Franco, de las polémicas del 8M a dirigir el deporte español

Agencia EFE
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Madrid, 29 mar (EFE).- Apenas un año después de la polémica por las manifestaciones del 8M de 2020 que él mismo autorizó como delegado del Gobierno en Madrid, José Manuel Franco (A Pobra do Brollón, Lugo, 1957) dirigirá ahora el deporte español desde la Secretaría de Estado que deja Irene Lozano.

A Franco le llovieron las críticas en aquella ocasión, lo mismo que un año después, pero precisamente por lo contrario, por prohibirlas.

Franco, casado y con una hija, es un hombre "muy cercano" al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien precisamente le llamó este lunes para proponerle este nuevo reto.

Delegado del Gobierno desde el 12 de febrero de 2020, ya recibió las primeras críticas de la oposición al compaginar su puesto con el de secretario general del Partido Socialista de Madrid (PSM). Ahora tendrá que valorar de nuevo si puede compatibilizarlo.

Su trayectoria al frente de este departamento no ha estado exenta de polémica, hasta el punto de que estuvo investigado por las manifestaciones del 8M.

Franco, que llegó a testificar como imputado por un delito de prevaricación, declaró que no había "ningún elemento" para prohibir la manifestación del Día de la Mujer.

Finalmente, tras meses de diligencias, la juez decidió archivar la causa por la que, además, fue cesado el coronel Diego Pérez de los Cobos, entonces jefe de la Comandancia de la Guardia Civil en Madrid por el informe "chapucero", en palabras de Franco, que realizó sobre el 8M.

El hasta ahora delegado del Gobierno no ocultó su satisfacción por el sobreseimiento de la causa y reconoció que lo había pasado "francamente mal".

365 días después no autorizó esas mismas concentraciones, en una decisión que le "costó muchos días pensar".

A lo largo de estos meses, Franco ha tenido que compatibilizar su papel como 'azote' y 'opositor' de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, con su "lealtad" institucional, proporcionando los efectivos de seguridad para vigilar las restricciones impuestas por el Gobierno regional.

Al frente de la administración no se ha salvado de las críticas del Gobierno de Ayuso, que le han acusado de "utilizar su cargo" para "lapidar" a la presidenta.

También ha estado en el foco de las críticas de los grupos extremistas que recientemente se manifestaron en Madrid en apoyo del rapero Pablo Hasel.

Si en la primera protesta, los violentos se enfrentaron a la Policía y causaron importantes daños en comercios y mobiliario urbano, en la segunda el dispositivo desplegado por Franco evitó que se repitieran esos actos vandálicos, que en Barcelona sí se sucedieron durante varios días.

En las próximas semanas, con la mejora de los datos del coronavirus, quería "abrir las puertas" de la Delegación a "todos los madrileños" para que pudieran conocer la sede, en la calle Miguel Ángel, y a las entidades sociales.

Franco, al que sus colaboradores más cercanos le describen como un hombre "dialogante" y "muy racional".

Ahora, al frente del Consejo Superior de Deporte (CSD), tiene un nuevo reto: afrontar un año con los Juegos Olímpicos en el horizonte y la vuelta del público a los estadios.

Franco es licenciado en Derecho y funcionario de carrera en el Ministerio de Defensa. Además, está en posesión de la Cruz de la Orden al Mérito Militar, con distintivo blanco de tercera clase desde el año 1993.

Sus conocidos destacan que siempre ha sido muy aficionado al deporte. Practicó baloncesto en su juventud y es seguidor declarado del Real Madrid.

Es más, cuando el equipo madridista ganó la última liga proclamó que su "corazón" era "blanco".

Borja Méndez

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