Gana una partida a un juego de mesa y el premio es una isla canadiense

La historia del chico que se convirtió en propietario de una isla en Canadá es la de Brendan Lopes, un joven portugués de 27 años que vive con sus padres en Dubai y que ha ganado recientemente un concurso organizado por un banco de Emiratos Árabes. Lo único que tuvo que hacer fue proclamarse vencedor de un juego de mesa. El título de propiedad de la isla de Hollpoint esperaba a quien lo lograse.

Según recoge El Mundo, Lopes pensó en todo momento que el concurso era una especie de broma pero, como no tenía nada mejor que hacer, se inscribió en él y el día que lo convocaron en un casino, allá que fue. Su nombre fue uno de los miles que se apuntaron para participar y uno de los veinte seleccionados.

En paro desde 2015 y ganándose la vida como DJ con las actuaciones que va consiguiendo, vive con sus padres en un piso no muy grande en Dubai. Cuando hace meses vio el anuncio del concurso que había organizado Liv Bank, se apuntó. El premio era una isla. Pasó el corte y un buen día le comunicaron que era uno de los elegidos para pelear por el premio.

Así que el día señalado, a la hora señalada, acudió al casino Ceasars Palace Dubai para jugar a un juego de mesa. Ganó y cuando lo hizo de pronto empezaron a caer globos de techo para su sorpresa. Entonces fue cuando hicieron acto de aparición representantes del banco convocante con un papel que decía que era el propietario de la isla de Hollpoint y un cheque por valor de 25.000 euros.

En declaraciones a medios locales recogidas por El Mundo, aseguró en ese instante que “realmente no pensaba que se tratase de un concurso serio. Mirad cómo voy vestido; ni me he afeitado hoy. He venido porque pensé que me darían de comer y hoy no tenía nada más que hacer, pero pensaba que se trataba de algún tipo de broma... Evidentemente me siento súper afortunado, pero todavía estoy en shock”.

Parte del premio en metálico lo invertirá en el barco que necesitará para poder visitar su isla. (Foto: Getty Images)

El concurso, que no deja de ser una campaña de marketing del banco para captar clientes jóvenes, constaba de dos premios. Con el más reluciente de ellos, la isla, su nuevo propietario aún no sabe qué hacer. Su terreno, de unas 2,4 hectáreas, es salvaje pero tienen muchas posibilidades y podría conseguir una buena suma con su venta.

El dinero del cheque ya sabe en que lo empleará. Una parte será para comprarse una embarcación con la que visitar Hollpoint y la otra la usará para abrir un restaurante y dejar atrás sus años en el paro. Toda una inversión de futuro.

En un reportaje publicado por Buzzfeed en febrero de 2017, la del premio era una de las 19 islas que se podían comprar entonces por menos de lo que cuesta un título universitario, como señalaba el titular del texto. El precio era de 49.658 dólares.

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