En Jersón, el temor a nuevos ataques obliga a los habitantes a dejar todo atrás

Jersón fue la primera y la única gran ciudad que pasó a quedar en manos rusas desde el comienzo de la guerra. La presión de las fuerzas ucranianas llevó a que a principios de noviembre, las tropas rusas se retiraran de aquella urbe y ahora se ubiquen al otro lado del río Dnipro, donde continúan atacando. Una situación que ha obligado a miles de personas a abandonar la ciudad por temor a nuevas embestidas de las tropas rusas.