'Juego de Tronos' fue en verdad un arma de doble filo para Emilia Clarke

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Juego de Tronos convirtió a Emilia Clarke en una de las estrellas televisivas más admiradas de la pasada década. Su papel como Daenerys Targaryen, uno de los que generó más furor entre los fans de la serie, fue clave para darse a conocer entre el público, potenciar su carrera y que le llovieran papeles por todos lados. Pero lo que aparentemente se puede ver como un éxito sin igual, también tiene su parte negativa si la fama no sabe medirse como debería. Y de hecho, como acaba de contar en una entrevista con la BBC, la actriz lo vivió en sus propias carnes.

Emilia Clarke como Daenerys Targaryen en 'Juego de Tronos' (Foto: HBO)
Emilia Clarke como Daenerys Targaryen en 'Juego de Tronos' (Foto: HBO)

Y es que poco después de ponerse bajo la piel de la Madre de Dragones decidió aprovechar su repercusión para expandir su carrera y dar el salto a Broadway en 2013, solo dos años después de empezar en Juego de Tronos, un movimiento que no salió como esperaba debido a que aún era una actriz inexperta en muchas materias. En concreto, Clarke fue fichada para interpretar al personaje de Holly Golightly en la representación teatral de Desayuno con Diamantes, papel que en su versión cinematográfica interpretó la mítica Audrey Hepburn. Obviamente era un reto enorme, porque ella acababa de empezar en la industria hace apenas unos años, no tenía experiencia en los grandes espectáculos de Broadway y estamos hablando de una historia y de un rol muy arraigados en la cultura popular.

Las críticas confirmaron que la actriz aún estaba muy verde para afrontar semejante trabajo. En su día, medios como The New York Times señalaron que lucía como “una debutante menor de edad” que se esforzaba desesperadamente “para hacerse pasar por una adulta sofisticada”. Lo mismo escribieron desde Variety, medio que detallo que la actriz de Juego de Tronos estaba a años luz de la interpretación de Hepburn en la cinta de Blake Edwards de 1961 con una actuación que “no hará que el público de Broadway olvide” la original. Y lo curioso es que la propia Emilia Clarke está de acuerdo, ya que ahora, que vuelve a dar el salto a los escenarios en el West End de Londres con una adaptación de The Seagull de Anton Chekhov, no puede evitar echar la vista atrás y valorar el error terrible que fue aceptar dicho papel.

“Fue un error catastrófico”, dijo Clarke. “Simplemente no estaba lista. ¿Estaba lista? No, definitivamente no lo estaba. Yo era un bebé. Yo era muy joven e inexperto”, declaraba a la BBC con motivo de su nuevo trabajo. Al final, no puede negarse que un éxito tan temprano como Juego de Tronos, que llegó a la vida profesional de la actriz cuando tan solo había hechos unos pocos proyectos menores en cine y televisión, puede ser un arma de doble filo. Interpretar a alguien tan admirado como Daenerys Targaryen lleva inevitablemente a la admiración del público, pero esa admiración también viene determinada por la reputación del personaje y no solo por el buen hacer de la actriz en pantalla.

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Esto no hace más que crear una falsa seguridad de que estás lista para todo y que el público va a seguirte y admirarte allá donde estés. Pero nada más lejos de la realidad, como bien pudo comprobar Clarke cuando se lanzó a esa aventura fallida que fue protagonizar Desayuno con Diamantes en Broadway. Y es que aún era una actriz en ciernes con mucho que aprender, y al intentar avanzar demasiado rápido se dio de bruces con la realidad. De hecho, en su entrevista con BBC, aún se muestra temerosa de que el público piense que no está a la altura de actuar en teatro, o incluso de que su fans solo vengan a verla teniendo en mente su papel como Daenerys.

"Es 10 veces más aterrador actuar en teatro porque habrá personas que querrán ir y dirán: 'Bueno, ella solo puede actuar frente a la cámara, claramente no puede actuar en escenario', que obviamente es el mayor miedo", continuaba. “Algunos dirán: 'Solo vinimos a ver a la Madre de Dragones, oh, qué frustrante, ella no está en un dragón, esto no es por lo que pagué'. Spoiler: no estoy en un dragón en ningún momento durante esta obra. Pero, con suerte, lo que obtienen, como una especie de pequeño extra, es que pueden disfrutar de esta obra que de otro modo no habrían visto”, señalaba sobre su nuevo trabajo en The Seagul.

De hecho, estas palabras de Clarke, donde reconoce el error que fue querer avanzar tan rápido en su carrera, también llevan a pensar que, en la actualidad, donde no la hemos vuelto a ver en proyectos de altura tras el final de Juego de Tronos, está tratando de ir con calma de cara a medir bien sus movimientos y tomar buenas decisiones. Y no parece que vaya mal encaminada, porque a la vista tiene su fichaje en el Universo Marvel para la serie de televisión Secret Invasion, que sin duda volverá a ponerla en primera línea.

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