La tortura real vivida por la monja de 'Juego de Tronos' en el rodaje

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Juego de Tronos no solo se nutría de grandes batallas, diálogos épicos y grandes criaturas fantásticas. En sus ocho temporadas, fue muy habitual encontrarnos con escenas de torturas e incluso violaciones. Y si para los espectadores ya era difícil no apartar la vista de la pantalla en estos momentos, más complicado fue para sus actores formar parte de su rodaje, tal y como ha salido a reconocer Hannah Waddingham, la actriz que dio vida a la septa Unella.

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En una entrevista para Collider, Waddingham ha admitido que rodar una de sus escenas en la sexta temporada de Juego de Tronos no fue precisamente un camino de rosas. Se trata del momento en el que Cersei Lannister tortura al personaje de Unella después de volar por los aires el Septo de Baelor. Su deseo de venganza por ser paseada desnuda por Desembarco del Rey mientras Unella recitaba continuamente la palabra “vergüenza” afloraba en esta secuencia en la que trataba de ahogar a la septa con vino.

"Ahí estaba yo, atada a una mesa de madera durante diez horas. Y definitivamente después del parto fue el peor día de mi vida. Porque Lena Headey se sentía incómoda echándome líquido en la cara durante tanto tiempo y yo estaba echando humo”, explicaba la actriz antes de admitir que, cuando llegó esa noche al hotel, "no podía hablar más que un susurro" y que tenía "moretones" como si le "hubieran atacado".

Según Waddingham, esta tortura no estaba originalmente en el guion, puesto que la idea original era rodar una escena de violación entre ella y el personaje de la Montaña. Pero tras las quejas por violaciones como la de Sansa a manos de Ramsay Bolton en la temporada 5 o los comentarios negativos que con los años ha ido generando la violación de Daenerys en la primera temporada a manos de Khal Drogo, la actriz considera que el equipo de la serie dio marcha atrás y optó por hacer sufrir a su personaje de una manera menos controvertida. Aunque a ella le supuso más sufrimiento.

"Creo que tuvieron tantas quejas con la violación de Sansa que decidieron no seguir con ella. Creo que posiblemente lo cambiaron cuando estaba volando a Belfast porque de repente recibí las nuevas páginas que decían que necesitaría una parte superior a prueba de líquidos", continúa explicando Waddingham. “Pensé que me habían mandado las instrucciones incorrectas. Cuando llegué me pusieron la ropa a prueba de líquidos, pregunté la razón y me dijeron: «oh, en vez de eso va a ser waterboarding»". (El waterboarding es un proceso de tortura que en español se conoce como 'submarino').

Lo cierto es que la violación no llegó a eliminarse. Si recordamos, tras torturar a la septa Unella, Cersei le dice que no entra en sus planes matarla, momento en el que vemos entrar a la Montaña y oímos a la reina de la Casa Lannister afirmar “Este es tu dios ahora”. Cersei sale de la estancia, deja a los dos a solas, cierra la puerta y se escuchan de fondo los gritos de Unella mientras el personaje de Lena Headey se gira y le dice “vergüenza”. La violación seguía estando presente, aunque no se ve de una forma explícita en pantalla.

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Tal vez este cambio fue a mejor a ojos del espectador, pero no para Hannah Waddingham. Pasar tantas horas atada en una mesa mientras le rociaban la cara con líquido no solo fue muy incómodo, sino que le generó problemas de claustrofobia con el agua. Aunque en el aquel momento no se dio cuenta de estas secuelas, la actriz declara que incluso ha llegado a sentir pánico por tan solo ver escenas acuáticas en televisión.

"No me di cuenta de que me había generado claustrofobia con el agua”, explica. “No me di cuenta hasta que vi un programa en el que la cámara baja hacia la cara del actor mientras le sumergen bajo el agua, pero le ves boca arriba. Y me entró el pánico. Fui a hablar sobre ello con alguien, porque es duro que te hagan waterboarding durante diez horas y luego solo utilicen un minuto y treinta segundos en pantalla", concluye Waddingham.

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