcó que solo se trataba de una noche, la colaboradora entró en pánico: “No quiero. No tengo ninguna necesidad. No tengo cepillo de dientes, no tengo ropa. Me quiero ir a mi casa”. En este instante, el presentador le comentó que se trataba de una broma y la aludida se quedó con la boca abierta, respirando aliviada.

Con esta broma no solo parece evidente que Lydia Lozano se ha convertido en un reclamo para reflotar la segunda edición de Secret Story sino que, además, la propia colaboradora ha exhibido una vez la que se antoja como letra pequeña de trabajar en Sálvame. Esa que engloba a todos los tertulianos quienes, por el mero hecho de participar en el magacín de las tardes de Telecinco, de alguna manera ya tienen que estar obligados a dar la nota donde les digan.

Más historias que te pueden interesar:

Imagen: ©Mediaset