¿Joe Biden podrá sanar a un Estados Unidos dividido?

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¿Qué está sucediendo?

Un tema central en el discurso por la victoria que logró el presidente electo Joe Biden el sábado fue la necesidad de que Estados Unidos encuentre la unidad en un momento de profunda división. Dijo que “este es el momento de sanar Estados Unidos”. Es la continuación de un mensaje que se convirtió en el núcleo de su campaña presidencial, a la que llamó una “batalla por el alma de Estados Unidos”.

Es evidente que los llamamientos de Biden a la armonía, un marcado contraste con la división que sembraba el presidente Trump, hicieron resonancia en una gran parte de los votantes. Pero las elecciones de 2020 también proporcionaron una evidencia contundente de la profunda división del país. Más de 71 millones de estadounidenses votaron por prorrogar cuatro años más el mandato de Trump, el segundo total de votos más alto en la historia, solo superado por los 76 millones de votos que obtuvo Biden. El apoyo a los dos candidatos se dividió en líneas marcadas por la raza, edad, ingresos, geografía y religión, entre otros factores.

La polarización en Estados Unidos no comenzó con la presidencia de Trump. Sin embargo, las investigaciones sugieren que en los últimos años las divisiones políticas se están volviendo cada vez más personales, impulsadas por la idea de que la afiliación a un partido es una elección moral, más que una cuestión de desacuerdo político. En este contexto, las divisiones políticas se guían tanto por la antipatía hacia la otra parte como por el apoyo al propio partido.

¿Por qué hay debate?

Por muy sinceros que sean los esfuerzos de Biden por unir al país, muchos argumentan que es probable que estén condenados al fracaso desde el principio. Para que el mensaje de Biden haga eco, primero debe ser escuchado. Sin embargo, las noticias partidistas y las redes sociales han dado lugar a burbujas de información difíciles de penetrar, incluso para el presidente. Trump también ha inculcado en sus partidarios una profunda desconfianza hacia el gobierno, la cual perdurará mucho después de que deje el cargo, según creen algunos. Su continua negativa a aceptar los resultados de las elecciones también significará que muchos votantes de la base republicana no verán a Biden como un presidente legítimo.

Biden también tendrá que lidiar con los republicanos del Congreso, que tienen pocos incentivos políticos para cooperar con los demócratas, sobre todo si mantienen su mayoría en el Senado. Con tantos problemas importantes por abordar al inicio de la presidencia de Biden, los dos partidos están preparados para emprender una serie de amargas batallas legislativas sobre la mejor manera de resolver los problemas. Biden también estará sometido a la presión de muchos demócratas para que adopte una línea más agresiva en la política, lo que podría agravar aún más las tensiones.

Otros tienen una visión más optimista. El simple hecho de reemplazar a Trump, que avivaba el conflicto constantemente, con una personalidad menos grandilocuente puede contribuir en gran medida a aliviar las tensiones en el país. Biden también tiene la oportunidad de alinear a la nación con la misión común de superar la pandemia de coronavirus y sus consecuencias económicas, dos crisis que han afectado a demócratas y republicanos por igual. Durante su trabajo como senador y vicepresidente, Biden se ganó la reputación de ser uno de los grandes negociadores de Washington. Algunos creen que si existe una persona capaz de ayudar a los demócratas y republicanos en el Congreso a encontrar una causa común, es Biden.

Perspectivas

Optimistas

Biden tiene la personalidad perfecta para contribuir a cerrar las brechas entre los estadounidenses

“La mayor tarea de Biden... es sanar a una nación fracturada. Está en una posición única para hacerlo con incuestionable empatía, compasión y dignidad”. - Editorial, San Antonio Express-News

Con Biden, al menos las cosas no empeorarán

“No llegaremos a alcanzar una armonía completa, pero es diferente añadir leña al fuego a intentar apagarlo”. - Rory Carrol, Guardian

Existen muchas oportunidades para que el Congreso encuentre puntos en común

“Sin duda, habrá luchas partidistas y bloqueos que impidan el progreso en algunas o muchas áreas de la política pública. Pero esa alternativa es mejor que las grandes reformas efímeras e insostenibles aprobadas sobre una base partidista que se convierten en material para un debate mordaz infinito. Es posible que el señor Biden no tenga un mandato político, pero sin duda tiene un reto gubernativo: estabilizar el barco del estado después del trauma que ha representado el gobierno de Trump”. - Charlie Dent, Financial Times

Trump ya no estará en condiciones de avivar tensiones

“Estados Unidos ya no tendrá un presidente que use la división como instrumento de poder. La gobernanza y la política exterior no se realizarán mediante tuits. Biden ya ha anunciado un grupo de trabajo para luchar contra el agravamiento de la pandemia. Y la carga del miedo racial de Trump se borrará de los afroamericanos. La presidencia demagógica de Trump se convertirá en una aberración en la historia de Estados Unidos, en lugar de una nueva base que ofende los valores fundamentales del país”. - Stephen Collinson, CNN

Biden está especialmente preparado para brindar la unidad que los estadounidenses desean desesperadamente

“También existe la sensación de que en la nación muchas personas están cansadas de la ira, la división y la presidencia de tuiteo al minuto de Trump. Quieren acción, calma y, sobre todo, un paquete de ayudas frente a la COVID-19 realmente eficaz. Si se puede restaurar algún grado de cortesía en Washington, Biden es la persona más capacitada para hacerlo”. - Michael Hirsh, Foreign Policy

Biden necesitará el apoyo republicano para unir al país

“Biden está adoptando el tono correcto, declarando que es hora de que Estados Unidos se una y sane, mientras promete ser un presidente para todos los estadounidenses, no solo para quienes lo votaron. La pregunta clave es: ¿Cómo responderán los republicanos?”. - Chris Edelson, MarketWatch

Escépticos

Las divisiones en Estados Unidos son demasiado profundas como para que cualquier presidente pueda solucionarlas

“La presidencia puede cambiar de manos, pero la realidad fundamental de la política y la cultura estadounidenses sigue siendo la misma. Nuestra nación está profundamente dividida, nuestros partidarios están muy enojados y no hay perspectivas inmediatas de cambio”. - David French, Time

Varias fuerzas poderosas están alejando aún más a los estadounidenses

“No veo cómo podemos reparar el tejido de la sociedad cuando tenemos personas que viven efectivamente en países diferentes, sobre todo cuando esto se ve amplificado por plataformas de medios de comunicación que generan desinformación por motivos comerciales. Gran parte de lo que está sucediendo refleja cambios demográficos y tecnológicos realmente grandes, tendencias seculares que van mucho más allá que cualquier presidente”. - Anne-Marie Slaughter, Directora Ejecutiva de New America para Guardian

La política se ha convertido en una parte de la identidad difícil de cambiar

“Las convicciones morales y la indignación moral son esenciales para nuestra identidad. A diferencia del resto de nuestras creencias, no es fácil pedirle a la gente que cambie eso y decirle: “Oh, simplemente mira más allá de tus creencias más firmes y profundas, de lo que crees que es correcto y verdadero, cuando tengas que tratar con personas que se oponen a ti”. Asumir esa actitud parece simplemente incorrecto. Parece justo lo contrario de lo que significa tener una visión moral”. - David Pizarro, psicólogo investigador para USA Today

Las elecciones no han resuelto los cismas fundamentales que dividieron al país

“En el fondo, la carrera de 2020 se centró más en cuestiones y actitudes culturales: ¿Debería el país preocuparse más por la salud pública o la salud económica? ¿Un malestar social de un verano debería hacer que los estadounidenses se preocupen más por el racismo sistémico o porque la ley y el orden colapsen? ¿La creciente diversidad del país es una fortaleza a aprovechar o un obstáculo a superar? A primera vista, no parece que las elecciones mostraran que surgió un consenso sobre ninguna de esas preguntas. En cambio, parece que el debate sobre todas esas cuestiones continuará”. - Gerald F. Seib, Wall Street Journal

Un gran segmento de las bases de Trump nunca aceptará a Biden

“La sanación solo funciona si el paciente quiere ser curado, y me temo que esa pregunta aún está abierta. Unos 70 millones de conciudadanos querían cuatro años más de lo que hemos tenido desde 2016... Por mucho que Biden hable de ser un presidente para todo Estados Unidos y sea sincero al respecto, gran parte de esos 70 millones de personas son inalcanzables”. - Charles P. Pierce, Esquire

El objetivo de Biden no debe ser evitar el conflicto

“Por muy eficaz que haya sido para ganar esta carrera, esta fantasía restauracionista sería una terrible filosofía de gobierno. Porque el mundo anterior a Trump, en el que los derechos de voto estaban siendo destruidos y el 40 % de los estadounidenses no podían pagar una factura de emergencia de 400 dólares, no es un lugar donde volver “. - Anand Giridharadas, New York Times

Mike Bebernes