José Antonio Avilés: ¿por qué tenemos que aguantar a un personaje así en televisión?

“Se me queda cara de gilipollas”. Esta frase es de Emma García al hacer frente a una nueva mentira de José Antonio Avilés, pero podríamos ser cada uno de nosotros pronunciándola al ver al exconcursante de Supervivientes 2020 otra semana más en televisión. Por si no le valiera con el título falso de periodismo se presentaba a sus compañeras de cadena como estilista de famosas y llegó a alardear de haber tenido un affair con Jorge Javier y Antonio Pavón. Nos preguntamos: ¿por qué los espectadores tenemos que seguir aguantando a un personaje como Avilés en la pequeña pantalla?

José Antonio Avilés no ha parado de mentir en televisión.

Cuando conocimos a Avilés ya veíamos venir que iba a dar mucho que hablar en un plató. Su fichaje como colaborador en Viva la vida sorprendía a todos los espectadores ya que era un total desconocido. Con apenas 22 años, el cordobés llegaba pisando fuerte al espacio presentado por Emma García y demostraba desde el primer día que tenía mucho carácter y que lo suyo era generar polémica. Parecía el niño mimado de la presentadora que le defendía ante todo y todos, del director del programa y de muchos de sus compañeros, a pesar de que sus comentarios eran poco profesionales y se olía desde su llegada a tv que lo que a él le gusta es ser el protagonista... por el motivo que sea.

Lloró en el plató, acusó de infidelidad a Sofía Suescun (“Fui de las primeras que lo caló. Le denuncié el 14 de septiembre de 2019. Me llamó fresca, me dejó de oportunista y de lo peor. Siendo totalmente falso lo que decía. No tenía su domicilio, se la mandé a su programa y le proponía que unas disculpas”, dijo la hija de Maite Galdeano), tuvo algún encontronazo con Kiko Matamoros y siguió llorando y gritando durante unos cuantos meses sin tener ni pizca de gracia hasta conseguir su objetivo: que le llamaran para ir a Supervivientes 2020. Objetivo conseguido. A principios de febrero se hacía pública su participación en el reality de aventuras y desde ese momento todos sus compañeros de Viva la Vida hacían piña con él.

Sofía Suescun en el polideluxe sobre Avilés.

Su aterrizaje en Honduras ya nos mostró su cara más insoportable. Siempre gritando, tratando de cortar al presentador de turno y, por supuesto, pisando a cualquiera de sus compañeros para obtener el todo el protagonismo durante las galas en directo. Cansino a más no poder. Pero ahí siguió durante unas cuantas semanas, siendo nominado pero salvado en varias ocasiones por la audiencia, algo incomprensible vistos los comentarios de los espectadores de Supervivientes en las redes sociales. Pero ahí siguió dando caña a sus compañeros, tratando de acercarse al sol que más calentaba, vamos, a Rocío Flores, para tener sus ratitos de gloria que, para qué negarlo, hizo que esta edición fuera menos aburrida de lo que podía haber sido con Barranco, Jorge y compañía, que serían muy buenos supervivientes pero divertidos, lo que se dice divertidos... pues no lo eran.

Las mentiras de Avilés

Mientras Avilés estaba en los Cayos Cochinos a la gresca con el resto de participantes, en España se conocía su verdadera cara y descubríamos toda una serie de mentiras y estafas del colaborador. La primera de ellas, que de periodista con título, nada de nada, por mucho que él tuvo la cara dura de decirle a Jordi González que había ido a la universidad y hasta que había pasado un año estudiando en Inglaterra (su frase “Periodismo soy” ya es mítica). Menos mal que Jordi, que no se casa con nadie, no se creyó nada de lo que decía y más que entrevistarle le echó en cara todas sus mentiras.

Pero en plató... más de lo mismo. Isabel Rábago, Suso, la propia Sofía Suescun... todos sus compañeros le defendían (o excusaban) a capa y espada y los espectadores seguíamos sin comprender absolutamente. ¿Por qué ese empeño en protegerlo y defenderlo pese a que se estaba demostrando que debía dinero a un montón de gente y que cada vez que habla miente?

Jorge Javier, implacable con Avilés a su salida de SV.

Jorge Javier Vázquez, igual que Jordi González, fue de los pocos que se enfrentó, con mucha sorna pero dándole por todos los lados, al polémico colaborador. Nada más ser expulsado de Supervivientes, Jorge le preguntó por todas sus mentiras: ¿había cobrado a sus compañeros -entre ellos Ylenia Padilla- por prestarles ropa de marcas? ¿Falsificó documentos para estafar a clientes suyos diciendo que les había pagado cuando no era cierto? ¿Dijo por los pasillos de Telecinco antes de ir a la isla que había mantenido un affair con Antonio Pavón? ¿Está su madre detrás de todos sus tejemanejes o es otra ‘víctima’ del cordobés? ¿’Mató’ a su abuela hasta en tres ocasiones poniendo esta terrible excusa para no acudir a compromisos laborales? ¿Dijo que había tenido un lío con Jorge Javier Vázquez? ¿Pagó a un fotógrafo para que le hiciera un robado con un amigo en plan celebrity acosada por un paparazzo? ¿Dijo que era familia de Florentino Pérez y de Amancio Ortega y que había heredado una fortuna de 19 millones?

Avilés ha sacado de quicio a medio Mediaset.

No todo vale en televisión

Vamos, una joya, ¿no les parece? Avilés parecía arrepentido y comenzaba a responder a Jorge pidiendo perdón, pero poco a poco fue mostrando su verdadera cara dejando ver que es un mentiroso compulsivo, que tira balones fuera, que se defiende atacando al que tiene enfrente y que no está dispuesto a pedir perdón desde el corazón. Hasta llegó a insinuar que iba a ponerse en manos de un profesional de la psicología para ‘curarse’ y que iba a dejar la televisión.

Como diría Rafa Mora: “Muajajaja, me río en tu cara”. Avilés volvió a España y ha estado en un plató (o desde su casa durante la cuarentena obligatoria) todas las semanas. Conexiones en directo con Supervivientes, más conexiones con Viva la vida (“su programa”) y en boca de todos en Socialité, Sálvame o el Deluxe. Y siempre mintiendo, siendo altivo, con lágrimas de cocodrilo y sin mostrar ni un ápice de arrepentimiento.

¿Se merecen esto los espectadores? ¿Vale todo para conseguir audiencia? Las redes sociales han ardido desde su salida de Supervivientes. Desde periodistas televisivos como Antonio Rossi a fans de Supervivientes y de Telecinco en general, han reprobado al personaje de Avilés y han pedido que no se le contrate más en un programa de televisión. Muchos esperaban que la productora de Viva la vida no volviera a contar con él, pero parece que como da puntos de share, es imprescindible mantenerle en pantalla pese a ser un mentiroso compulsivo con cero credibilidad profesional y personal.

Emma García, su gran defensora

Su vuelta a Viva la vida fue un caminito de rosas, vamos que solo les faltó ponerles la alfombra roja y contratar una orquesta para recibirlo. Emma García se puso de su lado, le exculpó de sus fechorías e incluso llegó a decir que claro, que de joven le habían tratado fatal en el colegio y que por eso habría ‘salido’ así. ¿Alguien entiende que sigan apoyándole?

Así han seguido hasta este domingo, o eso parece. El sábado, Avilés volvía a sentarse en Viva la vida (sí, ¿se acuerdan de lo de que iba a retirarse de la televisión un tiempo?) y, con lágrimas en los ojos, juraba ante Emma García que le habían hecho varias ofertas del Deluxe y de Sálvame para ir al programa y que había dicho que no siempre porque se debía a “su programa”. Emma, más orgullosa que una madre con su hijo recién graduado, le alababa por su honestidad y por su lealtad. Pero, ¿de verdad la presentadora se creyó la enésima trola del cordobés?

Emma García estalla contra José Antonio Avilés y sus mentiras.

El Deluxe destapa una nueva mentira

El mismo sábado por la noche, Jorge Javier anunciaba nada más comenzar el Deluxe que Avilés había mentido y que tenían la prueba que lo confirmaba. “José Antonio Avilés miente. No aprende y sigue mintiendo”, dijo. Pusieron la grabación de la conversación de José Antonio con Patricia Pérez, directora del Deluxe, en la que se le escuchaba decir que iría al programa cuando quisieran, que si le pagaban bien, que él encantado y que había sido él el que había llamado a la directora para decirle que estaba deseando sentarse en su programa. “Tú tranquila, que yo hablaré, pero que no se entere nadie. Si me lo pagáis bien, haré el cabra y todo lo que tú quieras”, se escucha a Avilés decir tan tranquilo. ¡Zas, en toda la boca! ¡Como que en el Deluxe iban a guardarse esta bombita! Avilés, otra vez al descubierto. Avilés, otra vez mintiendo. Avilés... ¿al día siguiente otra vez en un plató? Pues claro... que sí.

El domingo se sentaba frente a una ‘indignada’ Emma García a la que se le notaba que todo eso le daba la risa, más que provocarle el cabreo que aparentaba tener. “Se me queda cara de gilipolllas. ¿Por qué nos has vuelto a mentir?”, le espetaba. Que era para que Avilés hubiera contestado: “A ver, es lo que llevo haciendo tres meses, ¿por qué esperabas que ahora te dijera la verdad?”. Hubiera sido fantástico. Pero no, Avilés volvió a excusarse y a tratar de dar pena. "He mentido una vez más, es una realidad", dijo acorralado tras varios minutos mareando la perdiz. "Fallé al hablar con ellos pero lo hice porque le tengo miedo a Sálvame y al Deluxe". Y volvió a decir que pensaba retirarse de la televisión.

Nadie se cree que Avilés vaya a dejar la televisión.

La audiencia no es tonta. Todos sabemos que una cadena necesita ganar en share cada mes, pero mantener a Avilés en pantalla es contraproducente. Genera rechazo en el espectador y mucho más cuando vemos que en “su programa” no dejan de defenderle haga lo que haga. Porque todos sabemos que Emma volverá a hacerlo, que le perdonará y le excusará una vez más. Todos sabemos que sus compañeros sentirán pena por él y dirán que pobrecito Avilés, que ha sufrido mucho en su vida. Y porque todos sabemos que aunque Avilés haya dicho otra vez que se va de la tele, no tardará en sentarse de nuevo en su silla para seguir soltando mentiras y ganando dinero de la manera más fea y sucia... sin que pase nada.

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