Jada Pinkett Smith da una lección de vida a su hija sobre las drogas

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Tendrá solo 49 años pero Jada Pinkett Smith ha vivido varias vidas en una sola. Si bien hoy disfruta de una posición privilegiada como estrella de Hollywood y la otra mitad de una power couple junto a Will Smith, la actriz de Matrix tuvo un pasado acechado por las drogas y el alcohol bajo la sombra de haber crecido con una madre adicta a la heroína.

Cuando tocó fondo decidió cruzar el umbral oscuro de los abusos y ahora predica con el ejemplo dando consejo a quien quiera escucharla. Incluida su propia hija tras asegurarle que seguirá consumiendo marihuana más allá de las experiencias de su madre.

Jada Pinkett Smith en la proyección de Hala en el AFI FEST 2019, Hollywood, California. (Photo by Axelle/Bauer-Griffin/FilmMagic)
Jada Pinkett Smith en la proyección de Hala en el AFI FEST 2019, Hollywood, California. (Photo by Axelle/Bauer-Griffin/FilmMagic)

En el reciente capítulo de su talk show de Facebook, Red Table Talk, Jada se sentó con su hija Willow y su madre Adrienne Banfield-Norris para hablar del pasado y reflexionar sobre el aumento de consumo del alcohol entre mujeres, desembocando en una lección de vida para su propia hija. 

La actriz reveló que solía abusar de las drogas y el alcohol en sus inicios en Hollywood, tocando fondo en el rodaje de El profesor chiflado. Que fue allí, en pleno set de filmación que vivió una experiencia que “le abrió los ojos”.

Fui a trabajar drogada, con una mala partida de éxtasis. Y me desmayé, le dije a todos que debía haber tomado una medicación vieja” confiesa mientras su progenitora y su hija la escuchan atentamente. Confiesa que aquella situación la hizo tomar la decisión de no volver a permitir que el abuso de sustancias interfiriera con su labor profesional. “Te diré lo que hice, me compuse y fui a ese set. Fue la última vez”.

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Sin embargo, el historial de abusos de Jada se remonta a su adolescencia. Además de haber vendido drogas cuando vivió su amistad con Tupac Shakur, como reveló en 2017 (vía CNN), la actriz de Gotham también bebía alcohol, sobre todo “licor marrón” y “vodka”. Podría superar a cualquiera bebiendo. Cuando pasé al vino tinto pensé ‘esto es mejor para mí porque dicen que el vino tinto es bueno’, pero beber vino era como beber vasos de agua, porque estaba acostumbrada a algo más duro”.

Fue cuando se mudó a California buscando ganarse la vida como actriz que comenzó a consumir “cocteles” de “éxtasis, alcohol y marihuana”.

Pero entonces su hija Willow intervino, y a pesar de quedase sorprendida ante las experiencias de su madre, sentenció que ella seguiría consumiendo marihuana. Y en ese momento Jada dio una lección de vida, de experiencia y consejo materno, y sin reprimirla le pidió que tuviera cuidado pero sobre todo, escuchara los consejos. Básicamente porque ella misma no lo hizo.

Por eso debes confiar en los ojos a tu alrededor. Porque no lo sabrás” sentenciaba haciendo referencia a la transición entre consumo y abuso. “Eso me pasó a mí. No pienses que la gente no intentó advertirme en el hombro. No pienses que cuando estaba en casa de Debbie Allen vomitando por toda su casa…” continuó cuando su madre intervino para agradecer públicamente a aquella directora que trabajó con Jada en A different world.

Precisamente su propia madre tambien sabe de lo que Jada habla. Adrienne lidió con adicción a la heroína durante más de dos décadas de su vida, desde que Jada era una niña. Le llevó seis años conseguir superar un año de sobriedad. La actriz contó en su programa en 2018 que sabía cuándo su madre estaba bajo los efectos porque no llegaba a tiempo a buscarla al colegio, o se dormía de repente.

En aquel programa la propia Jada confesó su problema con las adicciones, que si no era el alcohol o las drogas, era el gimnasio o el sexo. Incluso recordó que supo que había tocado fondo con el alcohol cuando se dio cuenta que estaba bebiendo la tercera botella de vino una noche sola en casa. “Me enfrié. Eso es lo que me pasa, me enfrío. Soy una adicta y siempre debo observarme porque me obsesiono con cosas. No es lo que haces sino cómo. Por qué. Es el comportamiento que va hilado [a la adicción] porque si quieres tener mucho sexo, genial, pero ¿por qué lo haces? Eso es lo que debes observar” decía hace tres años.

Pero en esta ocasión, Jada sentenció su consejo siendo la voz de la experiencia, asegurando a su propia hija que no fue hasta que tocó fondo que pudo mejorar, dejando claro que si hubiera escuchado a quienes querían ayudarla, no habría llegado hasta ese punto.

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