Quién es quién en el escándalo del alquiler del apartamento de lujo de Ayuso durante la crisis del coronavirus

La polémica política de esta semana relacionada con la gestión de la crisis del coronavirus no tiene que ver con mascarillas inadecuadas, pruebas que no se realizan o imágenes de actos públicos que contravienen todas las recomendaciones para frenar el contagio. De lo que se habla en las últimas horas es del apartamento en el que Isabel Díaz Ayuso lleva instalada desde el 16 de marzo. El escándalo y las críticas, que se suman a las recibidas por la foto de portada de El Mundo del domingo, tienen que ver con las contradicciones y la falta de transparencia existente en todo lo relacionado con el contrato de alquiler del apartamento en cuestión y la aparición de otro con la empresa propietaria del mismo que ha sido borrado con rapidez. La presidenta de la Comunidad de Madrid se sitúa en el centro de la polémica, pero el suyo no es el único nombre propio.

Las informaciones contradictorias o poco claras se han ido sucediendo durante las últimas horas desde que Vanity Fair diese la exclusiva. Uno de los puntos más controvertidos en torno al alquiler del apartamento de lujo en el que se aloja Ayuso tiene que ver con el precio por noche (habitualmente de 200 euros) y quién se hará cargo de la factura. Tras la polémica, Kike Sarasola, dueño del Plaza España Skyline BeMate, ha asegurado que “la presidenta de la Comunidad de Madrid pagará personalmente la factura correspondiente al igual que hacen el resto de los huéspedes, sin coste alguno para la Comunidad de Madrid. Al tratarse de un uso del apartamento en larga estancia, el precio estipulado por noche es de 80 euros por noche”.

También se ha sabido que a ese apartamento de 80 metros cuadrados y 100 más de terraza habría que sumar un segundo, como se desprende de declaraciones de la propia presidenta en alguna entrevista en la que se refirió a dos espacios. En uno situado en la planta séptima sería donde trabaja y en otro, en la octava, donde habita. Allí se mudó tras dar positivo en coronavirus para evitar, se dijo, contagiar a su pareja, Jairo Alonso, y a sus vecinos. Y allí seguirá, en principio, hasta que se active la Fase 2 del plan de desescalada, para la que no hay fecha.

Y ahora, situada la polémica, quién es quién más allá de Isabel Díaz Ayuso:

  • Enrique Sarasola: es el nombre que más suena además del de la inquilina. Se trata del dueño de la cadena hotelera que aloja a la presidenta; al que ella misma ha agradecido el servicio prestado en esta crisis por ofrecer dos de sus hoteles para ser medicalizados y actualmente, como recuerdan en eldiario.es, con una investigación judicial pendiente por un presunto delito fiscal por el que la Fiscalía pide cuatro años de cárcel.

  • Pablo Casado: el líder del Partido Popular se dejó ver a finales del pasado mes en otro hotel propiedad de Sarasola y ambos agradecieron su “generosidad" al ceder los dos establecimientos mencionados antes.

  • Tania Sánchez: el papel de la diputada autonómica de Más Madrid es el de ser la autora del registro de dos preguntas en las que solicitaba que desde la Comunidad de Madrid responda por qué sigue Ayuso en el apartamento de lujo pese a haber superado la Covid-19 hace semanas y cuánto le cuesta su estancia a las arcas públicas. A la primera han respondido que por operatividad. A la segunda, que “no ha generado ningún coste”.

  • Alberto Reyero: es el consejero de Ciudadanos encargado de Políticas Sociales, departamento al que el Gobierno regional ha señalado como culpable del error de haber publicado en la web de la Comunidad un documento que afirmaba que el grupo Room Mate Group era beneficiario de un contrato valorado por 565.179,64 euros, según recoge El Plural. Fuentes de la presidencia madrileña, en declaraciones al citado medio, calificaron esta publicación de “un error más”.

A la polémica generada por la estancia en este apartamento de lujo y el montante de la factura que algunos se preguntan cómo podrá pagar Ayuso con su sueldo de público de 5.239 euros brutos al mes, se suma la aparición y desaparición del mencionado contrato con Room Mate Group. En la cronología publicada también por Vanity Fair, se explica que el pasado 6 de mayo se anunció un apartida de 806.193,15 euros por la medicalización del hotel Room Mate Alicia y el Room Mate Alba, ambos propiedad de Kike Sarasola, y que estos serían usados por personas mayores como una de las medidas del plan para frenar la curva de contagios del coronavirus.

Este martes aparecía publicada en la web de contratación de la Comunidad de Madrid la adjudicación de un contrato a nombre de Room Mate S.A. por valor de 565.000 euros. Se calificó de error, se eliminó y a renglón seguido se publicó uno nuevo, esta vez con la Coordinadora del Tercer Sector como beneficiario -entidad que se encarga de la gestión de los hoteles- y por valor de 240.443,57 euros. 

Desde Vanity Fair señalan que la explicación que han dado para la reducción de la factura es que al final solo se usará uno de los dos hoteles puestos al servicio de la Comunidad por Sarasola, pero la oposición madrileña ya ha avisado de que exigirá que se expliquen, aclaren y detallen estos bailes de cifras y cambios de adjudicatarios. Por otro lado, desde la Coordinadora del Tercer Sector Rafael Escudero, portavoz, ha asegurado a eldiario.es, que “jamás hemos cobrado ni vamos a cobrar esos 240.000 euros del contrato que dice la Comunidad que es para nosotros”.

En cuanto a la publicación del contrato con Room Mate S.A., este “error” no deja de ahondar un poco más en las diferencias y crisis existentes dentro del Gobierno de Ayuso, que ya ha tenido varios desencuentros con los miembros de Ciudadanos. Sin ir más lejos, con el responsable de Políticas Sociales, con cuya gestión de las residencias ha sido muy crítica. 

“Si se demuestra que ha habido por parte de directivos de residencias o por parte de miembros de la Administración dejación clara o negligencia evidentemente se tomarán responsabilidades”, dijo el pasado mes de abril en una declaraciones recogidas por ABC.

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La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, lleva desde el pasado 16 de marzo, cuando dio positivo por coronavirus, alojada en un apartamento de lujo que no se sabe ni quién paga ni por cuánto. (Foto: Samuel de Roman/Getty Images)