Judit Nedddermann: "Alejandro Sanz me puso en el mapa a nivel de prestigio"

Agencia EFE
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Madrid, 18 feb (EFE).- Un sencillo saludo al otro lado del teléfono cambió muchas cosas para Judit Neddermann: "Hola, soy Alejandro (Sanz)". La intérprete y compositora catalana pasó a colaborar así en el último disco del madrileño y eso la puso en el radar de nuevos oyentes y medios ante su cuarto disco, "Aire".

"Mi día a día es bastante similar, porque trabajo en la misma dirección, pero él me ha puesto en el mapa a nivel de prestigio. Es como que algunos medios han dicho: 'Si Alejandro dice que mola, vamos a escucharla', y yo se lo agradezco un montón, porque él no necesita nada de esto", comenta humilde en una entrevista con Efe hoy en Madrid.

Lo que atrajo hasta ella al autor de "Corazón partío" fue la forma particular con la que Neddermann (Vilasar de Mar, 1991) canta en un catalán cargado de las escuchas brasileñas de fondo con las que creció gracias a sus padres y a que después, cuando empezó a estudiar jazz, entró en contacto con la "bossa nova" y la "MPB" (música popular brasileña).

"Me ha servido mucho para componer en catalán, porque ambas lenguas tienen algo en común de dulzura y ligereza", opina la artista, que cuenta con tres discos en el mercado que ya gozaban de cierto predicamento en Cataluña: "Tot el que he vist" (2014), "Un segon" (2016) y "Nua" (2018).

Tras aquel "Este segundo" bilingüe que grabó con Sanz, este le hizo una observación: "¿Alguna vez has compuesto en castellano? Deberías, porque seguro que te sorprendes", le dijo. Ella aceptó el consejo y del tirón le salió una de las canciones de este álbum, "Borro mi nombre".

"Vi que era muy directa, que el castellano me daba unas melodías más simples, con menos notas, pero en el buen sentido, porque iban más rápidamente al sitio al que me gusta llegar. Esa concreción me abrió una puerta", explica ante un disco en el que predomina la lengua de Cervantes, pero sin renunciar al catalán o al portugués.

"LAS LENGUAS SON FUENTE DE ENTENDIMIENTO, NO PROBLEMAS"

De ello habla en su primer tema, "Canta", toda una declaración de principios. "Nació del vértigo de ese cambio y de la certeza de que las lenguas son fuente de entendimiento, de que vale la pena celebrarlos, en lugar de convertirlos en un problema", cuenta.

"Aire" (Universal Music), que se estrena este viernes, comenzó a ser compuesto a finales de 2018 y en enero de 2020 entró a grabarlo con Arnau Figueres como productor, aunque manteniendo al hermano de este (y productor de sus anteriores trabajos) como guitarrista junto a Darío Barroso.

"Da la impresión de ser yo y pocas cosas más. No está para nada hiperproducido, lo que para mí ha sido muy arriesgado, porque lo fácil y efectivo a veces es meter muchas cosas para que suene más espectacular", señala esta intérprete dotada de una voz llena de sensibilidad.

Como el título indica, es "un disco para respirar". "Cuando empecé a componerlo no sabía que vendría todo esto de la pandemia, pero quedó un disco tranquilo que transmite mucha paz, que habla del aire, de volar, de la luna y de la sensación de elevarse", afirma.

Después de desnudarse sentimental y físicamente de manera literal para su anterior trabajo como ejercicio de empoderamiento, Neddermann insiste en esa línea de ser lo más honesta posible en las letras de su cuarto disco.

"Me cuesta mucho escucharlo porque me toca muy adentro", cuenta ante canciones tan personales como "Vete", en la que habla de una ruptura necesaria. "Estaba muy enganchada a una persona y aquella decisión es de lo más difícil que he hecho", confiesa.

En el álbum participa además su hermana Meritxell Neddermann, también artista, en una canción en catalán dedicada a su madre. "Que no ha parado de llorar desde que la escuchó", reconoce entre risas esta artista que presentará sus nuevos temas próximamente en Girona (26 de marzo, Auditori) y Barcelona (27 de marzo, sala Barts).

Javier Herrero

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