Isabel II murió y fue enterrada en sus 'lugares favoritos'

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El féretro de Isabel II a su llegada ayer al castillo de Windsor credit:Bang Showbiz
El féretro de Isabel II a su llegada ayer al castillo de Windsor credit:Bang Showbiz

Los preparativos para el histórico funeral de Isabel II, que tuvo lugar ayer lunes en la abadía de Westminster y, posteriormente, en la capilla de San Jorge del castillo de Windsor, donde fue enterrada junto a su esposo, el duque de Edimburgo; sus padres, los reyes Jorge VI e Isabel, y su hermana Margarita, llevaban planificándose cerca de 20 años bajo la minuciosa dirección de la difunta soberana y el buen hacer de su Earl Marshall, Edward Fitzalan-Howard, duque de Norfolk.

Todo estaba organizado al milímetro y los actos reflejaron claramente las preferencias personales de la monarca en numerosos aspectos. Tanto es así, que ahora Samantha Cohen, quien fuera adjunta al secretario privado de la reina, ha puesto de manifiesto su agrado y emoción ante el éxito de todos los eventos programados para el día de ayer. Asimismo, esta antigua colaboradora de Isabel II se ha congratulado de que su jefa cumpliera su deseo de morir y ser enterrada en sus lugares favoritos.

La jefa de estado más longeva en la historia del Reino Unido falleció el pasado 8 de septiembre en el castillo de Balmoral, en Escocia, una residencia privada de la corona en la que Isabel pasaba sus vacaciones de verano y que le traía hermosos recuerdos de su infancia, ya que allí disfrutó de momentos inolvidables con sus progenitores y su hermana pequeña. Por otro lado, la reina dejó muy claro que quería ser enterrada cerca de sus padres y, desde la muerte del príncipe Felipe en abril de 2021, junto a su añorado marido, el amor de su vida.

"Murió en su lugar favorito y fue enterrada en su otro lugar favorito, junto a su marido y miembros de su familia", ha recordado Samantha antes de subrayar que la llegada del féretro de Isabel II al castillo de Windsor, en la tarde de ayer, también reflejó la "camaradería" que existía entre la reina y todo el personal que trabajaba para ella en tan imponente fortaleza. "Había una gran sensación de camaradería, para nada jerárquico. Fue como una gran reunión entre miembros actuales y pasados de su equipo, como una gran familia", ha añadido.