Isabel Pantoja no perdona de primeras a Chelo García-Cortés en su esperado reencuentro televisivo

Isabel Pantoja ha demostrado durante su debut en Supervivientes 2019 que es una mujer que perdona, pero que no olvida fácilmente. Previamente a su salto flamenco, el más esperado por la audiencia, se ha llevado la sorpresa de su vida al descubrir que finalmente Chelo García-Cortés será una de sus compañeras en Honduras. Y, lo más paradójico de todo, que forman parte del mismo equipo, el Pirata que está formado por Mónica Hoyos, Carlos Lozano y las componentes de Azúcar Moreno.

(©Mediaset)

Isabel Pantoja, más regia que nunca con su pareo atado a la cintura, se acercó a Chelo García-Cortés que se encontraba sentada en un banco al estilo de Forrest Gump en el parque donde permanece gran parte de la recordada película de los noventa. La tonadillera, sin saber muy bien cómo reaccionar (todo hay que decirlo), guardó sus humos para otra ocasión y saludó a la colaboradora de Sálvame con dos besos. Ésta fue la primera gran decepción de cientos de espectadores que esperaban que las dos concursantes se fundieran en un caluroso abrazo que echara por tierra los malos rollos de antaño.

Pero el borrón y cuenta nueva no se produjo y en su lugar fuimos testigos de segundos de silencio. ¡Con lo que cuesta hoy en día un minuto en televisión! Inconcebible. Pero, por otra parte, entendible si tenemos en cuenta que Isabel Pantoja lo único que pretendía era guardar distancias y recordar que los errores se pagan caros.

LA HISTORIA DETRÁS DE TANTO ODIO

El reencuentro entre Isabel Pantoja y Chelo García-Cortés era uno de los momentos más esperados del primer programa porque ambas llevaban la friolera de cinco años sin dirigirse la palabra como cizañó Jorge Javier Vázquez: “Isabel, es que lo que te hizo Chelo… No sé ni cómo la hablas”, ¡Con lo amigas que fueron en el pasado!

Pero su buena sintonía se fue a pique por una disputa que tiene como tercera en discordia a Isa Pantoja. La hija de la cantante de coplas, cuando todavía era menor de edad, se compinchó con la amiga de su madre que le dejó su casa de Madrid para que estuviera con su pareja de turno. Claro, a la intérprete de Marinero de luces esta coartada no le hizo ni pizca de gracia. Además, también influyó que la periodista de corazón arremetió contra Agustín Pantoja, el hermano de su entonces amiga, en Sálvame. Unas peloteras que separaron a las dos íntimas aunque hasta el propio Kiko Rivera ha asegurado en plató a Jorge Javier Vázquez que sigue queriendo a Chelo García-Cortés y que está seguro que la participante será una de las que acabe haciendo migas con la matriarca del clan.

“Tenemos días para hablar y mirarnos a los ojos”, decía al comienzo de su intervención la comunicadora de Telecinco. Pero Isabel Pantoja tenía claro que “una cosa es verla y otra cosa es otra cosa”. Para sobreponerse de los continuos zascas, Chelo García-Cortés recalcó que “todo llegará en el momento que tenga que llegar y a mí me encanta que esté aquí concursando”.

Así que, conociendo este contexto previo entre ambas, resulta lógico que las cámaras no pudieran disimular la tensión de las sexagenarias. De cualquier manera Isabel Pantoja aseguró que “he venido a pasarlo lo mejor posible, porque era la ilusión de mi vida. Ya hablaremos cuando tengamos que hablar. Esto me lleva a pensar que la cantante de coplas acabará tendiendo una mano nuevamente a la periodista e intentará, al menos, resolver un malentendido que llevan años arrastrando. Porque con rencor no se puede vivir.

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