Jorge Cadaval ('El Paisano'): "La gente me abre su corazón"

Por Alicia Mingo

From Diez Minutos

Eva Hache se rompió el ligamento de una pierna y Jorge Cadaval acudió al auxilio de TVE y de la productora Brutal Media para El paisano. En su debut, con 1.689.000 espectadores, y 8,8 de share, superó a su predecesora.

¿Te habías imaginado como presentador viajero?

Nunca, y menos solo. Llevo toda la vida con mi hermano. Al principio muchos nervios porque me faltaba a mi vera.

¿Habías visto el programa?

Sí, y creía que podría encajar. Como soy muy de barrio, me comunico bien con la gente, les entro bien, y con respeto. Empecé con miedo a no dar la talla pero el equipo me dio confianza y hubo simbiosis.

¿Cuánto tiempo en cada pueblo?

Cinco días. Grabábamos de las ocho de la mañana a las nueve de la noche. Luego, volvíamos para hacer el monólogo. Éramos 12 en el equipo.

¿Lo más gratificante?

La gente estupenda que he conocido, que me ha dejado entrar en su vida y me ha abierto su corazón, con sencillez y humanidad. Algunos están en mi agenda de Whatsapp.

¡Ahora eres entrevistador!

No es una entrevista al uso, es conocer su rutina, su trabajo, el orgullo de vivir ahí…Es lo bonito del programa, en cuanto rascas un poco, se abren en canal. Hay momentos en que te ríes una barbaridad, otros de llorar como un tonto, con historias que te ponen la piel de gallina.

¿Conocías alguno de los pueblos?

Solo Mojácar, el último que grabamos. Actué hace 39 años en su plaza, la misma a la que llego con El paisano. ¡Estaba cambiadísimo!

¿Qué tal tu visita a Ezcaray, La Rioja?

Espectacular. Hice senderismo con Dani que dejó su trabajo en una fábrica para montar un negocio de guía de montaña. Conocí a Javi, dueño de una bodega, todo un experto en taekwondo…

También Artíes, Lleida. ¿Disfrutaste del Valle de Arán?

Es precioso. Me veréis bañándome en sus aguas termales. ¡No veas cómo olían a azufre! Y también esquiando por primera vez en mi vida. Claro que me pegué un talegazo…

¡Eres un lanzado!

¡Ea! Si hay que hacerlo se hace. También tenía previsto grabar desde el helicóptero, pero el mal tiempo lo impidió. He dicho sí a todo lo que me proponía el equipo.

¿Te llevaste algún recuerdo?

Una manta de Ezcaray, y judías blancas de Artíes, las mejores que he comido. Unos chicos producían 30 variedades autóctonas, empeñados en que no se pierdan.

¿Fue contigo tu marido , Ken Appledorn?

Solo al último, Mojácar. En el resto, mi hermana Maite [su representante]. Resulta aburrido, pues mientras tú grabas, el otro no tiene nada que hacer. Y precisamente cuando teníamos que volver a ese pueblo, el monólogo no lo pudimos hacer, por el estado de alarma, y lo grabamos en casa.

Así que la alarma te pilló en Sevilla.

No, en las Highlands, de Escocia, con mi chico. Alertado por mi familia, adelantamos el regreso. Allí estaba todo normal, y al llegar el aeropuerto de Sevilla, desierto, y las calles igual, no me lo creía.

Preparabas gira teatral, ¿no?

Sí, Morancos, 40 años de éxito y un solo show. Todo junio en Barcelona, y estamos devolviendo las entradas. En octubre, íbamos a Madrid.

¿Mientras tanto?

En Instagram hago un directo tras el aplauso de las ocho para transmitir alegría en esta vorágine de malas noticias, y agradecer a quienes trabajan por nosotros.

¿Grabarás más programas?

Primero le tiene que gustar a la gente, y yo encantado si TVE quiere seguir contando conmigo. Pero cuando acepté los cuatro, dije que solo continuaría si lo hacía con mi hermano César.