Jorge Fernández y el atún: "Lo he quitado de mi dieta, tiene mucho mercurio"

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Photo credit: Félix Valiente
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Compramos un par de vocales, "a" y "u", y resolvemos panel con la palabra maldita de Jorge Fernández: atún. Ese pescado que le provocó una subida de mercurio en sangre, y que fue el origen de una enfermedad –junto a la picadura de una garrapata que derivó en Borrelia– que le costó 5 años (y perder 12 kilos hasta sufrir una preocupante transformación física) de calvario. Ahora, absolutamente recuperado y celebrando sus 50 años más fuerte que nunca, ha querido volver a posar en la portada de Men's health y dejar claro qué fue lo que le pasó con el pescado.

Lo que os decía del mercurio… El atún es un túnido, pertenece a esa familia de pescados con un alto índice de mercurio en su carne. Entonces, pez espada, tiburón o atún… tiene mucho mercurio, y una de esas patologías fue tener mucho en mi sangre, y me causó muchos problemas endocrinos. Es un desestabilizador hormonal, y yo ahora con el atún no tengo muy buena relación, no hacemos muchas migas. Como algo de vez en cuando, cuando voy a Tarifa sobre todo, porque me encanta, pero es un pescado que he quitado de mi dieta. Hay otros de los que puedo sacar Omega3 esenciales, así que fuera… Y eso que me he hinchado a comer atún.

Él mismo ha explicado en alguna que otra ocasión cómo es su relación con el atún, y cómo hay que tener cuidado con el mercurio. "Este metal no se acumula en la grasa ni se elimina cocinándolo mejor. Se halla unido a las proteínas. Y la forma en la que se encuentra el pescado (congelado, fresco o enlatado) no influye en el contenido de mercurio (como he leído últimamente por ahí)", explica el presentador en Instagram.

En otra ocasión también nos ha dado algunos consejos básicos para incluirlo en la dieta; "Sigo pensando que el consumo moderado de pescado sigue siendo seguro, además de que es un alimento que nos aporta cantidad de beneficios. Solo habría que elegir el tipo de pescado que vamos a consumir y la cantidad semanal", señala, aportando como solución limitarse a colocar dos o tres veces un pescado en el plato cada siete días y a seleccionar los menos pequeños (sardinas, anchoas, gallo, etc.) porque contienen menos mercurio. También habla de recurrir a un fiable análisis capilar de metales en el organismo, puesto que sería una buena manera de encontrar el nivel de contaminación en el cuerpo, y si hay riesgos, tomar otras decisiones, siempre en consulta con los médicos. "Si hay síntomas de intoxicación, quelación intravenosa o por vía oral dependiendo de lo que opine el doctor. Ahí, y hablo por experiencia propia".

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