John Boyega (Star Wars) no deja de escupir sobre su propio tejado

Cine 54
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Para ser una saga con tan influyente en la historia del cine y en la vida de varias generaciones de cinéfilos, podríamos asegurar casi con total firmeza que la última trilogía de Star Wars no terminó de hacerle justicia. Son muchos los fans que volcaron su descontento en redes sociales tras quedarse insatisfechos con el trabajo de J.J. Abrams y Rian Johnson, sobre todo los dos últimos episodios, Los últimos Jedi y El ascenso de Skywalker. Pero lo que resulta más increíble es que no fueron los únicos.

Miembros del reparto como John Boyega han demostrado estar muy desconforme con el trato recibido, tanto por parte de los fans como de los responsables.

John Boyega en el estreno mundial de "Star Wars: el ascenso de Skywalker" en Los Angeles (Jordan Strauss/Invision/AP)
John Boyega en el estreno mundial de "Star Wars: el ascenso de Skywalker" en Los Angeles (Jordan Strauss/Invision/AP)

Han sido muchas las veces que Boyega ha salido a criticar el papel que jugó Finn en la tercera trilogía de Star Wars y el cómo llegó a afectarle personalmente, pero ahora vuelve a sumar un nuevo capítulo a su ya larga historia de enemistad con la franquicia. Y es que durante la promoción de Small Axe, la miniserie de Steve McQueen sobre el racismo en la que protagoniza un episodio, ha afirmado que trabajar en una gran saga es como estar en una “cárcel de lujo”.

"Estar en una gran franquicia, a veces es como una cárcel de lujo para un actor cuando quieres hacer otra cosa. Porque recuerda, en una franquicia estás trabajando en un personaje durante muchos años, lo que puede hacer que tus otros músculos desfallezcan, declaró Boyega en una sesión de preguntas y respuestas recogida por CinemaBlend. El actor también admite que en Small Axe vio la oportunidad de salir del encasillamiento al ofrecerle algo “diferente”, aunque estas continuas y polémicas declaraciones sobre Star Wars no hacen más que demostrar una faceta un tanto ingrata con la producción que le abrió las puertas de la industria.

Si echamos la vista atrás, recordaremos que en 2020 Boyega declaró a GQ que a Disney solo le interesó su personaje de Star Wars para la campaña promocional. “Sabían qué hacer con Daisy Ridley y sabían qué hacer con Adam Driver. Sabían qué hacer con estas personas, pero cuando se trataba de Kelly Marie Tran y John Boyega, ya sabes, que nos den", explicaba el actor en base al poco protagonismo que Finn y Rose tuvieron en las últimas películas de la saga. Además, en su Instagram llegó a responder a un fan afirmando haber pasado página y reincidió en la idea de que no le gusta interpretar un papel durante demasiado tiempo. “Tengo más que ofrecer. Eso es todo”, se justificaba.

Pero más allá de la taquillera franquicia de Disney, también ha estado involucrado en otras controversias. El pasado mes de septiembre renunció a su contrato con Jo Malone después de que la marca de perfumes eliminara su presencia en China en el anuncio que dirigió, escribió y protagonizó para la compañía. “Mientras que muchas marcas usan una variedad de embajadores locales y globales, intercambiar despectivamente la cultura de uno de esta manera no es algo que pueda apoyar”, declaró en un hilo en Twitter.

Es decir, el británico está en todo su derecho de reprochar o declarar las verdades que quiera y sienta, pero tampoco podemos olvidar que las tres películas de Star Wars lo colocaron en el mapa hollywoodense de la noche a la mañana, disfrutando la oportunidad de poder trabajar con cineastas como Kathryn Bigelow (Detroit). Incluso, y lo más irónico del asunto, es que tras haber rodado dos películas galácticas -es decir, ya tenía experiencia en esa “cárcel de lujo” que describe- se sumó a otra saga. La de Pacific Rim. Fue el protagonista de la segunda parte (Insurrección, 2018) que, en sus orígenes, también estaba rodeada de ideas de secuelas y spin-offs. Es más, también fue productor de la cinta con tan solo 26 años y solo dos taquillazos en su haber: las películas de Star Wars.

Antes de dichas entregas, este actor nacido en el barrio de Peckham en Londres se había dado a conocer en el circuito independiente por la joyita de ciencia ficción Attack the Block (2011), y precisamente fue esa actuación la que llamó la atención de JJ Abrams. Y aunque esa cinta fuera un éxito de crítica, Boyega estuvo unos 4 años saltando entre series y tv movies hasta que Star Wars tocó a su puerta. ¿Tendría la carrera que tiene ahora o la fortuna estimada en $6 millones (Celebrity Net Worth) sin Star Wars? ¿Ingrato o sincero? He aquí el quid de la cuestión.

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