La jueza Graziella Moreno: "¿Qué es la justicia? ¿Qué es lo justo?"

Agencia EFE
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Barcelona, 22 nov (EFE).- La jueza Graziella Moreno vive días "absolutamente imposibles" en los que no puede sentarse ante el ordenador para crear sus novelas. Otros, en cambio, así que cuelga su toga, imagina y teclea historias de género como "El salto de la araña", que llega ahora a las librerías.

En una entrevista con Efe, Moreno cuenta que en su último título, con el que obtuvo el Premio Letras del Mediterráneo 2020, que otorga la Diputación de Castellón, reflexiona sobre qué es la justicia, qué es lo justo y sobre la culpa y el perdón, a partir de una pareja de jóvenes que mantienen una relación tóxica.

Publicado por Alrevés, el relato se inicia una "mala" noche de agosto en la que unos guardias civiles encuentran el cuerpo de un cadáver en una casa de Vilafamés, un pequeño pueblo castellonense, y detienen a Javier Márquez, pareja de Alba Gimeno.

A partir de esa escena, el lector irá descubriendo las vidas de ambos personajes y cómo se conocieron y fueron afianzando su trato hasta llegar a ser los padres del pequeño Kevin, que sostiene un conejito de peluche en las manos cuando los agentes entran en el inmueble.

Graziella Moreno, actualmente en un juzgado de lo penal de Barcelona, pero a punto de trasladarse a uno de los tres juzgados de incapacidades e internamiento de la ciudad, explica que quería describir "una relación de pareja, que empieza de una manera muy pasional, con un amor de aquellos increíbles, él con apenas diecinueve años y ella, de dieciséis, en la que todo va demasiado deprisa".

"De alguna manera -prosigue- está inspirada en relaciones que no solo veo por mi trabajo como jueza, sino en otras muchas que todos podemos conocer en nuestro día a día, que parecen idílicas, pero que luego se transforman, en ocasiones porque hay un miembro de los dos que es el dominante y, de alguna manera, anula al otro y lo lleva a extremos y a cometer actos que nunca en la vida hubiera pensado".

En "El salto de la araña", destaca su autora, "tenemos un muerto al inicio, pero no sabemos quién es, ni si Javier y Alba son los responsables, más allá de que con ellos esté un juez".

"Es una reflexión sobre qué es la justicia y qué es lo justo. Es ver que cuando algo así ocurre ya no se puede retroceder hacia atrás, y la persona que ya no está, no se puede resucitar por mucha condena y mucho juicio que se haga. Es como cuando un jarrón se rompe, que aunque uno intente pegar sus pedazos, ya nunca volverá a estar igual", apunta la escritora.

A pesar de ello, Moreno también es de las que cree que "sí podemos mejorar y tirar hacia adelante".

No obvia, sin embargo, que "el mal existe y no es algo que esté aparte de cada uno de nosotros. El ser humano es capaz de hacer lo peor y lo mejor, actos heroicos y otros que no podemos comprender por su maldad".

De la lectura del libro se desprende que, en el caso de algunos de los personajes, que pueden parecer los peores, "lo que son es víctimas de la infancia que han vivido". "No todos podemos escoger el entorno en el que nacemos y crecemos", dice la autora.

En ocasiones, agrega, lo que hay son niños que crecen sin referentes, con padres que no están, madres enfermas y "mucho dolor".

Algunas de estas personas, llegadas a la edad adulta, "inician relaciones que acaban siendo muy tóxicas, que son como una droga. He visto a muchos enganchados que no pueden dejarlas y que necesitan eso, aunque sea a través del dolor".

Preguntada por nuevos proyectos literarios, Graziella Moreno responde que está con una nueva historia, que ya escribía antes de presentarse al premio, y que tiene que ver con abogados y las relaciones que establecen con sus clientes.

No quiere desvelar mucho, pero sí avanza que tratará sobre un "triángulo muy especial", con mucho peso sobre qué es la verdad y qué es la mentira.

Irene Dalmases

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