Los jueces del caso por los ataques de París se retiran para considerar los veredictos

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Finalizaron este lunes las audiencias por los atentados del 13 de noviembre de 2015 en París, ataques en los que murieron 130 personas y 400 resultaron heridas. Los cinco jueces a cargo del proceso se retiraron a un lugar cuya ubicación no se hizo pública por motivos de seguridad para considerar sus veredictos. Se espera que informen de sus decisiones el próximo miércoles.

Antes de que los jueces se retiraran a deliberar, fueron escuchados los acusados, el último en hablar fue Salah Abdeslam, el único de quienes están acusados directamente por el ataque, quien pidió clemencia, ante el pedido de cadena perpetua que pesa sobre él.

Abdeslam, en su alegato final, aseguró que es injusto el proceso judicial y la cadena perpetua sin posibilidad de reducción que se le pretende imponer, afirmando que esta sentencia está a la altura de los hechos pero no de las personas que están en el banquillo por no ser los responsables directos de las muertes.

“Reconozco que no soy perfecto, que he cometido errores. Pero no soy un asesino. Si me condenan por asesinato, cometen una injusticia”, expresó el imputado.

El acusado afirmó que la sociedad lo condena porque no se le ha dado su versión del papel que desempeñó en los atentados, momento en el cual asegura se negó “por humanidad” a accionar el cinturón de explosivos que se le había asignado, sin embargo los fiscales, citando las declaraciones anteriores del detenido, aseguran que el cinturón no accionó porque había salido defectuoso.

“Para la opinión pública estaba en las terrazas con un kalashnikov o estaba en el Bataclan matando gente. Pero usted, señor presidente, sabe que la verdad es que hice lo contrario” expresó Abdeslam en sus palabras al tribunal.

Abdeslam, quien es francés con familia marroquí y creció en Bélgica, huyó a Bruselas, donde fue detenido cuatro meses después de los ataques. Inicialmente proclamó ser soldado del Estado Islámico y no reconoció la legitimidad del tribunal, pero con los meses fue cambiando de actitud y empezó a mostrar arrepentimiento y a pedir perdón a las víctimas.

"Quiero presentar mis excusas. Algunos dirán que no son sinceras, que son una estrategia. Como si un tercero pudiera conocer la sinceridad de otro. Hay 130 muertes y 400 heridos, ¿quién puede no ser sincero con tanto sufrimiento?" dijo el acusado de 32 años en sus palabras finales.

Los otros acusados por los atentados en París

20 personas están siendo procesadas en el tribunal, de estas, seis son juzgadas en ausencia, pues se desconoce su paradero o se presume que pudieran estar muertos, a los 13 restantes, a diferencia del franco-marroquí, se les imputa por apoyo logístico y en su mayoría pidieron disculpas por lo sucedido.

“Le he puesto la cara a las víctimas. Soy consciente de que lo que pasó es repugnante", expresó Mohamed Abrini, un amigo de infancia de Abdeslam y quien es acusado de haber proporcionado armas y logística, quien además contó que originalmente había sido elegido para el grupo de los 10 comandos que atacaron París, pero renunció a llevar el cinturón unos días antes de los hechos, lo que generó que Abdeslam tomara su lugar.

Sofien Ayari, otro de los implicados quien también enfrenta cadena perpetua con al menos 30 años de cumplimiento expresó en su alegato que espera que "nunca más, nadie tenga que soportar este sufrimiento" y aseguró que los autores materiales eran “fanáticos que hicieron interpretaciones extremas de los textos” religiosos.

También pidió perdón Mohamed Bakkali, otro de los imputados por temas de logística, al igual que el resto de los acusados quienes negaron tener conocimiento de las intenciones de quienes los contrataron para diversas tareas. Con lágrimas en los ojos pidieron indulgencia ante el tribunal.

Por su parte, Adel Haddadi y Muhammad Usman, quienes presuntamente se mantienen firmes en sus convicciones como integrantes del Estado Islámico, se limitaron a dar las gracias a sus abogados.

Reacciones a los alegatos

Para Jean Reinhart, abogado de la asociación de víctimas 13onze15 Fraternité-Vérité y tío de una de las víctimas fallecidas en el Bataclan, Adeslam es un coautor total y completo de los hechos que se le acusa.

Sin embargo, Bruno Poncet, uno de los sobrevivientes quien se encontraba en la sala de conciertos Bataclan durante los atentados, declaró la posibilidad que las palabras escuchadas en los alegatos fueran sinceras.

"Ellos tampoco olvidarán los crímenes que cometieron o ayudaron (a cometer), hicieron cosas terribles, pero siguen siendo personas, así que me imagino que se vieron afectados", dijo, al tiempo que manifestó su inquietud porque salga el veredicto.

"Hay cierta impaciencia por que termine. Es largo, pusimos la vida en suspenso durante 10 meses, tratamos de salir intactos. Me tomó 6 años salir del Bataclán, volví por 10 meses, eso es lo que teníamos que hacer y ahora estamos muy impacientes de que termine. Ahora, la justicia debe hacer su trabajo. Realmente espero que estos hombres sean juzgados de acuerdo con lo que hicieron y no de acuerdo con el evento en sí, porque los asesinos no están en el estrado", declaró Poncet.

El juicio, por la cantidad de demandantes que ha tenido, que se acercan a los 2.500; el número de víctimas; la duración y su carga emocional lo han convertido en uno de los más importantes en la historia de Francia.

Con AFP y EFE

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