Israel reabre cruces fronterizos y Gaza reinicia su planta de energía en primer día de tregua

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© Fatima Shbair/AP

El pacto de alto el fuego entre las autoridades israelíes y la Yihad Islámica Palestina (YIP) dieron a la Franja de Gaza un respiro este 8 de agosto, cuando se cumplió el primer día de la tregua, tras la última escalada que dejó al menos 44 palestinos muertos. Israel reabrió los cruces fronterizos hacia el empobrecido enclave y la única central eléctrica de ese territorio reanudó sus operaciones.

La frágil tregua entre Israel y la Yihad Islámica Palestina (YIP) parece mantenerse.

Después de tres días de enfrentamientos entre el Ejército israelí y militantes palestinos, que dejaron al menos 44 muertos en Gaza, incluidos 15 menores, los habitantes del empobrecido enclave que alberga alrededor de dos millones de personas vieron los primeros efectos del cese de hostilidades entre las dos partes enfrentadas, negociado por Egipto.

Israel empezó a reabrir los cruces fronterizos hacia Gaza por razones humanitarias y señaló que los abriría por completo si continúa la calma.

La Administración de Yair Lapid también levantó las restricciones de seguridad en las comunidades del sur de su país.

Tras la decisión, se observaron camiones de combustible entrando en el principal cruce de carga y dirigiéndose a la planta de energía de la Franja de Gaza, que dejó de operar el sábado 6 de agosto, un día después de que iniciara el lanzamiento de cohetes entre los militantes de la YIP y las fuerzas israelíes.

El enclave palestino confirmó que su única central eléctrica volvió a funcionar en las últimas horas.

Su interrupción había empeorado las condiciones en el punto cumbre de las temperaturas del verano en el territorio, que está bajo un bloqueo israelí-egipcio y sufre una crisis de energía crónica que deja a los residentes con solo unas pocas horas de electricidad al día.

Los habitantes de Gaza, cansados de la guerra entre los dos territorios, aún lloran sus muertos y también recogen las ruinas de la destrucción de la nueva ronda de violencia. La peor desde una guerra de 11 días, en 2021, entre Israel y el grupo Hamás, que controla el pequeño territorio.

Ningún israelí resultó muerto o gravemente herido en las hostilidades de los últimos días. En gran parte debido a su sistema de defensa aérea Cúpula de Hierro, que según el país tiene una tasa de éxito de alrededor del 96% en la interceptación de cohetes desde Gaza.

Israel afirma que debilitó a la Yihad Islámica

Israel aseguró que su operación denominada 'Despuntar del Alba' apuntó a objetivos de la Yihad Islámica Palestina, en la que al menos dos altos miembros del grupo fallecieron, aunque también varios civiles.

Tras alcanzar la tregua, el líder de la YIP, Ziad al-Nakhala, declaró que se trató de “una victoria". Sin embargo, el Gobierno de mayoría judía aseguró que con su ofensiva debilitó de manera significativa las capacidades del movimiento islamista.

“No hay duda de que la Yihad Islámica recibió un duro golpe del que le tomará tiempo recuperarse (…) No aniquilamos a la Yihad Islámica ni era ese nuestro objetivo”, afirmó un militar israelí de alto rango, señalando la pérdida de dos comandantes, lo que dijo afectaría gravemente su capacidad de planificar y llevar a cabo operaciones.

Además de los dos comandantes, los funcionarios israelíes dijeron que alrededor de 20 combatientes murieron en los ataques y que se destruyeron grandes cantidades de armas antitanques e instalaciones de producción y almacenamiento de cohetes.

Un portavoz de la Yihad Islámica en Gaza sostuvo que el grupo pudo haber sufrido pérdidas en su liderazgo y fuerza de combate, pero que pudo imponer condiciones a Israel y mantener la unidad y la cohesión.

"El enemigo hizo que acabar con el grupo de la Yihad Islámica fuera su objetivo de batalla, pero un objetivo tan soñador y delirante fracasó (…) Somos dueños del elemento humano, el milagro humano que puede reparar las capacidades sin importar cuán humildes sean", dijo.

Entretanto, Hamás habría optado por mantenerse al margen de este último enfrentamiento.

Consciente del peligro de una escalada del conflicto, Israel también tuvo cuidado de centrarse en los objetivos de la Yihad Islámica para evitar atraer al enfrentamiento a Hamás, un grupo armado mucho más grande y poderoso con un brazo político.

Hamás emitió declaraciones en apoyo a su aliado más pequeño, pero no tomó ninguna medida contra Israel mientras continuaban los ataques aéreos.

Con Reuters, AP y EFE